sábado, octubre 24, 2015

El juego en clave de derechos: espacios, tiempos y posibilidades para una infancia más activa

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Existe un consenso en reconocer la importancia del juego y de las prácticas corporales y motrices como determinantes del desarrollo integral de la infancia en relación con procesos sociales culturales e identitarios.[1] Así como el juego ha sido por muchas décadas objeto de discusión en las ciencias sociales desde distintos abordajes (históricos sociológicos pedagógicos y psicológicos), el movimiento -y el sedentarismo como falta de actividad física- se ha identificado como una preocupación creciente en las sociedades actuales;[2] esto se evidencia a partir de problemáticas enmarcadas en contextos como:
  • El incremento de afecciones a la salud desde edades tempranas (obesidad, cardiopatías, etc.)[3]
  • El cada vez mayor empleo del tiempo libre de niños/as frente a pantallas y dispositivos electrónicos[4]
  • Las respuestas frente a los riesgos: privatización del espacio público, encapsulamiento de las viviendas, incremento de espacios comerciales[5]
  • La falta de inversión y mantenimiento de espacios abiertos adecuados para niños y niñas[6], que se evidencia incluso en ámbitos escolares en muchos países de la región[7]
  • La exclusión social[8] y la estigmatización territorial[9] presentes en las ciudades actuales
  • La contaminación ambiental, sobre todo en contextos urbanos con alta incidencia de pobreza[10]

La necesidad de movimiento
El juego, el deporte y la recreación resultan claves para el desarrollo integral de la infancia. El ejercicio de estos derechos potencia habilidades personales como la cooperación, el trabajo en equipo, la resolución de problemas, el pensamiento crítico, la conciliación de intereses, la recuperación de acontecimientos traumáticos,[11] además de que favorece la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.[12]
El periodo de la infancia y la adolescencia resulta fundamental para la generación de patrones de actividad corporal y motriz, lo cual otorga un potencial transformador a las experiencias en relación al juego y al movimiento en esta etapa.[13]
Considerando la importancia del espacio público como ámbito de socialización en la infancia, también se ha remarcado la potencialidad del juego como catalizador en la apropiación y transformación de la ciudad por parte de los/as niños/as; en este sentido, el juego materializa una forma amplia de expresión y de participación ciudadana.[14]
En este marco, la garantía de estos derechos interpela a las familias entorno a la importancia de las actividades al interior del hogar, pero también implica una responsabilidad del Estado para garantizar condiciones que permitan el desarrollo de actividades al aire libre, a través de espacios adaptados para la infancia en sus distintas etapas de desarrollo (primera infancia, infancia y adolescencia).

