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Escuela del Futuro, Educación 4 a 7 años. Congreso Int.


"En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe” Eric Hoffer.

Los cambios que se están produciendo en la sociedad son tremendos. Si miramos un poco hacia atrás, y no hace falta que volvamos la vista para atrás mucho tiempo, comprobamos que esta sociedad no tiene nada que ver con la de hace unos pocos años. No ya con la de nuestros abuelos o padres, sino nosotros mismos apenas hace poco tiempo.
La sociedad de hoy no tiene nada que ver con la de hace unos años, y evidentemente nada que ver con la que tendremos dentro de bien poco. La mayoría de los expertos coinciden en que cerca del 75% de las profesiones del futuro inmediato no existen en la actualidad. Es decir, tres de cada cuatro carreras que se estudian en las universidades podrían quedar desfasadas en cuestión de pocos años.
Es evidente que hemos de Educar para vivir en sociedad. Si la sociedad cambia, la educación debe de cambiar, ha de actualizarse para dar respuesta a la misma. Y este cambio ya se está poniendo en marcha en muchas escuelas.
Por otra parte, las neurociencias cada día mas nos enseña como aprenden los niños, con lo cual nuestra manera de actuar en el aula también ha de cambiar para adaptarse a los nuevos hallazgos.
Por todo ello este Congreso va a analizar cómo han de ser las escuelas más vanguardistas, para que poco a poco todos los maestros podamos ir profundizando en el cambio que se nos viene en nuestras aulas, en nuestros colegios.
Una vez más, vamos a realizar un gran esfuerzo e invitaremos a maestros de otros países para que nos cuenten como es su día a día en el aula. En esta línea hemos invitado a un profesor de Singapur, que mas allá de su buena posición en los informes Pisa, es un país donde la figura del maestro es sin duda la mas reconocida socialmente (que envidia). Además, conoceremos como es el día a día de una de las escuelas de mayor prestigio e innovación del Reino Unido.

El congreso está homologado con TRES créditos de formación del profesorado otorgados por el Ministerio de Educación.
Queremos, con este Congreso, realizar un homenaje y un reconocimiento a la labor de los maestros, porque nadie tiene mayor responsabilidad ni merece más apoyo que los encargados de formar a las generaciones futuras.

"Si no estás preparado para equivocarte, nunca llegarás a nada original" Ken Robinson .

Los niños de ahora harán trabajos que aún no están inventados:     Actualmente, estamos enseñando en los centros educativos contenidos que no tenemos ni idea de si servirán o no dentro de un período relativamente corto de tiempo. Esto debería hacer pensar a los docentes y hacerles ver que lo que importa no es lo que enseñan, sino cómo enseñan para que sus alumnos puedan aprender por sí mismos cuando en un futuro no muy lejano deban llevar a cabo actividades que ahora ni imaginamos que desarrollarán. El saber no está solo en los libros de texto, sino en la imaginación, la creativiadad y el talento que puedan desarrollar los alumnos.

Ciudadanía de la Niñez.

Hallazgos de Investigación sobre el Movimiento 
por una Cultura de Derechos de la Niñez y Adolescencia en Chile.


FIGUEROA GRENETT, CLAUDIO






diciembre, 2016, pp. 118-139
Centro de Estudios Sociales
Valparaíso, Chile

1. APROXIMACIÓN AL PROBLEMA

Los conceptos infancia y niñez presentan un sinnúmero de complejidades producto de las diversas perspectivas en el campo de estudios sobre la infancia, que conducen a caminos muchas veces divergentes. En el presente trabajo, cuando se habla de niños, población infantil y niñez, se hace referencia al colectivo humano (M. Liebel, 2007*) -si bien diferenciado- que comparte características contingentes como ser personas menores de 18 años, inscritas en el proceso de socialización escolar, económicamente dependientes y sometidas a la autoridad adulta (L.Gaitán, 2006*). 
Por su parte, la infancia como categoría social apunta al continente y no al contenido, es el espacio y tiempo socialmente construido en el cual el ser humano es tratado y habita como niño (Rodríguez, 2007). 

La psicohistoria enseña que los significados que hoy asociamos al significante infancia se remontan a dos fenómenos situados en el siglo XVII, a saber: el despertar de una pesadilla en la cual los niños eran objetos de violencia (De Mause, 1982) y el sentimiento propio de los moralistas y reformadores (Ariès, 1987). En lo sucesivo, surge la necesidad de controlar los movimientos de los niños y presionar su naturaleza maleable, para conseguir, a través de la familia y escuela, el proceso de reproducción social orientado por la emergente burguesía europea (Rodríguez, 2007). En este escenario, la sociedad progresivamente se va obsesionando por los problemas físicos, mentales y sexuales de los niños con el objetivo de adecuar una socialización que los convierta en adultos. 
Sobre estos supuestos se construye el espacio moderno habilitado para la niñez, el cual proyecta sobre ella una incapacidad para enfrentar la vida y, en coherencia, la somete a una régimen de cuarentena (Ariès, 1987) a través de instituciones disciplinarias y de control, responsables de moralizar y normalizar a este grupo social (Rodríguez, 2007). En opinión de Pilotti (2001) dicho proceso encuentra su fundamento en la tensión entre derechos individuales y autoridad estatal, que fue solucionado por medio de la invención de mecanismos de socialización capaces de producir autonomía, consciencia y las virtudes cívicas coherentes con el Estado moderno.

En el campo de las ciencias sociales los discursos tradicionales convergen en lo que Rodríguez (2007) denomina “la sociedad se apropia del niño”, es decir, producciones de sentido que sitúan a éstos en un lugar secundario, como objetos de socialización y existencias transitorias en el camino hacia la adultez. La sociología de Durkheim (2006) y Parsons (1998) y, por su parte, la psicología evolutiva de Erikson (1993) y Piaget (1975), se cruzan en una modalidad de saber en la que los niños constituyen una entidad pre-social que debe adoptar una forma moral, un depósito de las pautas de interacción del sistema social o un conjunto de etapas de maduración orientadas a integrar normas morales, roles sociales y habilidades cognitivas. En cualquiera de los casos se presenta una valoración del tiempo futuro de los niños -cuando ya no son- lo que invisibiliza su experiencia presente (Bustelo, 2011). 

