miércoles, mayo 22, 2019

#Escúchame EnTodoMomento. Elecciones Locales y Autonómicas.

#ESCÚCHAME, en todo momento.


Campaña ESCÚCHAME EN TODO MOMENTO,
SOMOS VOZ CIUDADANA,
Y hacemos un llamamiento a todos los partidos políticos.

Los niños, niñas y adolescentes, son actores sociales que se interesan y se preocupan por la toma de decisiones políticas y por todas las cuestiones que les afectan.
Aunque se les impide votar, son actores sociales, ciudadanos y ciudadanas con voz y con propuestas y demandas que deben ser escuchadas y tomadas en cuenta.
En las elecciones del 26 de mayo: Europeas, Autonómicas y Municipales, los niños, niñas y adolescentes también estarán atentos a los resultados. Les interesará hacer un seguimiento de la campaña electoral para saber si los candidatos y sus partidos políticos integran sus demandas en sus propuestas y en sus programas electorales, con medidas para sus municipios, Comunidades Autónomas y en Europa.





“La crisis de la escuela es la crisis de la democracia”, Entrevista a Henry Giroux.

El pedagogo estadounidense Henry A. Giroux reclama una reforma del sistema educativo 
para que el pensamiento crítico impregne todas las asignaturas.

Ana Torres Menárguez.


El profesor Henry Giroux en el patio del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona.
El profesor Henry Giroux. Juan Barbosa
Henry Giroux (Providence, 1943), uno de los académicos más reconocidos en Canadá y uno de los impulsores de la llamada pedagogía crítica, tiene un discurso radical sobre los fallos del sistema educativo. Él no habla de los resultados de las pruebas PISA —que miden el conocimiento en ciencias, matemáticas y comprensión lectora de los alumnos de 15 años en los países de la OCDE—. De hecho, cree que las pruebas estandarizadas son una estrategia de la derecha para desviar la atención del "verdadero" problema de la educación: no fomentar el pensamiento crítico para crear ciudadanos "conformistas" que no reclamen nada a las administraciones.

Afincado en Toronto, Giroux es conocido por sus publicaciones conjuntas con Paulo Freire, uno de los pedagogos de referencia del siglo XX por su teoría de la pedagogía del oprimido, donde propone la rebelión de los más desfavorecidos a través del acceso a la educación. Giroux, investigador en la McMaster University de Ontario, fue incluido en la obra Fifty Modern Thinkers on Education: From Piaget to the Present (Routledge, 2002), que nombra a los 50 pensadores que más han contribuido al debate educativo en el siglo XX.

Giroux, que acaba de publicar el libro La guerra del neoliberalismo contra la educación superior (Herder), critica que las universidades están siendo atacadas con recortes continuos en su financiación, especialmente los departamentos de humanidades, para que dejen de ser centros de pensamiento. La semana pasada, tras dar una conferencia en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, atendió a este diario. 


Entrevista
Pregunta. ¿Qué es la pedagogía crítica?
Respuesta. No es un método que se pueda aplicar en los colegios. Es una revisión del tipo de escuela que queremos. Es un intento por reconocer que la educación es siempre política y el tipo de pedagogía que se usa tiene mucho que ver con la cultura, la autoridad y el poder. La historia que contamos o el futuro que imaginamos se refleja en los contenidos que enseñamos. La pedagogía tal y como está planteada ataca en lugar de educar. Es un sistema opresivo basado en el castigo y en la memorización, que persigue el conformismo. Hay que desarrollar otros métodos que formen alumnos capaces de desafiar las prácticas antidemocráticas en el futuro. 

P. Desde hace unos años, ha habido una ola de innovación educativa que ha transformado muchos colegios. ¿No cree que estén cumpliendo esa función?
R. Las escuelas están siendo atacadas, especialmente desde Gobiernos fascistas y de derechas. En Brasil, Bolsonaro ha animado a los estudiantes a denunciar a los profesores de izquierdas de un supuesto adoctrinamiento y quiere eliminar todas las referencias a Paulo Freire de los temarios. Acaba de anunciar un recorte en las carreras de humanidades como filosofía y sociología para priorizar profesiones que "generen un retorno al contribuyente". La crisis de la escuela es la crisis de la democracia. Los gobiernos de derechas no quieren que la gente piense y la educación tiene un papel central en la lucha contra las narrativas tóxicas y el surgimiento de ideologías ligadas a la supremacía blanca. 