La inequidad no es un juego
En muchos contextos el derecho al juego todavía se encuentra subvalorado, convirtiendo a las prácticas lúdicas en expresión de inequidades sociales, económicas, educativas y territoriales.[15] En este sentido, puede ser valorado como un indicador que permite analizar la acción de los Estados y la sociedad en general en relación a las condiciones de bienestar y calidad de vida de niños, niñas y adolescentes.
Desde Equidad para la Infancia queremos resaltar la importancia del derecho al juego a partir de una reflexión que tome en cuenta los contextos y situaciones que determinan su pleno ejercicio. Una mirada que profundice en la incidencia de las desigualdades en la infancia, permite analizar las posibilidades diferenciadas de acceso que brindan nuestras sociedades en materia de infraestructuras adecuadas, ambientes y prácticas saludables.
La garantía del derecho al juego, al deporte, a la recreación, a la vida activa y a la salud requiere políticas públicas que brinden recursos, tiempos y espacios para los/as niños/as y sus familias, sobre todo en los sectores con mayores vulnerabilidades.
[1] El reconocimiento del derecho al juego se ha cristalizado tanto en la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CDN), como muchas de las legislaciones nacionales en América Latina. Vea cómo ha quedado reconocido formalmente en algunas de los países América Latina en: http://www.equidadparalainfancia.org/el-reconocimiento-formal-del-derecho-al-juego/
[2] La necesidad de impulsar más oportunidades y espacios para el desarrollo de actividades físicas en la infancia, se ha identificado como una preocupación creciente en los países de la región, debido al aumento del sedentarismo y sus consecuencias en la salud, pero también a partir de las posibilidades de la vida activa como medio de socialización, integración y cooperación social. Vea algunos ejemplos en: http://www.equidadparalainfancia.org/politicas-publicas-para-impulsar-la-actividad-fisica-en-la-infancia/
[3] Según la Organización Mundial de la Salud en los países con economías emergentes la prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil entre los niños en edad preescolar supera el 30%. Se estima que sin intervención de políticas públicas específicas, los niñ@s con sobrepeso se mantendrán obesos durante la infancia, la adolescencia y la edad adulta, aumentando las probabilidades de generar cardiopatías o enfermedades crónicas que reducirían la calidad de vida y su potencial desarrollo. OMS (2015) En: http://www.equidadparalainfancia.org/obesidad-y-sobrepeso-en-la-infancia/
[4] “Los jóvenes están frente a una pantalla un tercio de su existencia, mucho más tiempo que el que comparten con personas reales… las pantallas han desplazado en un 18 % al estudio, en un 13 % a la lectura, en un 17 % a los deportes y en un 17 % a las actividades sociales con la familia…” Tal como reflexiona Antonio Franco desde Ecuador, el uso intensivo de estos equipos evidencia que los comportamientos de los jóvenes y las estrategias para llegar a ellos, han cambiado y que es necesario entenderlas para enfrentar esta nueva realidad. Franco (2013) http://www.equidadparalainfancia.org/el-uso-de-la-tecnologia-en-la-infancia-y-adolescencia/
[5] Tal como señala la publicación del Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM – España): “La casa blindada, la casa con dobles ventanas, con rejas y tapias, la casa que se esconde de la calle y que busca sistemas privados de seguridad no sólo no contribuye a la seguridad colectiva, sino que comienza a generar islas de inseguridad en su entorno. Este divorcio entre lo de “adentro” y lo de “afuera” rompe ese diálogo necesario entre espacio privado y público para crear confianza y permitir que éste sea habitado por menores…” CENEAM (2009) En: http://www.equidadparalainfancia.org/hagan-sitio-por-favor-la-reintroduccion-de-la-infancia-en-la-ciudad/
[6] En muchas de las ciudades de la región existe un déficit de espacios públicos para el juego y es que no sólo se trata de colocar juegos en espacios citadinos, es necesario también considerar una serie de medidas adicionales para el desarrollo de la infancia en la ciudad; pero tal como señala Eduardo Lugo Laguna, en ciudades como la mexicana Puebla, el espacio público vecinal es un ámbito desatendido, Laguna (2013) En: http://www.equidadparalainfancia.org/derechos-de-los-ninos-y-espacios-jugables/
[7] El panorama regional en relación a la infraestructura y condiciones para la realización de actividades físicas en la escuela es heterogénea. El porcentaje de alumnos que asisten a escuelas con campos deportivos todavía muestra importantes brechas en la región: en Argentina solo el 44,8% de los/as niños/as cuentan con espacios para practicar deportes en sus colegios; en Uruguay 47%; Brasil 53,3%; Perú 69,8%; Chile 80,7%. UNESCO (2008). En: http://www.equidadparalainfancia.org/una-mirada-al-interior-de-las-escuelas-primarias/
[8] De acuerdo Luz Chapela, el tiempo y los espacios urbanos contemporáneos esconden una violencia inaudita derivada de la casi absoluta exclusión económica (y por lo tanto política, social, jurídica, ecológica, cultural, étnica o lingüística) de poblaciones vulnerables. Chapela (2007) http://www.equidadparalainfancia.org/ciudades-inhospitas/
[9] Habitar ciertos territorios puede acarrear desigualdades urbanas y procesos estigmatizantes; en este sentido, Gabriel Kessler analiza en qué medida la estigmatización territorial genera privaciones específicas en la población y cómo agrava otras ya existentes. Kesler (2012) En: http://www.equidadparalainfancia.org/las-consecuencias-de-la-estigmatizacion-territorial-reflexiones-a-partir-de-un-caso-particular/
[10] De acuerdo con las investigaciones de Javier Auyero: “…los pobres no respiran el mismo aire, toman la misma agua, ni juegan en el mismo terreno que otros”. Auyero (2011). En: http://www.equidadparalainfancia.org/sufrimiento-ambiental-e-infancia-entrevista-javier-auyero/ y http://www.equidadparalainfancia.org/la-otra-inclusion-social/
[11] El deporte, el juego y la recreación contribuyen a un buen estado físico, bienestar mental y a la interacción social. UNICEF (2004) En: http://www.equidadparalainfancia.org/deporte-recreacion-y-juego/
[12] La inactividad física se considera el cuarto factor de riesgo de mortalidad más importante en el mundo, por tanto la OMS insiste en la importancia de la actividad física para la salud desde los primeros años de vida. OMS (2010). En: http://www.equidadparalainfancia.org/recomendaciones-mundiales-sobre-actividad-fisica-para-la-salud/
[13] UNESCO propone la alfabetización física desde la educación preescolar hasta el nivel secundario, como puntapié inicial para la formación de ciudadanos con mayor confianza en sí mismos, mayor control y coordinación, a través de programas que fomenten el juego activo diario en pos de un desarrollo humano integral. UNESCO (2015). En: http://www.equidadparalainfancia.org/educacion-fisica-de-calidad/
[14] Cristina Bloj considera la potencialidad del juego como catalizador en la apropiación de la ciudad por parte de los niñ@s y su participación en la transformación del espacio público, a partir de la experiencia rosarina de “la Ciudad de los niños”. Bloj (2015) En: http://www.equidadparalainfancia.org/ciudades-e-infancia-juego-participacion-y-derechos/

[15] De acuerdo con Cristina Bloj, el derecho al juego y la recreación se encuentra subvalorado por ser un “derecho cultural”. Bloj (2015) En: http://www.equidadparalainfancia.org/ciudades-e-infancia-juego-participacion-y-derechos/

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