Las instituciones y saberes que conforman la infancia moderna aluden a lo que actualmente puede ser definido con el término adultocentrismo. Dicho concepto hace referencia a un estilo de organización propio del capitalismo que otorga a las clases adultas la capacidad de control sobre quienes define como menores de edad (Duarte, 2012). Esto se expresa en una relación asimétrica y tensional entre los adultos y los “más jóvenes” que está montada sobre un universo simbólico y un orden de valores patriarcales (Arévalo, 1996). 

El adultocentrismo  indica la subordinación de la niñez a una cultura dominada por el mundo adulto, del mismo modo que el patriarcado subordina a las mujeres a los patrones culturales que reproducen la dominación masculina. El conjunto de prácticas discursivas y no discursivas propias de la matriz socio-cultural adultocéntrica sostiene la figura del adulto como modelo acabado al que se aspira para la consecución de tareas sociales y productivas (Kraouskopf, 1998), mientas tanto a los menores de edad se les atribuyen cualidades tales como dependencia, irracionalidad e incapacidad. Lo anterior implica desigualaciones etarias presentes en la elaboración de conocimiento, en el funcionamiento de las instituciones burocráticas y en las prácticas de la vida cotidiana, que tiene como efecto la producción de un espacio-infancia caracterizado por la negación de la visibilidad y el reconocimiento de los niños en las esferas socialmente significativas. 

Lo dicho conecta con la idea de un patrón de ciudadanía y ámbito público propio de las democracias occidentales que tiende a universalizar la figura del hombre, adulto, heterosexual y blanco como aquella que cuenta con las capacidades para discutir las cuestiones públicas, al tiempo que excluye a diversos “grupos minoritarios” (mujeres, niños, afrodescendientes, homosexuales, etc.) caracterizados por las pasiones, la irracionalidad y la dependencia (Fraser, 1997; Young, 2000). A contrapelo del universalismo moderno que admite mecanismos de exclusión situando a determinados grupos al margen de la humanidad (Balibar, 2013a), los movimientos sociales han desarrollado otras ciudadanías que buscan extender la esfera de la igualdad-libertad (Balibar, 2013b), haciendo de la ciudadanía una identificación que se debe construir y propiciar a pesar de que no se encuentre dada empíricamente (Mouffe, 2012).

 En consideración del clásico discurso de la ciudadanía como completa membrecía de la comunidad (Marshall y Bottomore, 2005), el adultocentrismo produciría una ciudadanía parcial para la niñez en tanto limita el ejercicio de los derechos que ejerce el mundo adulto. Por su parte, en los movimientos por la emancipación de los niños cabe  suponer experiencias que fragilizan el estilo de organización adultocéntrica, a través de producciones de subjetividad y, al mismo tiempo, de otras ciudadanías. El Movimiento por la Liberación de los Niños en Estados Unidos, el Movimiento de Adolescentes y Niños Trabajadores Hijos de Obreros Cristianos en Perú, el Movimiento Nacional de Meninhos y Meninhas de Rua en Brasil (Liebel, 2006) y el Movimiento por una Cultura de Derechos  de Niños y Adolescentes en Chile, adquieren una importancia decisiva a la hora de relevar las realidades sociales emergentes producidas en confrontación con el adultocentrismo.

 Las posibilidades teóricas de brindar visibilidad y reconocimiento para los niños puede encontrarse en el interaccionismo simbólico (Mead, 1999; Blummer, 1982) y en el construccionismo (Berger y Luckman, 2001). En estas perspectivas, la perpetua indeterminación de la construcción de sentido y la socialización como proceso conflictivo interminable exige dotar a la niñez de una potencia inventiva en lo que respecta a las significaciones instituidas de la sociedad. En coherencia con lo anterior, la sociología de la infancia (Gaitán 2006; Rodríguez, 2007), la psicología social crítica (Iñiguez, 2003; Garay, 2001; Ibáñez, 1997) y la noción de imaginario social (Fernández, 2007; Bergua, 2007; Castoriadis, 2010), presentan un conjunto de proposiciones que permiten concebir la infancia como una invención discursiva de los colectivos humanos que, sin embargo, no está exenta de sedimentaciones de sentido que promueven la subordinación de los niños al mundo adulto.

 El imaginario social instituido, entendido como el conjunto de significaciones que instituyen a los colectivos humanos, construyendo las relaciones sociales-materiales, las formas contractuales y los universos de sentido (A.M. Fernández, 2007), habilita una comprensión del adultocentrismo como una red de significaciones sociales que generan desigualaciones etarias, categorizando a los cuerpos, asignándoles una identidad y oponiendo una ley de verdad sobre sí mismo que se les obliga a reconocer y que otros deben reconocer en ellos (Foucault, 2011), no obstante la permanente existencia de una dimensión instituyente que, al momento de su emergencia, puede fragilizar las significaciones sociales instituidas. La fijeza relativa de lo que Duarte (2000) define como matriz socio-cultural adultocéntrica, abre la pregunta por la conceptualización de los elementos instituyentes que cabe suponer presentes en los movimientos sociales de reivindicación de derechos de la niñez.
 En este marco, el presente texto expone el análisis del relato de niños y adultos que han participado en el Movimiento por una Cultura de Derechos de Niñez y Adolescencia en Chile. Éste tuvo por objetivo reflexionar sobre la producción de subjetividad en el caso de una experiencia única de participación en la que se implican niños y adultos , considerando los elementos instituyentes que evidencia el Movimiento a pesar de habitar en un fondo simbólico adultocéntrico. En este sentido, el texto pretende ejercitar un gesto crítico-afirmativo abordando cómo el modo de hacer del movimiento, latente en la experiencia organizativa y en las formas de acción política, construye otras ciudadanías. Esto puede contribuir a problematizar las relaciones entre generaciones en instituciones, organizaciones y movimientos sociales......

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*.- Ambos son miembros de la Asociación GSIA.

Programa para la Garantía de los Derechos a la Alimentación, Ocio y Cultura de los Menores durante las Vacaciones Escolares, Informe de Presidencia del Gobierno

INFORME SOBRE EL PROGRAMA PARA LA GARANTÍA DE LOS DERECHOS 
A LA ALIMENTACIÓN, OCIO Y CULTURA DE LOS MENORES 
DURANTE LAS VACACIONES ESCOLARES


Los datos de la Encuesta de Vida 2017, recientemente publicados, acreditan una vez más que la situación socioeconómica de la infancia en nuestro país exige que se adopten urgentemente iniciativas de choque que permitan prevenir los efectos de la vulnerabilidad económica de familias con niños y niñas, en el marco de un plan de actuaciones de lucha contra la pobreza infantil que este Gobierno se ha comprometido a impulsar.