Los exámenes forman parte de un discurso de opresión, 
son una forma de disciplinar a los alumnos


P. ¿Cómo se puede aterrizar el cambio que propone? ¿Cree que los partidos de izquierda sí están a la altura?
R. Primero el interés tiene que venir de la calle, de la comunidad de vecinos y de los propios profesores. El poder se tiene que tomar la educación en serio. La izquierda es muy estúpida en lo que se refiere a la educación. No se dan cuenta de la importancia que tiene. En Estados Unidos, Obama replicó el programa de los republicanos, el teaching for the test (focalizar la enseñanza en la superación de exámenes estandarizados). Los exámenes forman parte de un discurso de opresión, son una forma de disciplinar a estudiantes y a profesores y restan imaginación a los alumnos. Se tiene que potenciar el diálogo, la construcción de identidades y cómo encajar a los otros, por ejemplo, a la minorías.

P. ¿Cuál es el peligro de los exámenes?
R. Son una estrategia para hacer ciudadanos menos críticos. A los profesores se les ha dicho que no son intelectuales, que son tecnócratas y que están ahí para medir el conocimiento de los alumnos, que lo que importa son los exámenes. Parece que la evaluación es el centro del sistema educativo. Pero la función de la escuela debería ser conseguir crear ciudadanos tolerantes, con capacidad de diálogo. El colegio es el lugar donde se crean las identidades. ¿Quién quieres ser? Cuando el profesor y los contenidos son incuestionables, están inculcando una forma autoritaria de entender la sociedad. Silenciar las dudas sobre lo que viene dado desde arriba. La derecha sabe tomar ventaja de eso.
P. Canadá es un ejemplo de inclusión en las aulas. ¿Cree que es un referente?
R. Canadá tiene un sistema muy progresista, pero tampoco se salva. En Ontario el nuevo primer ministro, Doug Ford, del partido conservador, ha suprimido las clases de educación sexual y ha obligado a volver al plan de 1990. Quiere centrar el sistema en educar para el trabajo. Los gobiernos transforman la educación en algo que no debería ser.  


Las universidades cada vez funcionan más como empresas. Los estudiantes se han convertido en clientes.


P. ¿No cree que las escuelas deben preparar a los alumnos para las habilidades que pide el mercado de trabajo? Van a encontrar un terreno muy competitivo.
R. No les tienen que preparar para el trabajo que tendrán en el futuro, sino para el tipo de sociedad en la que quieren vivir. Te ofrezco las habilidades digitales para que trabajes en Google o en Facebook, pero vivirás en una sociedad fascista e intolerante. Eso no vale. Hay que priorizar que aprendan a ser ciudadanos informados cuando hay partidos de extrema derecha que están ascendiendo al poder.

P. Le podrían acusar de tener una visión demasiado utópica.
R. Sobrevivir no es solo encontrar el trabajo adecuado, es reclamar un buen sistema público de salud o el derecho a una vivienda digna. El sistema escolar, basado en la competitividad entre iguales y en la idea de ganadores y perdedores, enseña a creer que cuando tienes un problema la culpa es tuya. Que los problemas son individuales. Las personas no pueden trasladar los problemas personales a carencias del sistema. Así surgen individuos alienados que se culpan a sí mismos de su situación desgraciada. "No hice lo suficiente en el colegio, por eso me va mal", piensan, en lugar de mirar al estado del bienestar, ver si se está desmantelando. Hay que enseñar a luchar y a exigir a la administración que cumpla sus obligaciones.

P. En su último libro hace una crítica muy dura al trato que dan los Gobiernos a las universidades.
R. Trump ha amenazado con retirar fondos federales de universidades que cree que están copadas por liberales e izquierdistas y ha propuesto reducir el presupuesto educativo en 7.000 millones en 2020. El 70% de los profesores de educación superior en Estados Unidos tienen contratos a media jornada.Eso afecta a su libertad de expresión, piensan que si hablan pueden ser despedidos. Tienen miedo de movilizarse contra la administración. La universidad debería ser un espacio para el diálogo. Las universidades cada vez funcionan más como empresas, no contratan intelectuales para liderarlas, sino CEOs. Los estudiantes se han convertido en clientes. La gente joven es un valor en el que merece la pena invertir, una inversión a largo plazo. Pero los políticos, tanto de izquierdas como de derechas, solo buscan resultados a corto plazo.



