martes, febrero 05, 2013

Día de Internet Segura 2013: “Internet: Participantes de una narración experiencial”

Internet: Participantes de una narración experiencial 


AUTOR: KEPA PAUL LARRAÑAGA
ASOCIACIÓN GSIA
Día de Internet Segura 2013

Si cuando migramos por autobuses, metros y otros medios de transporte en nuestros desplazamientos cotidianos, observáramos el goteo intermitente de luces diariamente en cualquier capital, ciudad o centro urbano de España, encontraríamos a multitud de adolescentes y no-adolescentes mirando sus pantallas destellantes. Esto nos lo indica el estudio que el pasado 10 de enero de 2013 presentó Fundación Telefónica, SIE (Informe de la Sociedad de la Información en España) donde advierte del uso de la tecnología móvil en España, sobre todo de los teléfonos Smartphones, con los que capitaneamos la primera división en Europa, “Si en 2010 el núme­ro de líneas móviles vinculadas a una tarifa de acceso a Inter­net móvil alcanzó los 8,7 millones, en 2011 se superaron los 15,9 millones6, con un crecimiento del 82%...”.
Antes de la llegada y proliferación de las TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación) el mundo del niño y la niña se subsumía en las paredes correspondientes de la habitación propia donde el niño trazaba una red de relaciones e interacciones adaptada al espacio doméstico o al espacio del barrio donde habitaba, y su canal de acceso al conocimiento estaba soportado en el saber que adquiría en un espacio institucionalizado, donde la pauta quedaba soportada en normas y deberes en un ritmo educativo homogeneizado en la edad correspondiente del crecimiento madurativo.

Ahora, el soplo de realidad TIC recrea un espacio de relaciones e interacciones en red donde los niños, niñas y adolescentes se han convertido en migrantes de la inmediatez y creadores, mejor dicho co-creadores, de nuevos o posibles acuerdos para entender la vida en total conectividad. Mejor expresado en el Informe SIE, “…De entre los diferentes usos de In­ternet, empieza a despuntar su utilización como medio para comunicar personas, y ya cuatro de cada cinco inter­nautas lo utiliza con este fin, mientras que entre los más jóvenes esta cifra sube hasta 93,4%... tres de cada cuatro jóvenes (en­tre 16 y 24 años) lo consideran como el servicio más im­portante de Internet… Los niños, niñas y adolescentes están participando y compartiendo en la itinerancia. Esta itinerancia integra el espacio migrante y los itinerarios por donde los chavales están creando y recreando  nuevas rutas que trazan su “identidad apropiada”.