Ante la gravedad de la situación actual, desde el Alto Comisionado de Lucha contra la Pobreza Infantil se pretende liderar esfuerzos coordinados para prevenir situaciones de carencia y exclusión social que pueden originarse en el período estival de vacaciones con objeto de asegurar que los niños más vulnerables tengan cubiertas necesidades básicas de alimentación y puedan disfrutar de oportunidades de ocio educativo.

El objetivo es consolidar las iniciativas que se desarrollan por las Administraciones Públicas (CCAA y ayuntamientos) así como por la sociedad civil, extendiendo su rango de cobertura para promover la equidad y el bienestar material y socioeducativo de niños y niñas en situaciones de vulnerabilidad y riesgo de exclusión.

Con este programa se aspira también a contribuir a reforzar la colaboración y la cooperación entre las instituciones públicas y con la sociedad civil en la atención a la infancia más vulnerable. Se parte del convencimiento de que la capitalización de los recursos y experiencia de todos puede contribuir decisivamente a crear un nuevo marco en el que, trabajando cooperativamente y superando parcelas competenciales, se garantice la adecuada atención de las necesidades de los niños y niñas vulnerables, la cohesión y la igualdad de oportunidades desde edades tempranas.

Las familias en situación de carencia material severa no disponen de recursos para garantizar un alimentación sana y equilibrada ni llevar a sus niños y niñas, al menos, una semana de vacaciones ni tampoco costear actividades de ocio o culturales en los meses de vacaciones de verano. En periodo de vacaciones escolares, con la finalización del curso, además, tienen dificultades para garantizar una correcta alimentación de los niños y niñas, al cesar las becas de comedor escolar.

La carencia de alimentos junto a la dificultad de acceso al ocio y la cultura suponen grandes dificultades para que los derechos recogidos en los artículos 27 y 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño (Naciones Unidas, 1989) sean efectivos en estos niños y niñas.

Este Programa pretende, en este verano, ya iniciado el periodo de vacaciones, reforzar iniciativas orientadas a estos objetivos que se están desarrollando desde Comunidades Autónomas y ayuntamientos, de forma que puedan ampliar la cobertura e incorporar más menores en esa situación.

El objetivo es proporcionar medidas para contribuir a hacer efectivo el derecho a la alimentación (artículo 27) y a actividades de esparcimiento, ocio y vida cultural (artículo 31) de la Convención sobre Derechos del Niño.

El alcance de la pobreza infantil en España

Durante las etapas más agudas de la crisis, España registró un aumento notable de la tasa de riesgo de pobreza que apenas se ha revertido con la mejora del ciclo económico a partir de 2014.

Los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida evidencian además, que la experiencia de pobreza en hogares con niños tiende a ser más prolongada que en otro tipo de hogares.

En el período 2012-2015, el riesgo de pobreza persistente entre menores de 18 años fue de 22,3%, cifra muy superior a la que se observa en otros grupos de edad. Es decir, uno de cada cinco niños no solo se encuentra en un hogar en situación de vulnerabilidad económica, sino que esta vulnerabilidad económica tiene un carácter duradero.

Los efectos de la pobreza infantil en el periodo vacacional

La infancia es el periodo formativo por excelencia en la vida humana. Se trata de un período crucial, del que dependen en gran medida los niveles de bienestar (en términos de salud, posición en el mercado de trabajo, inclusión social) que se disfrutarán en la vida adulta. Las principales habilidades, competencias y cualidades personales que definen nuestras capacidades para funcionar como seres humanos han sido conformadas y nutridas en la infancia.

Las situaciones de vulnerabilidad en la infancia afectan negativamente a aspectos determinantes para el desarrollo equilibrado de la personalidad y el progreso educativo.

Existe evidencia de que, tras las vacaciones de verano, los estudiantes presentan un deterioro en sus habilidades y conocimientos adquiridos y llegan al inicio del nuevo curso escolar en peores condiciones a como dejaron la escuela en junio. La brecha estival como producto de ese "olvido veraniego" afecta mucho más a los estudiantes de entornos vulnerables.


Objetivos del Programa

En España, distintas actividades estivales de ocio educativo llevan funcionando varios años en diferentes ciudades y municipios, acumulando un caudal importante de experiencias y buenas prácticas.

Los objetivos generales de programa son:

    Ampliar la oferta de recursos de ocio educativo con vocación inclusiva. Se trata de sufragar los costes de incorporar los colectivos excluidos por su incapacidad de hacer frente a matrículas y copagos. Estos recursos deben fomentar el desarrollo de nuevas competencias, el disfrute de actividades de juego y esparcimiento, las experiencias de convivencia con iguales y el apuntalamiento de valores de ciudadanía.
    Garantizar la cobertura de necesidad de alimentación equilibrada, saludable y adecuada a las necesidades nutricionales para la población infantil en período vacacional.
    Contribuir a hacer efectivos los derechos de los niños y niñas, en concreto los artículos 27 y 31 de la Convención sobre Derechos del Niño.
    Facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral de familias económicamente vulnerables que no tienen recursos para sufragarse servicios de cuidados para sus hijos e hijas.

Medidas concretas

Se priorizarían líneas de financiación para servicios ya existentes que se propongan ampliar su oferta para incluir niños, niñas y adolescentes vulnerables desde un punto de vista socioeconómico.

Dichos servicios deben incluir:
    Servicio de desayuno
    Servicio de actividades de carácter lúdico, recreativo, cultural y educativo
    Servicio de comedor
    Bolsa de cena, cuando la carencia del hogar lo aconseje

Iniciativas de las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos

Según la información disponible, las actividades que se están llevando a cabo se pueden agrupar en las modalidades siguientes:
    Campamentos de verano: de iniciativa municipal, en su mayoría. De ámbito generalmente urbano, que incluyen programación de actividades culturales y de ocio. La matrícula es abierta a todos los niños y niñas, aunque se dispone de becas para las familias de pocos recursos. El mes de mayor matrícula suele ser el de julio.
    Campamentos específicos, mediante diferentes modalidades según el municipio: jóvenes, preescolares, al aire libre, adolescentes, etc.
     Campamentos en barrios con mayor riesgo de exclusión: abarcan todo el periodo de vacaciones e incluye desayuno, comida y bolsa para la cena. Cuentan con programación de actividades de ocio y culturales.
     Cheque para comida destinado a las familias de los niños y niñas con beca de comedor, con el objeto de que durante las vacaciones realicen comida normalizada en sus hogares. Suele complementarse con actividades deportivas y de ocio.
    Contrato con Entidades del Tercer Sector. Pueden ser campamentos diurnos o que incluyan pernoctación, ya sea en entornos urbanos o rurales. Generalmente están dirigidas a niños y niñas sin recursos y combinan acciones recreativas con la comida. Suelen tener una duración limitada. La mayoría están destinadas a adolescentes.