MÁS INFORMACIÓN

martes, mayo 21, 2019

Cuidando a los niños que se mueven solos: Protegiendo a los niños no acompañados y separados.


Aprender sobre los niños refugiados y migrantes no acompañados y separados.


UNICEF, junto con otras muchas organizaciones especializadas en infancia y migraciones que forman parte del Grupo de trabajo internacional sobre Infancia en Movimiento, ha impulsado este curso online sobre cómo acoger, proteger e integrar a los niños y niñas migrantes no acompañados


- El curso empieza el 27 de mayo de 2019
- La duración total del curso será de seis semanas.
- Cada módulo semanal contiene aproximadamente 2 horas de material de capacitación con lecturas opcionales para 2 horas.
- Usted puede terminar/retomar el curso en el corriente de la semana.
- Si no consigue terminar el módulo semanal, puede completarlo posteriormente a su conveniencia.
- Para quien?, trabajadores de primera línea, trabajadores sociales, autoridades gubernamentales, incluidas las autoridades locales, ONG u organizaciones comunitarias, estudiantes en trabajo social o interesados en el trabajo con niños y niñas etc.

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 La plataforma facilita también el intercambio con otros expertos en distintos países del mundo, a través de una herramienta digital innovadora y muy interactiva. Se trata de un curso gratuito, de seis semanas de duración, que estará disponible en inglés, español, francés y árabe. ¡No te lo pierdas! Comienza el 27 de mayo.


lunes, mayo 20, 2019

¿Por qué se recurre aún al azote?.

El efecto nocivo del castigo físico ha sido ampliamente estudiado. 
Y, sin embargo, perdura.

Carmen Pérez-Lanzac,

Una madre azota a su hijo en el año 1891. 
Una madre azota a su hijo en el año 1891.
  hulton archive / getty images
Hace un mes trascendía que a una mujer divorciada le fue retirada durante seis meses la custodia de su hijo de once años por propinarle dos bofetadas porque se negaba a ducharse. Ocurrió tras la denuncia del padre. El niño llevaba 15 días sin lavarse. Y una hora después del castigo, seguía con marcas en las mejillas. Un cambio del Código Civil, en 2007, hizo posible una sentencia como esta: quedó borrado el denominado “derecho de corrección” de los padres hacia los vástagos.

En el contexto privado del hogar, cuando los hijos entran en una espiral de negación (a comer, a dormirse) o si se obcecan en un comportamiento errático, no es tan raro que el padre o la madre, fuera ya de sí, propinen un golpe supuestamente correctivo que, además, resulta eficaz para zanjar la situación. Pero si hace 20 años pegar a los niños para disciplinarlos estaba aceptado, hoy no es así.

Uno de los primeros reconocimientos del golpe como corrector lo encontramos en el proverbio 13 versículo 24 del Antiguo Testamento: “Quienes no emplean la vara de disciplina, odian a sus hijos. Los que en verdad aman a sus hijos se preocupan lo suficiente para disciplinarlos”. El motivo de nuestra transigencia con la agresividad nace del hecho de que en nuestra sociedad la violencia está normalizada, dice Andrea Zambrano, coach y autora del libro Educar es emocionar (Paidós, 2018) e impulsora del método Aeiou (basado en la educación en clave positiva) para padres.

A finales del siglo XIX en Inglaterra surgió el concepto de malcriar. Dar cariño, tomar al bebé en brazos y darle el pecho no estaba bien visto. Entonces se pensaba que había que educar con mano dura. Reglas, cinturones, paletas, palos, varas, zapatillas… Son algunos de los artilugios usados por padres y profesores para dar palizas a los niños, y la literatura está plagada de ejemplos. Charles Dickens describió en 1837 la dura vida de un huérfano, Oliver Twist, que vivió en internados de Londres y recibió golpes durante toda su infancia. A principios de los años ochenta, media España vio cómo el padre de Javi, uno de los personajes de la serie Verano azul, le propinaba a este un bofetón por desnudarse delante de unas desconocidas que lo habían lanzado al agua. Y un último ejemplo cinematográfico más cercano: en la película Tenemos que hablar de Kevin, de 2011, una madre reconcomida por su problemático hijo lo lanza al suelo desde el aire, rompiéndole el brazo.

