viernes, diciembre 06, 2019

Cumbre Social por el Clima

Los adolescentes y jóvenes están marcando el camino contra el cambio climático:
Son protagonistas, son ciudadanos, son personas con iguales derechos que los adultos.
El mundo es suyo, y el futuro de ese mundo con más motivo.


Más allá de la COP25: los pueblos por el clima
Las decisiones unilaterales del gobierno chileno de Sebastián Piñera de cancelar la celebración de la COP 25 en Chile –ignorando a los movimientos sociales chilenos y del resto de América Latina y su trabajo previo de meses– y del gobierno de Pedro Sánchez de acoger el evento, obligan a los movimientos sociales del Estado español a tomar un relevo sobre el que no han sido consultados, en un marco temporal casi inasumible para garantizar una participación y contestación social adecuadas.
Siendo conscientes del claro eurocentrismo que implica la celebración de una COP en un país europeo por tercer año consecutivo, aceptamos el reto de articular protestas y críticas contra estas políticas como una enorme responsabilidad. Lo hacemos desde la rabia e impotencia ante las injusticias y atrocidades que se están cometiendo contra el pueblo chileno, desde la solidaridad y apoyo frente a la decisión de continuar con la celebración de la Cumbre de los Pueblos y de la Cumbre Social por la Acción Climática en Chile, y desde la determinación de intentar generar un espacio donde su voz también pueda ser escuchada.
Condenamos de forma tajante y sin tapujos la violación de derechos humanos en Chile y exigimos su cese. La declaración de guerra contra el pueblo chileno por parte de su gobierno es un ataque a la democracia y a la lucha por la justicia social. Demandamos que los responsables de esta represión sean sancionados. Queremos poner bajo el foco que la protesta social en Chile y en otros lugares del mundo es también la expresión de la crisis ecológica. El paradigma del crecimiento económico ilimitado está estrellando a la humanidad contra unos límites planetarios que desde el sistema económico se insiste en invisibilizar.
Vivimos tiempos convulsos de auténtica emergencia ecológica, climática y social. El diagnóstico científico es diáfano respecto a la gravedad y la urgencia del momento. El crecimiento económico se produce a costa de las personas más vulnerables: las personas racializadas, las personas indígenas, el campesinado, las personas empobrecidas, las personas migrantes, las personas LGBTI y queer, las comunidades de vanguardia en resistencia… Y se produce también a costa de nuestro entorno, las demás especies y los ecosistemas. Las mujeres, que forman parte de todos estos colectivos, se ven afectadas diferencialmente y son víctimas de las peores consecuencias del modelo capitalista cisheteropatriarcal.
Como activistas con base en el Estado español y la Unión Europea, queremos asumir la responsabilidad de denunciar el papel explotador de las regiones enriquecidas del mundo y su protagonismo en la generación de “zonas de sacrificio” en países empobrecidos, a través del extractivismo energético, material y cultural, que destruye comunidades y bienes comunes. Estamos viviendo en países que impulsan el consumo y la destrucción de la humanidad y la naturaleza, imponiendo nuestros modelos y visiones del mundo en otras partes del planeta.
Desde estos mismos países, que poseen una gran capacidad militar (especialmente armamento nuclear), se impulsa un nuevo concepto de securitización climática para proteger sus intereses por medio de la ocupación de importantes nichos de poder y dejando el control de tecnologías clave para la transición energética en manos grandes empresas de seguridad, mientras se incrementa la militarización de las fronteras y se acaparan tierras por todo el planeta. El cambio climático continuará alimentando conflictos armados y guerras a gran escala y violencia entre comunidades.
Desde esta posición privilegiada, nos comprometemos a asumir la responsabilidad de nuestro pasado común, presente y futuro. Nos rebelamos para cambiar este sistema letal.
Es necesario desenmascarar la hipocresía de gobiernos que llevan décadas fracasando en las negociaciones climáticas, al tiempo que blindan tratados comerciales y de inversiones como herramientas de dominación del capital, dirigidos a perpetuar el desequilibrio de poder que permiten el lujo de unas pocas personas a costa del sufrimiento de la mayoría, acaparando, privatizando y financiarizando cada vez mayores esferas de la vida. Esos mismos gobiernos alimentan la industria fósil con subsidios millonarios y protegen y rescatan bancos fósiles que se lucran con la crisis climática y la devastación ambiental y social.
El papel de las empresas transnacionales españolas y europeas en regiones como América Latina han supuesto una prolongación de la larga noche de los 500 años de colonialismo, acrecentando la crisis ecológica, y minando las posibilidades de soberanía de los pueblos. Chile, hoy, es la expresión del cansancio de las políticas neoliberales y extractivistas en todo el continente. América Latina es Chile y Chile es América Latina.