Implementación del Programa

Teniendo en cuenta la necesidad de hacer efectivos estos derechos en niños, niñas y adolescentes, es necesario realizar algunas especificidades del alcance y cobertura del programa:

    No se trata de una prórroga del sistema educativo obligatorio, sino de procurar una oferta accesible y de carácter voluntario para dar cobertura a las necesidades de los menores en hogares con carencias severas.
    Su puesta en marcha debe estar en conexión con los Servicios Sociales Municipales y de los centros escolares. Esta conexión facilitará el acceso de las familias potencialmente beneficiarias, a través de los sistemas de información de las becas de comedor.
    Las modalidades de campamento o servicio que se elijan deben cumplir la función de convivencia inclusiva por lo que estarán diseñados para permitir el acceso a toda la población. Los menores beneficiarios de estas ayudas participarán en igualdad de condiciones a fin de procurar una convivencia inclusiva.
    Solo en casos que la situación concreta lo aconseje se desarrollarán "campamentos específicos", asegurando en estos casos todo el periodo vacacional y la garantía de alimentos.
    Cuando se proporcione cheque de alimentos para las familias, se procurará el acceso al ocio y actividades lúdicas y culturales.
    Las actividades de los centros se orientarán en función de las edades de los participantes.

Servicios incluidos

Tal como se apuntó en el análisis de la situación, los niños y niñas que viven en familias con carencias severas, durante el periodo de vacaciones escolares necesitan:

    Tener garantizadas tres comidas de una dieta saludable, equilibrada y apropiada a su edad.
    Acceder a actividades de ocio y culturales mediante los cuales se fomente la socialización con sus iguales y el acceso a un aprendizaje no reglado que evite el deterioro de las habilidades y conocimientos que se adquirieron durante el curso escolar.

Se trata de ir rompiendo el círculo de las desventajas que atenazan a los y las menores que viven en esos hogares, en tanto persista la actual situación de desigualdad y sus efectos sobre las familias de rentas más bajas, especialmente las que sufren pobreza severa.

Medidas a implementar con carácter urgente:

Crear un sistema de información, junto con las CCAA y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que permita conocer los servicios y prestaciones puestas en marcha por las distintas administraciones, que sea de utilidad para el diseño de sucesivos Programas.

Elaborar conjuntamente con la FEMP y las Comunidades Autónomas una Guía de actividades para las Vacaciones Escolares.

Reforzar la participación de la Administración General del Estado para este fin, de acuerdo con la situación de riesgo de pobreza o exclusión social en las CCAA, para su gestión por los Ayuntamientos o, en su caso, por las propias CCAA cuando los centros sean de su dependencia.

ACERCA DEL CURRÍCULO Y LAS EVALUACIONES PARA NIÑOS Y NIÑAS EN LA PRIMERA INFANCIA, Declaración de Lima.


Lima, Perú 16 de mayo de 2018


DECLARACIÓN DE LIMA ACERCA DEL CURRÍCULO Y
 LAS EVALUACIONES PARA NIÑOS Y NIÑAS 
EN LA PRIMERA INFANCIA


Nosotros/as, presidentas, delegadas, delegados y miembros de los Comités de la Región Latinoamericana de la OMEP, reunidos/as en Asamblea en la ciudad de Lima, 
coincidimos en la urgente necesidad de que los Estados tomen en cuenta las propuestas, que exponemos a continuación, para la formulación y gestión de políticas dirigidas a la definición de marcos curriculares y de evaluaciones en la Atención y Educación de la Primera Infancia (AEPI).

CONSIDERAMOS QUE:
– Tanto el currículo como la evaluación se sustentan en concepciones ideológicas, epistemológicas, pedagógicas, sociales y culturales.
– El currículo y la evaluación constituyen marcos de acción relevantes para garantizar el derecho a la educación y a la protección integral de niños y niñas de la región, sustentado en un marco ético-político que respeta al niño y a la niña en su identidad única e irrepetible.
– Actualmente se evidencia la presencia creciente de concepciones sobre el currículo y la evaluación, desarrolladas por organismos internacionales y modelos transnacionales, que limitan su aceptabilidad y pertinencia a perspectivas instrumentales y mercantilizadas.
– Estas concepciones desconocen las diversidades geográficas, étnicas, lingüísticas, culturales, y las desigualdades sociales y económicas de nuestra región; así como las dificultades existentes para generar y sostener políticas públicas dirigidas a las infancias, con consecuencias graves para la vida actual y futura de niños y niñas.

CONCEBIMOS Al currículo y a la evaluación:
– como procesos integrales e integradores que articulan desarrollos y aprendizajes en relación dinámica y recíproca entre los espacios educativos y los contextos familiares y comunitarios;
– como procesos relevantes y continuos que posibilitan el acompañamiento del desarrollo y la promoción de los aprendizajes de todos los niños y niñas, garantizando la accesibilidad a la AEPI;
– como referentes para orientar y realizar el seguimiento de las políticas públicas, planes, programas y proyectos de AEPI, por medio de la aplicación de diversas técnicas e instrumentos.

MANIFESTAMOS NUESTRA PREOCUPACIÓN ANTE
– la falta de continuidad de las políticas públicas para la AEPI y su sostenibilidad frente a los cambios de gobierno en los aspectos referidos a planificación y financiamiento, lo que afecta, entre otros procesos, la gestión curricular y las propuestas de evaluación
– la falta de pertinencia cultural que se evidencia en algunas propuestas curriculares de la región, desconociendo la identidad y valor de nuestros pueblos, etnias y culturas.
– el surgimiento de evaluaciones descontextualizadas, homogeneizadoras de niñas y niños, que contribuyen a instalar una visión deficitaria del desarrollo infantil
– la intención de clasificar y jerarquizar a los países y sus infancias mediante la aplicación de la evaluación con parámetros internacionales, similares a las pruebas PISA, en sus propósitos, su diseño y su formato.