Siempre hubo personas que no estuvieron de acuerdo con la violencia física y entre estos destaca uno de los filósofos más importantes del siglo XVII, John Locke, que dedicó parte de su obra a analizar el papel del castigo en el proceso educativo. Escribió el tratado Algunos pensamientos sobre la educación, que dirigió al marido de una prima, al que aconsejaba sobre cómo criar a sus hijos. Locke insistía en la importancia de educar física y racionalmente, pero en lo referente al uso del castigo corporal tenía una idea revolucionaria para su época: pensaba que los golpes terminaban generando malas personas. “Entendía que era muy importante someter a un baño de estoicismo la educación de los niños, enseñándoles a controlar sus pasiones y a someterlas a la razón”, afirma el filósofo José Carlos Ruiz, autor de El arte de pensar (Almuzara, 2018). Locke creía que el verdadero arte de un padre era el de conservar la atención activa y consciente del niño, sin paralizarlo por el miedo, tratándolo con disciplina y dulzura. Locke sí reconocía el castigo, pero lo reservaba para cuando existía un comportamiento inapropiado que perseveraba y se demostraba testarudez a la hora de no rectificar.

Los padres jóvenes no están a favor de los golpes correctivos, según un estudio de 2016.  Está habiendo un cambio generacional.

Expertos y estudios han ido llegando a las mismas conclusiones que Locke. En 1963, el psicólogo canadiense Albert Bandura hizo un experimento que demostró que los niños copiaban el comportamiento de los padres incluso en los golpes que propinaban a un muñeco porque previamente habían visto a sus padres hacerlo. Antes, en 1946, el pediatra Benjamin Spock, en El libro del sentido común del cuidado de bebés y niños, aconsejó a los padres que vieran a sus hijos como individuos y dejaran de aplicarles recetas preconcebidas sobre si debían ser cariñosos y tomarlos o no en brazos. Lo acusaron de fomentar la permisividad. El libro fue un éxito global: vendió 50 millones de ejemplares en 39 idiomas.

En 2019 los estudios siguen demostrando que a los padres que educan a sus hijos con mano dura les sale el tiro por la culata. Entre 1998 y 2000 un estudio estadounidense con 5.000 niños demostró que los menores que recibían golpes correctivos tenían comportamientos más agresivos. Otro de 2014 demostró que madres de clases bajas que recibieron golpes por parte de sus padres, golpeaban a sus hijos en el intento de evitar futuras rebeldías. “Resumiendo”, dice el neuropsicólogo Álvaro Bilbao, que imparte el curso online Educar en Positivo, “se meten en más problemas, tienen más posibilidades de que los echen del colegio y, llegado el caso, incluso tienen más riesgo de tener embarazos no deseados”.

La aceptación del golpe como corrector está sufriendo una importante caída. El 62% de los españoles no ven aceptable la violencia hacia los niños, según un estudio de la revista Children and Youth Services Review (en Noruega, el 87%). Una encuesta estadounidense de 2016 concluía que los padres jóvenes no estaban a favor de los castigos físicos y sugería que se estaba dando un cambio generacional. El motivo es que estamos asistiendo a un giro copernicano en lo referente al tema educativo. “Se trata de dos acepciones de la palabra educar: educere (ex-ducere) frente a educare”, sostiene Ruiz. Educare es la concepción clásica, significa instruir, formar, conducir… Ha sido el paradigma educativo de siempre, en el que se ponía el foco en el educador que suministraba lo necesario para la formación del menor. Esta concepción presupone que el niño no puede desarrollarse en plenitud por sí mismo. La segunda concepción, ex-ducere (educere), es la que se está imponiendo: la educación se entiende como una extracción, saca desde dentro del propio sujeto y desarrolla las potencialidades que ya tiene. Esta segunda opción puede conducir al paidocentrismo: se hace solo lo que le gusta al niño y se organiza la vida en torno a él, que se sabe divinizado y se convierte en un tirano.

Para llevar a cabo una educación libre de violencia, primero los padres necesitan el autocontrol para superar lo aprendido (y sufrido). Lo que suele suceder es que cuando notan que les faltan recursos, pierden confianza en sí mismos, les sale el miedo, y la bofetada es una reac­ción a este temor, dice la psicóloga Marisa Moya. “Reaccionan desde la reactividad, cuyas bases son el miedo y la ira. Necesitan desarrollar habilidades sociales para tener autocontrol y autorregulación”. En noviembre pasado, la Sociedad Americana de Pediatría recomendaba a los padres aprender formas positivas de enseñar.