Creemos en la justicia climática como el eje vertebrador de la lucha social de nuestro tiempo: porque la sostenibilidad es imposible sin justicia social, y la justicia no existe sin un respeto a todos los seres que viven en el planeta. La justicia climática es el paraguas más amplio que existe para proteger bajo su esfera toda la diversidad de luchas por otro mundo posible: ecologismo, activismo climático, feminismo, LGBTIQ+, sindicalismo, antirracismo, antifascismo, antimilitarismo, movimientos decoloniales, movimiento indígena, movimiento campesino, movimiento rural… Promovemos la justicia climática como un movimiento de movimientos en el que quepan muchos mundos diversos.
Nos comprometemos a trabajar para dar visibilidad a las demandas que garanticen una transición justa realizada con la rapidez suficiente, para evitar nuevas catástrofes, como un calentamiento por encima de los 1.5°C o el colapso de los ecosistemas y la sociedad. Es necesario tomar decisiones basadas en la ciencia; la comunidad científica ya ha indicado con claridad la necesidad de dejar la mayor parte de los combustibles fósiles en el subsuelo, sin extraer, para lograr unas reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero que estén a la altura del reto climático.
Por ello nos rebelamos contra los modelos extractivistas relacionados con la producción y consumo de energía fósil en todo el mundo, así como rechazamos también con especial énfasis el uso civil y militar de la energía nuclear.
Instamos a un cambio radical en el modelo de movilidad que conduzca a la reducción del transporte masivo de mercancías y personas, causantes entre otros problemas de la turistificación y gentrificación exacerbadas en las ciudades, donde generan graves desigualdades sociales. El modelo de transporte debe paliar al mismo tiempo el creciente aislamiento del medio rural, una de las causas de su progresivo despoblamiento.
Denunciamos los intentos de promover falsas soluciones como aquellas basadas en la geoingeniería, que pretenden mantener el statu quo del actual sistema productivo, aleja el foco de las verdaderas soluciones y amenaza, además, con desiguales impactos a escala planetaria que nuevamente sacrificará primero a las comunidades más desfavorecidas.
Denunciamos también la imposición de un modelo de producción y consumo que no reconoce la alimentación como un derecho y que es corresponsable de la crisis climática y de biodiversidad y condena al hambre a más de 800 millones de personas. Exigimos una transición agroecológica que impulse sistemas justos y sostenibles, que respeten la soberanía alimentaria de los pueblos.
De igual forma, denunciamos la imposición de un modelo de producción y consumo basado en el “usar y tirar” que afecta una vez más a las personas más empobrecidas. Las cantidades ingentes de residuos producidos por los países enriquecidos son trasladados en su mayor parte a países del Sur obligando a vivir en una espiral de pobreza, violencia y condiciones insalubres a las comunidades y colectivos más vulnerables que habitan esos lugares.
Por otra parte la explosión social chilena y su brutal represión nos muestra que la crisis civilizatoria que vivimos es también una crisis democrática. Necesitamos avanzar hacia la construcción de modelos más democráticos de sociedad, que garanticen la toma de decisiones colectivas poniendo el bien común en el centro. En este sentido, la decisión de trasladar la COP 25 a Madrid supone también una merma democrática al comprometer los trabajos de meses de numerosas redes, colectivos y organizaciones de todo el mundo que no podrán ahora participar de la forma que habrían deseado.
Nos solidarizamos con quienes más sufren, con las personas trabajadoras y con las comunidades que están en primera línea de resistencia en todos los continentes. También nos solidarizamos con quienes menos han participado en alimentar la crisis climática y más acusan sus impactos. Apoyamos a todas las personas de cualquier género, origen, lengua, raza, etnia, capacidad física, orientación sexual, experiencia, edad y creencia.
Hacemos un llamamiento a personas y colectivos a rebelarse frente a un sistema capitalista opresor que expulsa cada vez a más personas –muchas de las cuales se ven obligadas a migrar de sus territorios– y esquilma de forma creciente las bases que sostienen la vida. Hacemos un llamamiento a participar en la respuesta social a la COP25 y a tejer red y construir comunidad frente a una crisis climática que es solo el síntoma más visible de un sistema profundamente injusto.
Invitamos a todas las personas y colectivos que se sientan interpelados por estas demandas a participar en la construcción de la Cumbre Social por el Clima, para rebelarse, proponer y tejer comunidad. Frente a la creciente represión y las estrategias para dividir y desmovilizar a los movimientos, mostraremos más unidad que nunca en la lucha común por la justicia.
Los adolescentes y jóvenes están marcando el territorio del cuidado del planeta:
Son protagonistas, son ciudadanos, son personas con iguales derechos que los adultos.
El mundo es suyo, y el futuro de ese mundo con más motivo.