En el marco del respeto por el derecho a la educación, al juego, y a la diversidad en la Primera Infancia, etapa trascendental para la vida de las personas, PROPONEMOS:
– Impulsar procesos de construcción y/o revisión curricular contextualizados con el propósito de dar respuestas a la AEPI, considerando las fortalezas, intereses y necesidades de todos los niños y niñas, reconociendo al juego como su derecho y actividad principal.
– Asegurar la participación de los niños, niñas, familias y educadores en la construcción curricular y en los procesos de evaluación, considerando sus voces como aporte valioso y significativo.
– Garantizar procesos participativos de evaluación de la gestión de las políticas públicas, programas y modalidades de AEPI con el fin de asegurar su calidad, sostenibilidad y financiamiento, junto con los/as educadores/as, familias y comunidades.
– Contextualizar el diseño e implementación de procesos de evaluación integrales, dinámicos y flexibles, que contemplen las variadas dimensiones del desarrollo y los aprendizajes de niños y niñas, en un marco de respeto por su singularidad, ritmos e individualidades.
– Promover estudios e investigaciones referidos a la elaboración de currículos y modelos de evaluación, con pertinencia social y cultural, que aporten a la solución de problemáticas para garantizar el goce del derecho a la educación desde el nacimiento.

Los miembros de OMEP de la Región Latinoamericana ponemos a disposición de la comunidad y, en especial de los gobiernos y líderes sociales y políticos, nuestro inquebrantable compromiso, energía, conocimiento y experiencia en la consecución de acciones que garanticen igualdad, justicia, bienestar y educación a todos los niños y niñas latinoamericanos, a sus familias, sus comunidades y a la sociedad en general.

Firman: Presidentas y/o representantes de los Comités de Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Cuba, Ecuador, El Salvador, Panamá, Perú y Uruguay.
Adhiere: Presidenta del comité de Venezuela.

La Ciencia del Desarrollo Infantil Temprano

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La ciencia del desarrollo cerebral temprano permite tomar decisiones informadas de inversión en la infancia temprana. Estos conceptos básicos, establecidos a lo largo de décadas de neurociencia e investigación conductual, ayudan a ilustrar por qué el desarrollo infantil —particularmente desde el nacimiento hasta los cinco años– es el cimiento de una sociedad próspera y sostenible.


  1. El cerebro se construye a lo largo del tiempo, desde la base.

    Desarrollo del cerebro humanoLa arquitectura básica del cerebro se desarrolla a través de un pro o continuo que comienza antes del nacimiento y se prolonga hasta la edad adulta. Las experiencias tempranas afectan la calidad de esa arquitectura, estableciendo un cimiento sólido o frágil para todo el aprendizaje, la salud y la conducta posteriores. En los primeros años de vida, más de un millón de conexiones neuronales se forman cada segundo. Luego de este periodo de rápida proliferación, las conexiones se reducen mediante un proceso llamado “poda”, que permite que los circuitos cerebrales se vuelvan más eficientes. Las vías sensoriales como las de la visión y audición básicas son las primeras en desarrollarse, seguidas por habilidades tempranas de lenguaje y funciones cognitivas superiores. Las conexiones proliferan y se podan en un orden establecido: los circuitos cerebrales más complejos van construyéndose sobre los circuitos anteriores más simples.
  2. Las influencias interactivas de los genes y las experiencias moldean el cerebro en desarrollo.

    Hoy en día los científicos saben que un ingrediente de suma importancia en el desarrollo es el proceso de “servir y devolver” entre los niños y sus padres y otros cuidadores en la familia o la comunidad. Los niños pequeños buscan de modo natural la interacción mediante balbuceos, expresiones faciales y gestos, y los adultos les responden con el mismo tipo de vocalización y gesticulación. En ausencia de tales respuestas – o si estas son poco fiables o inapropiadas – la arquitectura cerebral no se forma de la manera prevista, lo que puede conducir a disparidades en el aprendizaje y la conducta.
  3. La capacidad de cambio del cerebro disminuye con la edad.

    El cerebro es más flexible o “plástico” temprano en la vida y da cabida a una amplia gama de entornos e interacciones, pero a medida que el cerebro en proceso de maduración adquiere mayor especialización para asumir funciones más complejas, es menos capaz de reorganizarse y adaptarse a los desafíos nuevos o inesperados. Por ejemplo, hacia el primer año las partes del cerebro que diferencian los sonidos se especializan en el lenguaje al que el bebé ha estado expuesto; al mismo tiempo, el cerebro ya comienza a perder la habilidad para reconocer sonidos diferentes que se encuentran en otros idiomas. Pese a que las “ventanas” para el aprendizaje del lenguaje y otras habilidades permanecen abiertas, con el tiempo se vuelve cada vez más difícil alterar estos circuitos cerebrales. La plasticidad de la edad temprana hace que sea más fácil y más eficaz influir en la arquitectura del cerebro en desarrollo de un bebé, que volver a cablear partes de su circuito en la edad adulta.
  4. Las capacidades cognitivas, emocionales y sociales están inextricablemente entrelazadas a lo largo de toda la vida.

    El cerebro es un órgano altamente interrelacionado y sus múltiples funciones operan de un modo muy coordinado. El bienestar emocional y la competencia social proveen una base sólida para que emerjan las habilidades cognitivas y, en conjunto, son los ladrillos y la argamasa con que se construyen los cimientos del desarrollo humano. La salud emocional y física, las destrezas sociales y las capacidades cognitivo–lingüísticas que emergen en los primeros años son prerrequisitos importantes para el éxito en la escuela y más tarde en el lugar de trabajo y en la comunidad.
  5. El estrés tóxico daña la arquitectura cerebral en desarrollo, lo que puede conducir a problemas de por vida en el aprendizaje, la conducta y la salud física y mental.