En España los colegios invitan a veces a expertos para que compartan métodos positivos de enseñanza y también existen iniciativas privadas. Para explicar el maltrato, Álvaro Bilbao se ayuda de una fábula oriental. Toma un tablón de madera y le pide al padre o madre en cuestión que clave en él un clavo cada vez que golpee a su hijo. Durante la semana siguiente, le pide que saque un clavo cada vez que logre ahorrarse el bofetón. El ejemplo ayuda a tomar conciencia del maltrato: los agujeros que quedan en la madera son las cicatrices que guardan los niños por los golpes recibidos; les acompañarán toda la vida.

domingo, mayo 19, 2019

Ultima hora!: Acceso al video del encuentro complutense: Compromiso con la Infancia: la mirada de Janusz Korczak.



ÚLTIMA HORA!!


Como estaba previsto, el día 9 de Mayo se celebró en encuentros complutense


Organizado por
encuentros complutense
Revista Sociedad e Infancias,
Instituto Polaco de Cultura,
Aldeas Infantiles, y
Asociación GSIA.

Francisco Zamora, Marek Michalak, Manfred Liebel, Leticia Mª Ruiz, Lourdes Gaitán y Marta Domínguez.

 En este enlace puede seguir el encuentro en video de la UCM







En la sesión del encuentros complutense se presentó la siguiente edición

del Máster Propio de la UCM:

Políticas de Infancia y Adolescencia: Retos Actuales.

Aquí un avance para el próximo curso.
Información y contacto.



Declaración de Bucarest de la UE sobre la Infancia..

“Queremos vivir en una Europa que valore nuestra participación”, 

Solo el 8% de los niños y niñas siente que los adultos escuchan sus opiniones.






Durante cuatro días, más de 60 niñas y niños de quince países de Europa, entre ellos dos representantes españoles,  se han dado cita en Bucarest para debatir sobre los mecanismos de participación infantil en los procesos de toma de decisiones de la Unión Europea y pedir a los líderes europeos que hagan de la participación infantil una realidad. Este evento se encuadró dentro de la Presidencia del Consejo de la Unión Europea que ostenta Rumanía durante el primer semestre del año y ha concluido con la Declaración de Bucarest de la UE sobre la Infancia.

Se trata de un documento que contiene demandas concretas y una hoja de ruta para que el derecho a la participación infantil esté presente en el día a día de la Unión Europea en todos los niveles: familiar, educativo y en el entorno local, nacional y comunitario. En definitiva esta declaración, que fue aprobada por los asistentes, pretende movilizar a las instituciones europeas y a los estados miembros para establecer mecanismos y estructuras formales que promuevan el derecho a la participación, para lo cual se ha exigido compromiso político, pero también recursos económicos y estructuras formales.
El origen de la iniciativa es la Junta de Infancia de Rumania, un grupo con miembros de diferentes edades, de orígenes diversos, tanto de zonas urbanas como rurales: para algunos, fue la primera vez que sus voces llegaban a los representantes políticos. En la declaración, los niños y niñas piden a estos representantes que se les consulte “sobre temas que influyen directamente en nuestras vidas” ya que suponen “una parte importante de la población de Europa”. “Queremos vivir en una Europa que valore nuestra participación en el proceso de toma de decisiones”, han expresado en el documento.

Solo el 8% de los niños y niñas siente que los adultos escuchan sus opiniones

30 años después de la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño en la UE, que contempla el derecho a ser escuchados, los niños, niñas y adolescentes no sienten que ese derecho se cumpla: solo el 14.6% siente que los adultos escuchan sus opiniones cuando toman decisiones en la escuela y menos del 8% siente que los adultos escuchan sus opiniones cuando toman decisiones en su comunidad, según la encuesta Europe Kids Want, llevada a cabo por Eurochild y UNICEF en el último año y reuniendo las respuestas de más de 20,000 niños de toda la UE.
“Los niños somos más responsables y confiables de lo que la sociedad cree. Dadnos la oportunidad de participar y podemos demostrarlo y convertirnos en mejores adultos”, ha expresado uno de los participantes de Rumanía, de nueve años. También han señalado en la declaración que la forma de pensar de los niños, su apertura al cambio, sus opiniones imparciales y su pensamiento fuera de la caja “pueden ayudar a encontrar soluciones a los problemas actuales, ya sea la pobreza, el cambio climático, la migración o surgimiento del populismo”.