jueves, diciembre 05, 2019

Cambio climático: lo que dice la Ciencia. Conoce COP25.

Conoce el trabajo del panel de expertos de la ONU sobre cambio climático.


Ya en el año 2001 el Tercer Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) ponía de manifiesto la evidencia proporcionada por las observaciones de los sistemas físicos y biológicos que mostraba que los cambios regionales en el clima, en concreto los aumentos de las temperaturas, estaban afectando a los diferentes sistemas y en distintas partes del globo terráqueo. Señalaba, en definitiva, que se están acumulando numerosas evidencias de la existencia del cambio climático y de los impactos que de él se derivan.

En 2007, en su cuarto informe, el IPCC dio un paso más allá: se señaló que el calentamiento del sistema climático es inequívoco y ya apuntaba que, en un porcentaje altamente probable, este fenómeno se debe sea debido al incremento observado en las concentraciones en la atmósfera de gases de efecto invernadero como consecuencia de actividades humanas principalmente vinculadas al uso de combustibles fósiles, los cambios en el uso de la tierra y determinadas prácticas agrícolas. 

En el quinto informe, en 2014, el panel constataba que la influencia humana en el sistema climático es clara y que las actuales emisiones antropogénicas de GEI, son las más altas de la historia. Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso no tienen precedentes, al menos, en los últimos 800000 años. Sus efectos se han detectado en todo el sistema climático.
Los adolescentes y jóvenes están marcando el territorio del cuidado del planeta:
Son protagonistas, son ciudadanos, son personas con iguales derechos que los adultos.
El mundo es suyo, y el futuro de ese mundo con más motivo.

En octubre de 2018,el IPCC publicó el primer Informe especial sobre los impactos de un calentamiento global de 1,5ºC y las sendas de emisión relacionadas. Fue encargado a la ONU por los cerca de doscientos países que integran la convención de cambio climático de la ONU tras la adopción del Acuerdo de París, en 2015, que tiene como objetivo que la temperatura del planeta no aumente más de 2ºC a finales de siglo, y si es posible que no supere los 1,5ºC. 
En concreto, este informe especial analiza los impactos de un aumento de temperatura de 1,5ºC y las sendas de descarbonización que deben seguir los países para no sobrepasar ese límite, en comparación con lo que supondría el límite de 2 grados. Y sus conclusiones fueron claras: es necesaria una transformación sin precedentes para limitar el aumento de la temperatura global del planeta a 1,5ºC. El informe pone de manifiesto que los compromisos de reducción de emisiones puestos actualmente sobre la mesa son insuficientes para evitar un aumento de la temperatura media global de 1,5ºC. Es, por tanto, necesario aumentar la acción por el clima.

En agosto de 2019, el IPCC emitió un segundo informe sobre “Cambio Climático y Uso de la Tierra”, en el que hace una llamada a los países a desarrollar estrategias que garanticen en el corto plazo la protección de la tierra, clave para alimentar o vestir a la creciente población mundial, así como para luchar contra el cambio climático. El estudio recuerda que la adecuada gestión de este recurso, cuya explotación se ha visto acelerada en las últimas décadas, es clave para frenar la pérdida de biodiversidad, evitar la degradación de los suelos y la inseguridad alimentaria, y detener la desertificación, a la que España es especialmente vulnerable. Y añaden que todos estos fenómenos se están viendo agravados por los impactos ya observados del cambio climático.

Y en septiembre de 2019, el IPCC presentó el último informe del presente ciclo, centrado en los océanos y la criosfera, la parte helada del planeta. 
Elaborado a partir de casi 7.000 artículos científicos de más de 100 expertos en clima y océanos, el informe sostiene que sólo en un escenario de menores emisiones, protección y restauración de ecosistemas y una gestión adecuada de los recursos naturales será posible preservar el océano y la criosfera como fuente de oportunidades que apoya la adaptación a los cambios futuros, limita los riesgos para los medios de subsistencia y ofrece múltiples beneficios adicionales para la sociedad.
Entre los efectos del calentamiento global sobre los océanos y la criosfera, el informe cita pérdidas masivas de glaciares a escala global; reducción del permafrost y las capas de nieve en sistemas de alta montaña, del continente antártico o Groenlandia;  una mayor frecuencia de olas de calor marinas y de fenómenos como El Niño o La Niña; o un aumento del nivel del mar, lo que unido al incremento de la temperatura y de la acidificación, puede exacerbar los riesgos para las comunidades de las zonas costeras.
De igual modo, consideran necesario y urgente actuar para paliar las consecuencias de la pérdida de la biodiversidad asociada a los cambios en los océanos y la criosfera, así como el impacto sobre las pesquerías, con efectos sobre los ingresos, los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria de quienes dependen de los recursos marinos.