Hoy “Día de Internet Segura 2013”, pienso que careció y carece de sentido definir Internet como lo bueno y lo malo… esto ni significa ni quiere decir nada. No deja de ser la expresión vaga del ritualismo y la magia del desconocimiento muchas veces no-asumido. Debemos apostar por dar nombres más específicos a este mundo mal llamado virtual y comprender que la sociedad digital española comienza a tener nombres propios y su también, “realidad apropiada”.
Las TIC reflejan y canalizan gran parte de esa narrativa experiencial y contemporánea, los niños y niñas se presentan como transformadores de esa realidad objetiva al interactuar con su cotidaneidad, la que ciertamente recrean, madurando en su experiencia.
La narración histórica, de los que estamos interesados por las cuestiones sociales, nos ha llevado por un itinerario donde hemos sido lectores de Thomas Hobbes, quien nos introdujo en un Estado de Naturaleza que atendía a circunstancia horrorosas, descritas en “El Leviathan”. Recordarán aquella cita latina «Homo homini lupus (El hombre es un lobo para el hombre)» que en origen fue escrita por el comediógrafo Plauto, en su obra “Asinaria” (una comedia sobre asnos) donde indicó «Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit (Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro. Lo que han leído subrayado, suprimido en la versión citada por T. Hobbes abre quizá el camino para salir del Estado de Naturaleza, y éste es el acuerdo de la sociedad civil (también en la versión de Hobbes). Y en este transcurso lógico del desconocimiento al conocimiento, pero de un conocimiento no preconcebido sino adaptativo a los nuevos espacios por donde se transcurre, y así experiencial, y por supuesto, donde el que lo experimenta lo ostenta… digo en este tipo de conocimiento se puede comenzar a señalizar la ruta de un acuerdo necesario.
El acompañamiento en los viajes iniciáticos, siempre fue un ir de la mano con el otro conocido por lugares comunes, en esa aventura de la realidad dispuesta en el mundo de los habitantes adultos. Parece ser que esto era antes cuando el mundo  construido, el mundo escrito lo ostentaba el mentor o el tutor que creía en aquel viaje iniciático que licenciaba al no-iniciado. En cualquier manual de antropología encontrarás numerosas explicaciones sobre este tipo de rituales. En la sociedades occidentales se llama al momento de la mayoría de edad a la licencia para poder ir a votar a los representantes políticos, en otras muchas culturas los procesos iniciáticos estaban en correspondencia con procesos biológicos como la menarquía (primer mes del período de la mujer) donde ésta (la mujer) entraba en el mundo relatado por secretos y tabúes del que se concebía su mentor y tutor al hombre. Si lees “La rama dorada” de James George Frazer podrás encontrar, en este sentido, con la explicación y el relato del entorno mágico que vestía los viajes iniciáticos. Pero, claro, la magia sólo soporta una norma, la pauta dada en la sociedad del desconocimiento.
La lucha por el poder y el territorio, histórica y socialmente siempre enfrentó dos modelos, por ejemplo en el relato bíblico representado en el mito de Caín y Abel. Pastores frente a agricultores, mejor dicho nómadas frente a sedentarios, porque la agricultura portaba un modelo socio-económico de interés como fórmula de ocupación del espacio. Así, existe un espacio de pertenencia, si miran de nuevo hacia el relato bíblico, en el libro del éxodo se menciona la idea de la tierra prometida por Dios al pueblo Hebreo, una tierra que se dará en cumplimiento de normas y rituales en un viaje prolongado en el tiempo que comienza con las tablas de la ley hebraica guardadas en el interior del arca de la alianza… las connotaciones nos devuelven a aquello de Hobbes y el pacto social frente al Estado de Naturaleza. En este caso el éxodo era un castigo y purificación en el relato histórico y mítico de la cultura judeo-cristiana.
No me quiero prolongar más en las vicisitudes históricas y las dadas sirvan como ejemplo adecuado y fundado en textos sobradamente conocidos. En este sentido, mi misión era indicar o intentar señalar que los conflictos llamados actuales tienen un correlato con nuestro pasado. Bueno no deja de ser una pequeña mención, pero que nos posibilita poder contar con una serie de elementos conceptuales para poder comenzar a hablar. Estos son: Familia, sedentarismo, nomadismo, regla y norma, magia y mito, viaje iniciático, secreto y tabú, peligro, mundo adulto, poder, red y espacio, interacción, migración, pacto social…
¿Quién o quiénes generan las dudas?
El conflicto pictográfico quedó representado por el número 2, no deja de ser (este número) la representación gráfica de dos semicírculos oponiéndose. Y me refiero a esta oposición porque persiste como la escritura del propio número. El nomadismo es parte de nuestra cultura, en parte de la denominada contra-cultura: recordemos en este sentido al hackerismo, la cultura Cyberpunk, la cultura hippie o los propios Tuareg. Lo que verdaderamente enfrenta son modelos vitales construidos sobre concepciones económicas determinadas, y el modelo base en la construcción de la cultura oficialista sedentaria es la familia.
Levy Strauss en su definición de familia, atribuía a ésta tres características “…su origen en el matrimonio; composición de esposa y marido y los hijos nacidos en el matrimonio, aunque pudiera incluir otros ascendentes colaterales; y unos vínculos: Legales, derechos y obligaciones de tipo económico y religioso. Derechos y prohibiciones sexuales, y vínculos emocionales: el amor, respeto, etc…”. Estas tres características denotan la convergencia en el nodo familiar de pautas y normas estatuidas por la tradición y sujetas a un vínculo socio-económico que daba valor a una jerarquía vertical donde la interacción estaba sujeta a la mayoría y a la minoría de edad. Seamos conscientes que al pronunciar los nombre Menor y Adulto, estamos pronunciando categorías binarias que se posicionan una respecto a otra por algún tipo de grado, y esta graduación no deja a ese supuesto menor más que en una posición de querer superar su grado de supuesta inferioridad. Al construir socialmente este “hacia” supeditamos a nuestros niños al esfuerzo por querer ser ese otro que se construye en su deseo de ser mayor, trasladando su experiencia a otro momento, en muchos casos, dado y repleto de retos, a veces, imposibles en otro tipo de rutas, ahora llamadas tecnológicas. Buscando, quizá, en su rebeldía una sola identidad que le responda a ¿quién soy?
Debemos aprender a superar las diferentes concepciones binarias, origen de la constante lucha de los principios que el maniqueísmo ideó, el bien y el mal. Y, a su vez, quizá abordar nuestros retos TIC enseñando a gestionar primero las emociones y después la información. La educación debe de ser aprendizaje de la gestión en mayúsculas más cuando el conocimiento, ahora, está en Red.
Para finalizar debemos recordar que la soberanía nacional depositada en la ciudadanía deriva, también, de la confianza de las Instituciones sobre esta misma ciudadanía, más allá de las herramientas de control social. Más en 2013, “Año europeo de la ciudadanía”.

Procedamos a integrar a nuestra infancia y adolescencia ciudadana en nuestros acuerdos y debates, y seguro que entonces también nos irá mejor con Internet.

Sólo queda preguntar, ¿qué hacemos con los niños, niñas y adolescentes que son tránsito y migración en su búsqueda de identidad propia y que quieren construir las líneas de sus propias normas en su itinerancia?

Pues nos encontramos con este reto, la experiencia del Smartphone.


1 comentario:

Anónimo dijo...

No puedo más que felicitar al autor de este artículo... Hace tiempo que estaba barruntando que algo me fallaba al estudiar y analizar los comentarios al uso en los distintos pareceres que suelen presentarse sobre el uso, consumo y "manufacturación" que los chavales hacen de los nuevos medios digitales de comunicación.... Es claro que los chavales se presentan en esta sociedad digital con una construcción propia de los medios digitales. Enhorabuena