Representantes españoles

España estuvo representada por Laura, de 17 años y procedente de Ávila, y Carlos, de 15 años y que vive en Palencia. Ambos coincidieron en la importancia de esta reunión, tanto para compartir experiencias y buenas prácticas de los diferentes países como para impulsar la participación infantil en la Unión Europea. “El derecho a la participación es un derecho fundamental, recogido en la Convención y queremos que se respete”, fue uno de los principales consensos a los que llegaron los representantes de los diferentes países.
Para Carlos, la participación no solo requiere de compromisos políticos, sino que empieza en la familia. “Tenemos que participar en las decisiones que se tomen en la familia, en las actividades que realizamos, pero para ello es importante que nuestros padres puedan conciliar la vida familiar y laboral”.
Laura, que forma parte del consejo de infancia de Ávila, cree que las Ciudades Amigas de la Infancia son una buena manera de participar en las decisiones del municipio, para lo cual es importante “que los niños podamos participar en todas las decisiones. Nosotros aprendemos de los adultos y ellos pueden aprender de nosotros si trabajamos en equipo”.
Además, representantes de distintos países abogaron por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación como mecanismo para facilitar la participación infantil. Esta generación vive en las redes sociales y quieren usar esas aplicaciones para “comunicarnos, para conocernos y también para proponer y promover mejoras para todas las personas. Podemos participar mediante encuestas a través de las redes sociales, queremos que se nos escuche”, aseveró una adolescente de Bulgaria.

Próximos pasos

Los representantes de todos los países coincidieron además, en que la Declaración de Bucarest debe afianzarse en medidas concretas que impulsen la participación infantil. Después de este evento, la declaración también se presentará a los representantes de los ministerios y autoridades centrales que se ocupan de los problemas de los niños de los 28 Estados miembros expertos en derechos de los niños, especialistas de las instituciones europeas y del Parlamento Europeo. A partir de julio será el turno de Finlandia y, en enero del próximo año, tomará el testigo Croacia. Estos países se han comprometido a seguir impulsando la participación infantil en su agenda europea, estableciendo mecanismos de consulta directa.

“Esta experiencia ha sido muy gratificante, porque hemos podido demostrar que los niños también tenemos voz y voto en Europa”, aseguró Laura antes de coger el avión que le traería de regreso a España. Carlos, por su parte, quiere “un futuro brillante para Europa”, pero para ello, dice, “Europa tiene que escucharnos porque somos el presente”.

Declaración de Bucarest


  • Una hoja de ruta clara para implementar la Convención sobre los Derechos del Niño, la Carta de Derechos Humanos de la UE, las Recomendaciones del Parlamento Europeo y la Comisión Europea en lo que toca a participación infantil.
  • Implementación de las recomendaciones del Informe de la Comisión Europea sobre participación infantil.
  • Un mecanismo claro y simple de evaluación para la participación equitativa de los niños y niñas incluyendo informes periódicos a nivel local, nacional y de la UE, con una sección dedicada a la participación infantil.
  • Apoyo a la participación de los niños y niñas a través de programas, comenzando con el preescolar y la escuela para educarlos sobre su derecho a participar, y el desarrollo de la capacidad de los padres y tutores para involucrar a los niños y niñas.
  • Los programas destinados a incluir a los niños y niñas en los mecanismos de consulta comunitaria deben iniciarse a nivel local.
  • A nivel nacional, los espacios y mecanismos de participación infantil deben estar dirigidos a todos los procesos relevantes de consulta y toma de decisiones que ahora solo están reservados para adultos.
  • Los parlamentos deberían considerar tener un mecanismo establecido para consultar a los niños cuando se está redactando la legislación que los afecta.

Recursos

sábado, mayo 18, 2019

Derecho a Jugar, propuesta al Ayuntamiento de Madrid. Se necesita tu voto.


Es una iniciativa presentada a Decide Madrid, que ha de ser apoyada por la ciudadanía.
Solo tenemos hasta finales de mayo 2019 de plazo 

#DerechoaJugar    Derecho a Jugar Derecho a Jugar  •  25/05/2018  •  

"Hemos andado la mitad del camino, solo necesitamos que cada persona que ha votado consiga implicar a una persona más y lo habremos conseguido."

Parece fácil pero el camino andado hasta aquí ha sido duro y ha exigido mucha implicación de las personas que hemos continuado implicadas en el denominado "grupo motor".