¿Cómo trabaja el IPCC?
El IPCC utiliza sistemáticamente en sus informes un lenguaje calibrado para expresar el grado de certeza de sus principales conclusiones. El grado de certeza que se asigna a cada afirmación se basa en la valoración del grado de comprensión científica sobre los temas en los que se fundamentan las conclusiones establecidas. El IPCC expresa el grado de certeza en forma de nivel cualitativo de confianza y cuando la confianza es alta, y es posible, en forma probabilística. A modo de ejemplo, cuando en los informes se indica que un suceso es “probable”, “muy probable” o “virtualmente cierto” se está asignando a la afirmación una probabilidad de certeza superior al 66%, 90% o 99% respectivamente. El cambio climático y la influencia del ser humano en el calentamiento global están comprobados con un grado de certeza absoluto.

miércoles, diciembre 04, 2019

Proteger, restaurar, financiar.



por si a alguien aún no le ha quedado claro: 



Hola,
Greta Thunberg: Esto no es un simulacro.  Mi nombre es Greta Thumberg. Estamos viviendo el inicio de una extinción masiva. Nuestro clima se está desmoronando. Los niños como yo estamos renunciando a nuestra educación por protestar. Pero aún podemos arreglar esto. Tú puedes arreglar esto. Para sobrevivir, necesitamos dejar de quemar combustibles fósiles, pero esto por sí solo no es suficiente. Se habla de un montón de soluciones, pero ¿qué pasa con la solución que está justo delante de nosotros? Dejaré que mi amigo George lo explique.
George Monbiot: Hay una máquina mágica que absorbe carbono del el aire, cuesta muy poco y se construye a sí misma. Se llama... árbol. Un árbol es un ejemplo de una solución climática natural. Manglares, turberas, selvas, pantanos, fondos marinos, algas, bosques, pantanos, arrecifes de coral, sacan carbono del aire y lo encierran. La naturaleza es la herramienta que podemos utilizar para reparar nuestro clima roto. Estas soluciones climáticas naturales podrían ser una gran diferencia.


Greta Thunberg: Bastante guay, ¿no?
George Monbiot: Pero solo si dejamos los combustibles fósiles en el suelo.
Greta Thunberg:  Aquí viene la parte loca, ahora mismo los estamos ignorando. Gastamos 1000 veces más en los subsidios mundiales a los combustibles fósiles que en soluciones basadas en la naturaleza.
George Monbiot: Las soluciones climáticas naturales obtienen solo el 2% de todo el dinero utilizado para abordar la crisis climática.


Greta Thunberg: Es tu dinero. Son tus impuestos y tus ahorros.
George Monbiot: Aún más loco, en este momento en el que más necesitamos la naturaleza, la estamos destruyéndolo más rápido que nunca.


Greta Thunberg: Más de 200 especies se extinguen cada día.
George Monbiot: Gran parte del hielo del Ártico se ha derretido, la mayoría de nuestros animales salvajes se han extinguido. gran parte de nuestro suelo se ha vuelto estéril.


Greta Thunberg: Así, ¿qué debemos hacer?
George Monbiot: ¿Qué puedes hacer?


Greta Thunberg:  Es fácil... necesitamos proteger, restaurar y financiar. 
Proteger. Los bosques tropicales se están talando a razón de 30 campos de football por minuto.
George Monbiot: donde la naturaleza está haciendo algo vital, debemos protegerla.


Greta Thunberg:  Restaurar. Gran parte de nuestro planeta ha sido dañado
George Monbiot: pero la naturaleza puede regenerarse y podemos ayudar a los ecosistemas a recuperarse.


Greta Thunberg:  Financiar.
George Monbiot: Hemos de dejar de financiar cosas que destruyen la naturaleza e invertir en cosas que la ayuden.


Greta Thunberg:  Es así de fácil: proteger, restaurar, financiar.
George Monbiot: Esto ya pasa en todas partes; mucha gente ya han comenzado a usar soluciones climáticas naturales, necesitamos hacerlo a gran escala.


Greta Thunberg:  Puedes ser parte de esto.
George Monbiot: Vota a las personas que defienden la naturaleza.


Greta Thunberg:  Comparte este video. Habla sobre esto.
George Monbiot: Alrededor de todo el mundo hay movimientos increíbles que luchan por la naturaleza. ¡Únete a ellos!.


Greta Thunberg:  Todo importa. Lo que haces importa.
#naturenow 

Los adolescentes y jóvenes están marcando el territorio del cuidado del planeta:
Son protagonistas, son ciudadanos, son personas con iguales derechos que los adultos.
El mundo es suyo, y el futuro de ese mundo con más motivo.

martes, diciembre 03, 2019

La seguridad y el estado democrático liberal. Criminalizando la política de los jóvenes.



 encaminadas a eliminar y criminalizar formas de activismo tales como 
las revueltas estudiantiles en Quebec, (la “maple spring”), 
o el movimiento de los indignados en España. 
 En los dos países se ha promovido la criminalización de las prácticas de muchos jóvenes.
¿Qué papel desempeñó en el desarrollo de políticas criminalizadoras 
el hecho de que las protestas ciudadanas contra la austeridad en 2011 y 2012 
tuvieran un marcado componente de protesta juvenil?