    El estrés persistente modifica la arquitectura del cerebro
    Los cerebros sujetos a estrés tóxico tienen conexiones neuronales subdesarrolladas en las áreas del cerebro más importantes para el aprendizaje y la conducta en la escuela y en el lugar de trabajo.
    Hoy en día los científicos saben que el estrés crónico y persistente en la infancia temprana, causado por la pobreza extrema, el abuso reiterado o una severa depresión materna, por ejemplo, puede ser tóxico para el cerebro en desarrollo. El estrés positivo (respuestas fisiológicas moderadas y breves a experiencias incómodas) es un aspecto importante y necesario para un desarrollo saludable. Por el contrario, el estrés tóxico es la activación fuerte e ininterrumpida del sistema de respuesta al estrés. En ausencia de la protección amortiguadora que brinda el apoyo de los adultos, el estrés tóxico se incrusta al cuerpo mediante procesos que moldean la arquitectura del cerebro en desarrollo.
  6. Implicaciones de Política

    • Los principios básicos de la neurociencia indican que la intervención preventiva temprana será más eficiente y producirá resultados más favorables que la rehabilitación que se haga más tarde en la vida.
    • Un enfoque equilibrado del desarrollo emocional, social, cognitivo y del lenguaje preparará mejor a los niños para el éxito en la escuela y más tarde en el lugar de trabajo y la comunidad.
    • Las relaciones de apoyo y las experiencias de aprendizaje positivas comienzan en el hogar pero pueden también ser brindadas mediante una gama de servicios con factores de eficacia probados. El cerebro de los bebés requiere de relaciones estables, cálidas e interactivas con los adultos. De cualquier modo y en cualquier lugar en que se desarrollen, favorecerán un saludable desarrollo cerebral.
    • La ciencia demuestra claramente que, en situaciones de probable estrés tóxico, intervenir lo antes posible es crucial para alcanzar los mejores resultados. En el caso de niños que experimentan estrés tóxico, se requiere de intervenciones tempranas especializadas que ataquen la causa del estrés y protejan al niño de sus consecuencias.
    Para mayor información, véanse “La Ciencia del Desarrollo Infantil Temprano” y la serie de Documentos de Trabajo del Consejo Científico Nacional de Desarrollo Infantil. www.developingchild.harvard.edu/library/

Cachetadas a niños y niñas: los malos hábitos




Una publicación reciente de un estudio de la Association for Psychological Science demuestra la relación entre las “cachetadas” y “nalgadas” a niños y niñas de 5 años y el aumento de los trastornos de conducta. No es necesario exponer más lo demostrado, les remito al propio estudio, aunque se trata de una buena excusa para argumentar sobre el concepto de “hábito” que elaboró el sociólogo francés Pierre Bourdieu.


Bourdieu desarrolló su investigación con base en el “estructuralismo” y el “constructivismo”. Defendía este autor estructuralista que existen en la sociedad “estructuras objetivas independientes de la conciencia y de la voluntad de los agentes y capaces de orientar o de restringir sus prácticas y sus representaciones” (Bourdieu, 1987). Como defendía que “existe una génesis social de los esquemas de percepción, de pensamiento y de acción” (Bourdieu, 1987), definiendo su idea de constructivismo social. Estas dos premisas nos sirven para entender qué es el “habitus” para Bourdieu, al orientar la regularidad de las conductas. Y al tener el “habitus” una manifestación práctica pues se interioriza de modo implícito, pre-reflexivo y pre-teórico. Quiere decir que no pasa por la conciencia ni el discurso.

Apliquemos estas ideas sobre los niños y niñas, y encontrémosnos en un lugar común: la educación.
Si los niños y niñas tienen una disposición moral (ethos), ¿no se rige igual que en las personas adultas por una lógica? Lógica que conforma una estructura cognitiva basada, a su vez, en un sistema de esquemas (eidos). Siendo este “esquema” -siguiendo a Bourdieu- interiorizado de manera implícita, pre-reflexiva y antepuesta a lo teórico. Sin pasar por la conciencia.

Entonces, se obtienen varios corolarios:
1.- Los niños y niñas son seres morales pues son seres sociales al estar expuestos a los mismos sistemas de génesis social de los “esquemas” de percepción, pensamiento y acción, independientemente de su educación.
2..- Los niños y las niñas disponen de estos “esquemas” de manera implícita y pre-reflexiva por lo que no son un resultado de un proceso de aprendizaje educativo sino razón de ser agentes sociales.
3.- Los niños y niñas no son de manera variable o “demonios” o “ángeles” a modelar por el sistema educativo, comparten las mismas acciones y representaciones que las personas adultas.

Tras lo expuesto, puede parecer inevitable, que el efecto del ejercicio de la violencia sobre cualquier ser humano sea que manifieste violencia, también en los niños y niñas, tal y como demuestra el estudio. No obstante, nadie en su sano juicio y delante de un auditorio y de manera notoria y pública defenderá el uso de la violencia (aunque haya algunos y algunas que lo justifiquen por sus intereses: el expolio de la riqueza del mundo y por tanto de todas y todos, el ejercicio de poder sobre otros y otras, la manipulación de la voluntad humana, etc -lean las noticias sobre Siria, la nueva embajada de EEUU, o la política norteamericana con Irán-). Todas estas razones y sinrazones nos afectan a todas y todos para la construcción de aquellos “esquemas” y “habitus” de Bourdieu, también a las niñas y niños.
Entonces, 

* Kepa P. Larrañaga, es presidente de la Asociación GSIANETólogo, Especializado en Derechos de Infancia. Experto en “Gestión estratégica y liderazgo social”, por el Programa del Departamento de Gestión Pública del IESE. Actualmente (desde enero de 2014 hasta la actualidad en relación a infancia y adolescencia): ➣ Codirector del libro coeditado por UNED, Ministerio de Justicia y Thomson Reuters­Aranzadi "Menores e Internet". ➣ Coordinador del “Diccionario de Política e Intervención Social sobre Infancia y Adolescencia” coeditado por FAPMI (Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil), SENAME (Servicio Nacional de Menores de Chile) y Thomson Reuters­Aranzadi. ➣ Miembro del “Grupo de Trabajo Público­Privado de Menores e Internet” de Red.es para la Agenda Digital española. ➣ Evaluador del II PENIA (Plan Estratégico Nacional de Infancia y Adolescencia). ➣ Vocal Asesor de la Cátedra Santander Derecho y Menores de la Universidad Pontificia Comillas (ICADE) ➣ Miembro de OCTA (Observatorio de Contenidos Televisivos y Audiovisuales)
 

NO HAY MANERA DE EMPEZAR A LOS 14



“Les vamos a enseñar con actos que pueden pensar por sí mismos, que pueden tener sus propias ideas“

 médica, psiquiatra
 y psicoterapeuta

Imagínense al cerebro como una computadora (lamentablemente hoy entendemos más de computadoras que de cerebros…) Si ustedes quieren instalar un procesador de texto como el Word o un programa para hacer presentaciones como el Powerpoint , antes tienen que instalar Windows. Si no, no corren. Necesitan un soporte que les permita funcionar.
En nuestro cerebro es igual. La “instalación de software” se va haciendo como en capas, un programa basándose en el anterior. Es necesario un buen hardware que sostenga y buenos “programas básicos” y no dejar de hacer “actualizaciones” que son las que permiten ir complejizando la función.