Si os sigue ilusionando esta propuesta como a nosotros y estáis dispuestos a aportar algo más de colaboración en esta fase final (cada cual lo que pueda, entendemos que es difusión sobre todo) queremos aportar los materiales de que disponemos. 

Os queremos hacer llegar un Kit Derecho a Jugar, con información que os puede aportar más datos por si queréis hacer mención de esta propuesta en vuestros círculos o incluso ir un paso más allá y organizar alguna recogida de firmas en vuestro entorno.

PARA CONOCER LA PROPUESTA

¿Qué queremos lograr con la propuesta? Conseguir entre todos/as que Madrid sea un lugar donde la infancia tenga más voz, más y mejores parques infantiles, ludotecas públicas, patios escolares inclusivos, caminos escolares seguros, recuperar calles para el juego, etc. (ver video y propuesta abajo).

PARA RECABAR APOYOS

Solo tenemos hasta finales de mayo 2019 de plazo y puede apoyar cualquier persona EMPADRONADA EN MADRID MAYOR DE 16 AÑOS. 

Incluimos links en este mail:
.- Una hoja de firmas para recabar apoyos en papel. (https://ratonlab.files.wordpress.com/2019/02/daj-firmas-horizontal-2.pdf)
.- Una presentación con algunas cuestiones que pueden ser útiles para difundir mejor y explicar como hemos llegado hasta aquí.(https://drive.google.com/file/d/1OrCKqBhrJQmzmQsJN1sdgPlIAY_QXIbD/view?usp=sharing)
.- La información de links a nuestras redes sociales para que nos podáis seguir y difundir nuestros posts,  twitts, etc.


Código de la propuesta: MAD-2018-05-22742
Queremos mejorar los espacios públicos para que puedan jugar niños y niñas. Proponemos parques limpios, creativos, volver a jugar en plazas y calles (como antes) y crear red de ludotecas públicas.
“Los niños y las niñas necesitan tiempo y espacios para jugar. Jugar no es un lujo, es una necesidad” Kay Redfield.
Jugar es fundamental para la salud, el desarrollo y el bienestar de los niños y niñas. Jugar es un derecho estipulado por la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas (art 31), sin embargo, es uno de los más olvidados y desatendidos. Hoy en día los niños y niñas juegan la mitad del tiempo de lo que jugaban sus padres a su edad, con consecuencias en su salud física y mental. Por todo ello, proponemos estas medidas concretas para garantizar el derecho a jugar en Madrid.
JUGAR AL AIRE LIBRE: En parques, plazas, calles y patios


  1. Garantizar que los parques infantiles estén bien mantenidoslimpios y tengan zonas de sombra.
  1. Diseñar los nuevos parques y renovar los actuales usando materiales de la naturaleza para promover la creatividad y el juego libre y asegurar que sean inclusivosaccesiblessostenibles, seguros e intergeneracionales.
  1. Recuperar las plazas como espacios de encuentro intergeneracional, de juego y como zonas recreativas dentro de la ciudad.
  1. Recuperar las calles como espacios de juego, adaptando buenas prácticas europeas como proponer el cierre al tráfico de una calle por barrio para uso comunitario y de los niños y niñas, de manera temporal o permanente según lo solicite la vecindad.
  1. Crear caminos escolares seguros para todos los colegios.
  1. Renovar de forma progresiva los patios escolares para que sean espacios creativos, inclusivos, con elemento de naturaleza, co-diseñados con la infancia y actores clave.




JUGAR BAJO TECHO:
  1. Crear una Red de ludotecas municipales, de refugio para seguir jugando cuando  las condiciones climatológicas dificulten jugar al aire libre.
  2. Crear y/o habilitar en polideportivos, centros culturales y otros edificios infrautilizados, espacios de juego interiores y climatizados, en todos los barrios de Madrid, para niños y niñas de todas las edades, género, accesibles, inclusivos y seguros.
  3. Crear un proyecto piloto: Espacio de Juego Libre Municipal cubierto.
  4. Asegurar un espacio dedicado a crianza por barrio con suficiente capacidad para cubrir las necesidades de los bebés, niños y niñas de 0 a 3.