La seguridad y el estado democrático liberal. 
Criminalizando la política de los jóvenes,

Judith Bessant,
School of Global Urban Social Studies, 
RMIT University, Australia,
Maria Grasso,
Department of Politics and International Relations, 
University of Sheffield, Reino Unido,


Resumen



Las políticas de austeridad fueron la reacción de muchas democracias liberales ante la crisis económica iniciada en 2008. Esto provocó un aumento de la contestación y de la movilización social, protagonizada en muchos casos por personas jóvenes. 
Como reacción a su vez, muchos gobiernos desarrollaron políticas con el objetivo de combatir estas formas de movilización, incluyendo la criminalización de la protesta
Este artículo explora las prácticas por parte de instituciones y el Estado encaminadas a eliminar y criminalizar formas de activismo tales como las revueltas estudiantiles en Quebec, (la “maple spring”), o el movimiento de los indignados en España
A pesar de las diferencias entre ambos países, Canadá puede ser descrito como una ‘democracia liberal madura’ mientras España encaja mejor con la etiqueta de ‘democracia liberal emergente’, en los dos países se ha promovido la criminalización de las prácticas de muchos jóvenes que buscaban ejercitar su derecho constitucional de manifestarse y expresarse libremente a través de la acción colectiva. 
Aunque en cierto sentido estas prácticas pueden ser explicadas atendiendo a ciertas contradicciones inherentes a las democracias, las políticas criminalizadoras también reflejan algunos prejuicios muy arraigados contra las personas jóvenes. 
Fundamentamos esta afirmación en el hecho que los jóvenes han causado siempre una atención desproporcionada por parte de la policía y el sistema de justicia legal cuando se veían vinculados con formas convencionales de delincuencia. 
¿Qué papel desempeñó en el desarrollo de políticas criminalizadoras el hecho de que las protestas ciudadanas contra la austeridad en 2011 y 2012 tuvieran un marcado componente de protesta juvenil? 
La discusión sobre las ideas preconcebidas sobre la edad, y la creencia establecida entre algunos sectores de la población de que la juventud ha de ser ‘vigilada de cerca’ permite avanzar en la comprensión de las formas de respuesta estatal cuando son las personas jóvenes las que aspiran a participar activamente en la política.

Texto completo:
Copyright (c) 2019 Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)Licencia de Creative CommonsEsta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.
Los adolescentes y jóvenes están marcando el territorio del cambio social:
Son protagonistas, son ciudadanos, son personas con iguales derechos que los adultos.
El mundo es suyo, y el futuro de ese mundo con más motivo.

Referencias

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Presentación de Comunicaciones a la Mesa "La Infancia y los Cuidados" al Congreso REPS 2020.

ABIERTO EL PLAZO PARA LA PRESENTACIÓN DE COMUNICACIONES.
Hasta el 31 de enero 2020, se  pueden presentar Comunicaciones al 

 a celebrar 
entre el 1 y el 3 de Julio
en Bilbao.

El Comité de Sociología de la Infancia ha sido autorizado para organizar una Mesa 7.3. sobre LA INFANCIA Y LOS CUIDADOS en el Congreso de la Red Española de Política Social (REPS):

La información sobre objetivos y contenidos de la Mesa 7.3. se pueden consultar en https://www.reps-bilbao.com/sesiones-de-trabajo/paneles-de-trabajo/#156136718004. 

Resumen
La infancia es el espacio social definido para los niños, niñas y adolescentes en un contexto temporal, cultural, político y económico concretos. La imagen de la infancia se construye socialmente y, entre sus características, se incluye la de los niños como sujetos “cuidables” por razón de su dependencia y necesidades de protección, justificando la existencia de determinadas políticas sociales y servicios, tanto públicos como privados, dirigidos a los niños y a sus familias. Así, en el “mapa de los cuidados en la infancia” se encuentran involucrados distintos agentes y actores: instituciones, niños y familias. Todos ellos llamados a promover el bienestar en la infancia.

De acuerdo con los objetivos de desarrollo sostenible, la Agenda 2030 de las Naciones Unidas y las recomendaciones de la Comisión Europea, los Estados miembros desarrollan políticas sociales que enfatizan el papel de las familias como educadoras principales de sus hijos e hijas. Estas políticas buscan mantener un equilibrio entre las políticas universales, dirigidas a toda la ciudadanía, y las focalizadas específicas para los grupos vulnerables. Es así como, en la última década, las administraciones públicas han venido desarrollando diferentes programas y servicios de apoyo a las familias para promover la parentalidad positiva y la capacitación parental. El objetivo último de este tipo de actuaciones es el de optimizar la dinámica familiar y el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes, con especialmente atención a los que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad social.

En este contexto y -aunque muchos son los agentes y actores sociales legitimados en la provisión de cuidados- en la práctica, la actuación de los niños como “cuidadores” no es reconocida socialmente. De hecho, las situaciones que revelan el cuidado prestado por los niños a otros niños, mayores o adultos son representadas, a menudo, como hechos extraordinarios o, incluso, heroicos.