Por ejemplo, no podemos lograr que un niño instale la aplicación “lenguaje hablado”, si antes no se fueron cargando otras. Es necesario que tenga los circuitos cerebrales especializados en el lenguaje, que le interese la comunicación y que además reciba una buena estimulación del entorno. Cuando finalmente podemos entablar una conversación con un niño, ya pasó por mil etapas sucesivas que lo fueron llevando de a poco a tener esa posibilidad. No existe la chance de que agarremos a un niño de 5 años que nunca ha tenido contacto con el lenguaje y que le enseñemos a hablar inmediatamente.

Lo mismo, igualito, sucede con otras habilidades y capacidades. Muchos padres y madres llegan tarde a darse cuenta que el “programa” que quieren cargar en su hijo no tiene el soporte que lo haga viable. Por ejemplo:

a) No es posible que el adolescente integre “de una” la idea de cuidarse, si antes y desde hace mucho tiempo, no fuimos de a poco incorporándole la capacidad de hacerlo. ¿Cómo va a tener internamente lo necesario para acordarse de usar preservativo en el momento indicado, si de chico no le enseñamos a renunciar a la playa al mediodía por el sol o a usar siempre cinturón de seguridad en el auto o a cruzar sólo en las esquinas y con la luz verde? Estas no son las cosas que se aprenden con discursos ni amenazas, sino con experiencias de vida reales y sostenidas.

b) No es posible que alguien ejerza su derecho a decir que no o a elegir algo recién cuando llega a la adolescencia, si en su casa nunca se le dio esa oportunidad o se le castigó cada vez que se opuso a algo. Es necesario respetar en serio a un hijo a cualquier edad. Esto implica muchas veces tener que aceptar algo que no habías considerado, demorar alguna salida o cambiar algún menú. Por supuesto que no vamos a hacer todo lo que el niño quiera pero todos sabemos que hay muchas cosas negociables o flexibilizables. Pueden decir que no al fútbol aunque sus papis sueñen con gritar sus goles, siempre y cuando elija otra actividad física. Pueden decir que no a determinado corte de pelo que nos gusta a nosotros pero no a ellos o a la polenta o el yogur. Y cuando no pueda respetarse su “no” o su elección, le explicaremos los motivos y le haremos saber que podemos entenderlo y que valoramos su opinión aunque no parezca lo mejor en ese momento.

Les vamos a enseñar con actos que pueden pensar por sí mismos, que pueden tener sus propias ideas y que serán respetados aún en el disenso.

c) No es posible que alguien sea responsable de sus actos en la adolescencia si de chico siempre tuvo a alguien que le sacara las castañas del fuego. No hay mejor manera de aprender que lo que hacemos trae consecuencias que vivirlo en carne propia. Si haga lo que haga todo sigue igual, pronto aprenderá (equivocada y peligrosamente) que siempre tendrá a alguien que le solucione cualquier problema. Si se gasta la semanada el primer día, lo verdaderamente educativo y saludable es que viva las consecuencias que trae la imprevisión o la impulsividad. Si estropea por descuido deliberado sus objetos no lo ayuda nada que salgamos corriendo a arreglárselos o sustituírselos.

d) No es posible que alguien sepa entretenerse saludablemente si desde chico, y muchas veces sin darnos cuenta, le fuimos enseñando que festejar es excederse, transgredir y alterar el reloj biológico. No es imposible enseñarles desde chiquitos a divertirse sin cometer excesos. Para festejar y pasarla bien, no es necesario una fiesta rimbombante ni aplastar tortas en la cara o huevos en la cabeza. No parece una buena idea que les enseñemos desde chiquitos a festejar “no durmiendo” o forzando peligrosamente los ritmos vitales. ¡Ojo con las pijamadas! Que se hayan vuelto populares no significa que sean inocuas.

e) No es posible que alguien sepa valorar los pequeños placeres de la vida, la naturaleza o el silencio si los criamos corriendo, en el barullo y el exceso de objetos materiales. Si les enseñamos desde chicos a saber disfrutar de cada pequeña cosa, a entretenerse con creatividad y a estar abiertos y atentos al mundo que los rodea, no nos lamentaremos cuando crezcan de su superficialidad o hastío vital.

Y así podría seguir con muchos otros ejemplos. Nada sucede porque sí. Siempre me sorprende cuando escucho a los adultos quejarse porque los jóvenes hacen tal o cual cosa. Esos jóvenes no nacieron por generación espontánea ni se criaron en un tubo de ensayo. La oportunidad de formarlos la aprovechamos en su momento….o la perdimos.

¡No se distraigan madres y padres de hijos chicos! El futuro empezó ayer y está en sus manos.

"Jugamos y Respetamos": Prohibido prohibir jugar en la calle a los niños

Burlada, un pueblo de la periferia de Pamplona (Navarra), 
prohíbe prohibir jugar en la calle a los niños.
En las nuevas señales se leerá "jugamos y respetamos".

La señal ha sido diseñada por Aitor Unzu y puede leerse en español y en euskera

La señal ha sido diseñada por Aitor Unzu 
y puede leerse en español y en euskera

Fuente Brenda Valverde


Los gritos de un partido de fútbol, el “¡pies quietos!” y los frenazos de las bicis van a volverse a escuchar en las calles de Burlada (Navarra) a partir del 21 de febrero. Las plazas y lugares públicos serán de nuevo de los niños. No es que hasta ahora se les impidiese circular libremente por ellos, pero algunas señales les prohibían jugar con la pelota o montar en bicicleta en espacios como la plaza del Ayuntamiento. Será allí, precisamente, donde se dé el pistoletazo de salida al cambio de una treintena de placas: las prohibiciones se sustituirán por señales con el lema “jugamos y respetamos”.