DERECHO AL JUEGO PARA TODAS Y TODOS:
  1. Incorporar 1 m2/habitante para el juego en la planificación urbana sostenible del municipio para crear, recuperar o ampliar los espacios lúdicos en la ciudad.
  2. Dotar los principales centros culturales y de ocio de cada distrito con espacios lúdicos para niñas y niños, accesibles, inclusivos sostenibles y seguros.
  3. Descentralizar las actividades de ocio y culturales en todos los barrios/distritos y asegurar su gratuidad y/o accesibilidad.
  4. Permitir un juego saludable aplicando medidas de calidad de aire en los espacios de juego de niños y niñas.
  5. Incluir a los niños y niñas en el diseño y en la evaluación de los nuevos espacios públicos de juego 



Infancia: Muchas más colinas que escalar.

Javier Martos
Director ejecutivo UNICEF España.

No podemos seguir parcelando y tratando los temas de infancia como algo sectorial, ya que sin duda son un reto estratégico de país. 
El futuro depende de este importante cambio.
Niños disfrutando de un día soleado
en Valencia. BIEL ALIÑO
Tras las elecciones generales, y en plena campaña para las autonómicas y locales, los diferentes partidos comienzan a dibujar los temas que estarán en la agenda política de la próxima legislatura. Algunos de ellos han estado y están presentes en la campaña, como el problema territorial o la política fiscal. Otros empiezan a tratarse en las reuniones que el presidente en funciones, Pedro Sánchez, está manteniendo con los líderes políticos del resto de partidos. La España vaciada, el Pacto de Toledo, las políticas sociales, la competitividad de nuestra economía o el envejecimiento de nuestra población, son problemas y desafíos vinculados de una u otra forma con el papel de los niños, niñas y adolescentes en nuestra sociedad.
En esta pasada legislatura, las organizaciones de infancia, y en general toda la sociedad, logramos que la pobreza infantil esté en el corazón de la agenda política. El gobierno de Pedro Sánchez ha generado nuevas medidas de protección a los niños más vulnerables. Especialmente relevante es el aumento de la prestación por hijo a cargo para las familias más pobres, los más vulnerables, una constante y antigua petición de UNICEF Comité Español y otras organizaciones sociales. También se ha construido una institucionalidad alrededor del problema, con la creación del Alto Comisionado para la lucha contra la pobreza infantil, y en general los partidos políticos tienen en sus programas medidas de protección a los niños más avanzadas y de más alcance que las actuales. Por ejemplo, la Ley Integral de Violencia contra la Infancia, que esperemos se apruebe lo antes posible y donde creemos que habrá un amplio consenso parlamentario.

Señalaba Nelson Mandela: "después de escalar una gran colina, uno se encuentra solo con que hay muchas más colinas que escalar". Quizá por ello vemos nuevas colinas, más altas y aún más necesarias que las alcanzadas. Afrontamos importantes retos; tal vez el más importante sea la necesidad de tener una visión holística en clave de infancia de los desafíos de España en temas capitales como el sistema de pensiones y las políticas sociales, el valor social de los niños -muy especialmente en los problemas demográficos y sociales como el envejecimiento de la población y la España vaciada-, la educación como motor de desarrollo y competitividad junto con el mercado laboral, y el acceso de los jóvenes al empleo.

No podemos seguir parcelando y tratando los temas de infancia como algo sectorial, ya que sin duda son un reto estratégico de país. El futuro depende de este importante cambio; un cambio que nos interpela a todos, no solo a los políticos.

Si el primer desafío tiene que ver con la visión estratégica que damos a la infancia y la relación que como adultos tenemos con nuestros niños y jóvenes, el segundo tiene que ver con los actores y motores de este cambio: el sector privado y el tercer sector.
Desde el tercer sector hemos ampliado el espectro de colaboraciones con empresas y fundaciones privadas. Y, sin embargo, nuestra visión compartida sigue siendo parcelada. Está más orientada a la consecución de acuerdos puntuales, alianzas o campaña concretas, sin duda muy necesarios, pero, ¿hemos logrado un movimiento de la sociedad civil que promueva un cambio de mentalidad? Willy Brandt decía: "Las barreras mentales por lo general perviven por más tiempo que las de hormigón". Pareciera que con la visión impulsada por los Objetivos de Desarrollo Sostenible estamos poco a poco derribando las barreras más sencillas. El cambio, en la mentalidad y en la visión nos llevará más tiempo. Las responsabilidades son compartidas y todos tenemos que aportar nuevos pasos para subir esta colina donde nos jugamos tanto.