Desde la dimensión política y desde la individual (agencia) descritas, la cuestión de las capacidades se plantea como un reto fundamental, a examinar en el marco de los cuidados. Por un lado, a nivel político y en los programas de parentalidades positivas la capacitación resulta un tema central. Por otro, desde lo agencial, un enfoque basado en las capacidades -aplicado a la investigación y evaluación de las realidades de niñas y niños- podría dar visibilidad al papel ejercido por estos como agentes activos y sujetos co-productores de capacidades.

Contenido de las ponencias
Este panel se propone abordar las dimensiones, características y contenidos de ese “Mapa de cuidados” desde tres ángulos principales: la reflexión teórica, la investigación social y la aplicación de políticas. Para ello convoca a investigadores y profesionales de la sociología, el trabajo social y las políticas sociales a participar en base a sus experiencias teóricas o empíricas y en torno a los siguientes ejes temáticos:

.- Los cuidados en la infancia: marco/s normativo/s, dimensiones culturales y estructurales influyentes. Perspectivas participativas o no participativas.
.- Crisis de los cuidados y nuevos actores.
.- Comunidades de cuidados.
.- Nuevas tendencias en las políticas y servicios de apoyo a las familias.
.- Experiencias y prácticas innovadoras de servicios de apoyo a las familias desde el enfoque de la parentalidad positiva.
.- Instrumentos de seguimiento y evaluación de las políticas y servicios de cuidados en la infancia.

Coordinadoras:
Lourdes Gaitán Muñoz, Comité de Sociología de la Infancia de la Federación Española de Sociología (FES), lourdesgaitan22@gmail.com
Julia Ramiro Vázquez, Comité de Sociología de la Infancia de la Federación Española de Sociología (FES), jramiro@der.uned.es
José Ángel Rodríguez Martínez, DG de Políticas Sociales del Gobierno de Cantabria, rodriguez_ja@cantabria.es
Jesus Ignacio López Rivas, DG de Políticas Sociales del Gobierno de Cantabria, rodriguez_ja@cantabria.es

OS INVITAMOS A PARTICIPAR EN ESTA MESA CON VUESTRAS COMUNICACIONES
El plazo de presentación terminará el 31 de enero de 2020.

VIII Congreso de la Red Española de Política Social
Bilbao, 1-3 de julio, 2020

Toda la información se encuentra en la web del Congreso: https://www.reps-bilbao.com/
Y la de la Mesa sobre la infancia y los cuidados en:  https://www.reps-bilbao.com/sesiones-de-trabajo/paneles-de-trabajo/#156136718004

lunes, diciembre 02, 2019

“¿De qué sirve ir a la escuela, si no tenemos futuro?”. Manifiesto de Jóvenes por el Clima.

Comienza COP25, 
una esperanza para las niñas, niños y adolescente del mundo, 
que no puede ser frustrada . 
Son sus derechos de futuro lo que está en juego.
Aquí volvemos a publicar su manifiesto.
Los adolescentes y jóvenes están marcando el territorio del cuidado del planeta:
Son protagonistas, son ciudadanos, son personas con iguales derechos que los adultos.
El mundo es suyo, y el futuro de ese mundo con más motivo.
"Ya estamos viviendo las primeras consecuencias: cambio climático, extinción masiva de especies, desertificación y destrucción de ecosistemas, acidificación de los océanos, etc. Como jóvenes, como estudiantes, no podemos aceptar el inmovilismo de la clase política ante esta realidad indiscutible que nos va a tocar vivir el día de mañana. Nuestro planeta es nuestro futuro y no podemos quedarnos en casa viendo cómo se destruye. Como dice Greta Thunberg, la activista sueca que empezó con este movimiento, “¿De qué sirve ir a la escuela si no tenemos futuro?”.

Las y los jóvenes europeos nos manifestamos en toda Europa, para incidir en la agenda política, para que se escuche a la comunidad científica, para que se aborde el tema como lo que es, una crisis, y para exigir que se declare el estado de emergencia climática. Somos un grupo de jóvenes diversos y diversas que configuramos un colectivo heterogéneo compuesto por jóvenes estudiantes de colegios, institutos, universidades y grados que nos reunimos cada viernes a título individual para defender nuestro futuro, independientemente de nuestras simpatías políticas, afiliaciones o pertenencia a otros colectivos.
Estamos seguros y seguras de que estamos a tiempo de poner freno al cambio climático y de revertir sus efectos, aunque no podemos permitirnos tardar mucho más. El Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático nos ha alertado de que en tan solo 11 años podemos llegar a un punto de no retorno en materia climática, es por ello que debemos actuar de inmediato, sino es ahora no habrá otro momento.


Desde Fridays For Future no hacemos reivindicaciones políticas concretas, somos jóvenes, somos estudiantes, no es nuestra competencia. 
Lo que pedimos es responsabilidad política, 
queremos que nuestros políticos hablen del cambio climático, 
que escuchen a la comunidad científica que lleva décadas alertándonos, 
que busquen y pongan en marcha alternativas sostenibles a la crisis climática y 
que sean responsables con sus decisiones, 
que cumplan el acuerdo del clima de París y del IPCC. 
No exigimos más, solo que se ponga freno a la crisis medioambiental".