La iniciativa La calle es de todos, impulsada por el área de Servicios Sociales del consistorio y la Ludoteca Municipal, pretende recuperar los juegos al aire libre en este municipio de más de 18.500 habitantes situado a tres kilómetros de Pamplona. 
“Los adultos tenemos que hacer algo, si analizamos cómo era nuestra infancia y la de nuestros menores, hay diferencias enormes: les llenamos de clases extraescolares, los espacios públicos para ocio son muy limitados y con tanto coche es muy inseguro que jueguen en la calle”, cuenta a Verne por teléfono Susana Aragón, una de las educadoras sociales que trabaja en este proyecto.

El germen de esta medida tuvo lugar el pasado Día Mundial de la Infancia, el 20 de noviembre de 2017. Bajo el eslogan Jugar es un derecho ¡Vamos a jugar en la calle! Juguemos respetando a las personas y los espacios, los niños de la localidad grabaron un cortometraje con escenas de juegos tradicionales e hicieron un cartel de casi dos metros donde se recoge qué significa jugar en la calle. “Es moverse, respirar, brincar. Es desconectar, desenchufarse y engancharse a la realidad vital, no virtual. Es establecer lazos afectivos con el pueblo” son algunas de las frases que pueden leerse. El cartel viajará durante todo el año por distintos espacios (colegios, centro juvenil, piscina…) para que padres, niños y adolescentes puedan verlo.


El cartel ha sido diseñado por Aitor Unzu 
y puede leerse tanto en español, como en euskera

A qué dedican el (poco) tiempo libre los niños 
es un tema que cada vez preocupa más a padres y educadores. 
La Asociación de Pediatría Española ha creado un Comité de Salud Medioambiental que tiene como objetivo mejorar la salud de los niños y adolescentes, apoyándose en la naturaleza y el aire libre y alejándoles de hábitos poco saludables. Ese comité hizo público el pasado noviembre que solo uno de cada cuatro niños de entre cuatro y 12 años juega diariamente en el exterior.

Además, según un estudio realizado por Unilever, el 77% de los padres y madres españoles asegura que les gustaría que sus hijos jugasen y pasaran más tiempo fuera de casa, ya que reconocen que muchos se niegan a jugar si no hay algún tipo de tecnología de por medio y que prefieren jugar a deportes virtuales que practicarlos de verdad.

Burlada se une con esta medida a otros municipios que ya han optado por devolver a los niños ese derecho de jugar en la calle, como Alcalá de Henares (Madrid).
Alcalá de Henares 2016
En noviembre de 2016 la localidad cambió las placas de sus calles por unas en la que se lee “juega respetando”. 
Aragón reconoce que algunos municipios vecinos ya se han interesado por cómo han llevado a cabo este proyecto: “Es fundamental compartir información, para que así poco a poco hagamos las ciudades más cercanas y respetuosas con todos”.

It is time breathing and forth!.


Publicado por franzstarss ,
el 28/01/2018,
Cibercorresponsales.


24 de enero de 2018, una de las fechas que se quedarán grabadas en mi corazón. Aquel día de aquel año en el que 8 jóvenes, 8 niños y adolescentes intervenían en el Congreso de los Diputados para parlamentar sobre aquellos temas que les afectan día a día. 
Desafiando aquella definición apolillada y clasista de la RAE donde dice que niño es sinónimo de poca experiencia, qué pena que los letrados de la RAE no conozcan verdaderamente lo que significa esta palabra.
Y es que verdaderamente hicimos historia de esa que se escribe con mayúsculas, y que pase el tiempo que pase recordarás siempre.

LneuubdysihoafkqtovkknhyahbjixmfgvmtfasmsxkibmapcwMe gusta decir que la vida son momentos de felicidad encadenados y la verdad es que estos dias yo he sumando un nuevo eslabón a la cadena de mi felicidad.
Pero cómo no ser feliz, si hicimos tal piña que de aquellos días y aquellas divagaciones podría haber salido hasta un nuevo partido político basado y orquestado por jóvenes infantes. Y es que contábamos con el humor de Yago, la ternura y cariño de Hugo, El carácter de Saray, la simpatía de Mireia, la implicación de Alberto, la empatía de Andrea y la sonrisa y el carisma de Sara.


NohdliahgbjwvqvaffldwuiryhskovunnwhpbxrvdawloiqobvEn definitiva, la combinación perfecta para cambiar el mundo. ¡Y vaya si lo hicimos!, por un día sentí que nuestras reclamaciones eran escuchadas y que se apostaba por la infancia, sólo queda pedir y reclamar que este sentimiento no caiga en el olvido y que todos los niños y niñas sientan que se apuesta por ellos y que su visión es una de las más importantes.

Dejen de pensar que la infancia es el futuro, por que somos el presente. Y lo estamos cambiando. Como diría mi amigo Yago, "vean lo que podemos llegar a hacer".

MvcmalyfgpmuasbpwqberspognldclmhjerviskkydotklvvqtComo desafíos y deberes, muchísimos para la comisión, recuerden que si algún día se saturan y no pueden más, pueden llamar a los expertos que allí estará un buen equipo de infantes para solucionar todas sus dudas.
Apuesten por la educación pública, la participación, la protección del menor, los refugiados y la salud y bienestar de la infancia. Y les puedo asegurar que me sentiré orgulloso del país que verán mis hijos, esto solo ha sido el primer paso de un arduo y difícil camino, pero entre todos llegaremos a la meta, creanme.


QaujyrcwxgghlgkrmbysjpgqxtoxdpbuwfgygpofgrigcpsjjvPara finalizar agradecer a esos locos aventureros que confiaron en nosotros y nos dieron las herramientas para cambiar nuestro pequeño/gran mundo. Mabel, Raúl, Silvia, Paola, Lourdes y Leticia gracias por ser la luz de muchos jóvenes y enseñarnos el camino de la participación, alzando siempre nuestra voz y empoderándonos. Sois increibles, personas como vosotros hacen de este mundo frio, un lugar mejor, donde todos tenemos un lugar. A Unicef y a la
Sehfcstwjtjtcurljksfjxjupxprhppxogesixmuinkqidsdwa
Plataforma de Infancia les doy las gracias
por esta oportunidad, así como al equipo técnico por plasmar estos días de una manera tan bonita! No tengo palabras para definir el importe total de lo vivido. Ahora sí Raúl, Un cibersaludo.
*Todas las fotos fueron realizadas por Unicef-Hugo Palloto