Fridays for future es un movimiento juvenil por la defensa de nuestro planeta, una iniciativa estudiantil a escala europea que busca situar la crisis ambiental que atraviesa nuestro planeta en el foco de atención. La comunidad científica lleva años alertándonos de que nos dirigimos a una situación climática incierta, impredecible pero seguro catastrófica.    
Marcha por el Clima, día 6 diciembre, 18,00hrs,
Atocha-Nuevos Ministerios.

   

domingo, diciembre 01, 2019

“El violador eres tú”, coreografía feminista, protagonista la juventud.

Colectivo (feminista) Las Tesis; cabras (muchachas) de Valparaiso. 

El pasado lunes 25 de noviembre, el colectivo chileno conocido como “Las Tesis”, realizó por primera vez la performance “El violador eres tú” (acceso a coreografía), o “Un violador en tu camino”.
Las manifestantes gritan consignas contra las fuerzas de seguridad
durante una protesta contra el gobierno de Chile en Valparaíso. (REUTERS / Rodrigo Garrido)

Luego de esa primera presentación en su natal Valparaíso, la canción de protesta se ha vuelto un himno para los movimientos feministas alrededor del mundo.

El nombre de la agrupación proviene de las tesis que toman como ejemplo para escribir las letras de sus canciones. Los textos de escritoras como Rita Segato son el eje principal de “Las Tesis”.

-La letra-
El patriarcado es un juez, que nos juzga por nacer, y nuestro castigo, es la violencia que no ves. 
Es feminicidio. Inmunidad para mi asesino. Es la desaparición. Es la violación. 
Y la culpa no era mía ni donde estaba ni cómo vestía. Y la culpa no era mía ni donde estaba ni cómo vestía. 
El violador eras tú. El violador eres tú. Los jueces. El Estado. El presidente”.

- Freno a la represión machista -
“Un violador en tu camino” copó en la última semana las redes sociales y este viernes se transformó en el himno de la lucha contra el patriarcado más allá de la Cordillera de los Andes y el océano Pacífico.

Tomar las calles con esta canción “sale del colectivo (feminista) Los adolescentes y jóvenes están marcando el territorio del cuidado del planeta:
Son protagonistas, son ciudadanos, son personas con iguales derechos que los adultos.
El mundo es suyo, y el futuro de ese mundo con más motivo.; cabras (muchachas) de Valparaíso que difundieron la performance con el fin de que el mensaje no pare de cantarse en todos lados y todo el mundo pueda escuchar”, dijo a la AFP Amaru Rivera, estudiante de actuación en Universidad de Chile que llegó a la sede del gobierno, La Moneda, para dirigir la intervención.

Con un megáfono en sus manos, Rivera, de 22 años, lideró el grupo que entonó la canción, afrontando con sus puños en alto la fachada de la casa de gobierno. A su alrededor, decenas de personas detenían su camino para filmar con sus celulares, lo que luego transformó a #LasTesis en una de las tendencias del día en redes sociales.
“Exigimos respeto por ser mujeres” comentó a la AFP Catalina Farias, profesora de historia y geografía que participó de una representación en Plaza de Armas, ubicada a unas 6 cuadras de La Moneda.

A seis semanas del inicio de la convulsión social en Chile, que estalló con protestas de estudiantes contra el aumento en las tarifas del ferrocarril metropolitano, el gobierno de Sebastián Piñera sigue sin poder frenar las manifestaciones que piden mayor igualdad a través de profundas reformas sociales.

Ni un acuerdo histórico alcanzado en el Congreso para cambiar la Constitución heredada de Augusto Pinochet (1973-1990), ni un paquete de medidas que incluye un aumento en las pensiones menos favorecidas, han desactivado el descontento.

Con 23 muertos y miles de heridos -cerca de 300 personas con lesiones oculares y dos con ceguera total- las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos perpetradas por las fuerzas de seguridad alertaron a organismos internacionales como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, que recomendó reestructurar la Policía.

Fuente: "El Universal de México, GDA / AFP

Avances y desafíos en los derechos de la infancia y adolescencia en el marco de los estándares jurídicos internacionales y de la nueva Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

 La nueva Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030 
y el renovado compromiso global para la implementación 
de sus 17 Objetivos actualizados (ODS), 
prevén: 
. la reducción de la pobreza (ODS 1), 
. el derecho universal a la salud (ODS 3)  y a la educación (ODS 4), 
. el logro de la igualdad de género (ODS 5), 
. la erradicación de la violencia contra niñas y niños (ODS 16.2), 
. la salvaguarda del ambiente y acción por el clima (ODS 13, 14, 15, 6). 

Estas áreas afectan directamente a la infancia y a la adolescencia 
y se entrelazan con los cuatro principios rectores 
de la Convención de los Derechos del Niño (CDN/UNCRC, 1989): 
. derecho a la no discriminación (Art.2); 
. interés superior del niño (Art.3); 
. derecho a la supervivencia y al desarrollo integral (Art.6) 
. y derecho a la participación (Art.12).

No puede haber un desarrollo sostenible 
prescindiendo del respeto por los derechos humanos.

Alice Binazzi Daniel*,
Univers. de Florencia, Italia.
Antonia Picornell-Lucas*,
Univer. de Salamanca, España,
Presidenta REDidi.
Cristina Herrero Villoria*,
Univers. de Salamanca, España.

El presente trabajo tiene como objetivo reflexionar y discutir sobre los avances y desafíos 
en la implementación de los derechos de infancia y adolescencia, 
con enfoque de género.


I. Introducción. Reconocimiento de los derechos de los NNA
El pensamiento sobre los Derechos Humanos ha ido desarrollándose y difundiéndose, en el siglo XX, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial y con la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (LA LEY 22/1948) (UDHR, 1948).
En este marco, el camino para el reconocimiento de los derechos humanos de la infancia y adolescencia ha sido largo, hasta llegar a 1989 cuando, con la adopción de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (UNCRC/CDN), vuelve a ser posible contar con un instrumento jurídico más completo, que brinda una nueva visión de la infancia y la adolescencia que reconoce a cualquier niña, niño y adolescente (NNA) entre 0 y 18 años no cumplidos de edad como sujeto pleno de derecho. La CDN, junto a sus Protocolos Opcionales, es el instrumento principal de los estándares jurídicos internacionales para la salvaguarda de los derechos de la infancia, ratificado por todos los Estados del mundo, excepto Estados Unidos de América.

Este marco jurídico de referencia se refleja en el abordaje de children’s rights. A nivel internacional, el afrontamiento de los derechos de niñas, niños y adolescentes establece un marco legal de referencia de estándares jurídicos compartidos por la comunidad internacional que sostiene las políticas centradas en la infancia. Localmente, hacer frente a este reto supone impulsar políticas y estrategias de implementación de los estándares ratificados, armonizadas con el contexto local (Hodgkin & Newel, 2002).

El renovado compromiso global de la Agenda 2030 y sus Objetivos (ODS), por su inevitable impacto sobre las áreas de implementación de los derechos de los NNA, constituye un verdadero desafío para los gobiernos del mundo que, al mismo tiempo, tal como lo ha enunciado la Asamblea General de Naciones Unidas (UNGA, HRC, 2014), están destinados a cumplir con las «obligaciones mínimas esenciales» (minimum core obligations) para garantizar una vida digna para cada niña, niño y adolescente.

Estamos en la era de la implementación, afirmó K. Annan (1999). Esto es, que si en el siglo XX la lucha se centró en los procesos de reconocimiento de los derechos de los NNA, actualmente constituye un desafío para las políticas públicas contemplar su especificidad y materializarlos en los ámbitos locales y regionales. Pero, a pesar de los logros, aciertos y avances alcanzados en el reconocimiento e inclusión de los principios rectores de los derechos humanos de los NNA, sigue registrándose un desfase relevante entre legislación y prácticas sociales. La implementación y aplicabilidad de los derechos de los NNA también atraviesa dificultades porque siguen perviviendo y permitiéndose paradigmas y sociedades adultocéntricas, paternalistas, machistas, que crean conflictos de poder y resistencia al cambio social, «lo que legitima la situación de dependencia» (Gaitán, 2010, p. 33).

Esta dinámica puede observarse en las asimetrías de poder producidas por la diversidad de edad (es decir, adultos vs. persona menor de edad); pero aún más, en los esquemas de género y en los procesos de implementación, en particular los que se refieren a los derechos de las niñas, que se enfrentan a una doble discriminación, de edad y de género. La implementación para la igualdad de género y la prevención de la violencia contra las niñas y las adolescentes sigue escasamente desarrollada. Instituciones y políticas no son inmunes a las visiones estereotipadas y conservadoras que se oponen a esta nueva visión de los NNA como sujetos plenos de derechos, impulsada por los estándares jurídicos internacionales de referencia.

El desafío de la realización de los derechos de niñas, niños y adolescentes se impone a nivel de familia, comunidad y sociedad, pero, en primer lugar, a nivel institucional y político, con procesos organizacionales, coordinación institucional y propuestas innovadoras (Picornell-Lucas & Roffler, 2017) para impulsar un cambio, tanto en la sociedad como en las políticas públicas, prestando una particular atención a la igualdad de género y a la salvaguarda de los derechos de las niñas. Así fue solicitado por los NNA participantes en el VI Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia, celebrado en Puebla (México), en 2014, y en cuya Declaración reclamaban humanizar las instituciones.


II. Los derechos humanos de la infancia en la Agenda 2030