domingo, junio 05, 2016

Porno Infantil desde internet.

Descubierta una web específica de prono infantil en EEUU.
El FBI desbarató el sitio web Playpen, dedicado a la pornografía infantil, con 215 mil miembros registrados.

Fernanda Muslera
05 jun 2016
Uruguay


La noticia se supo en enero de 2016, pero en Uruguay pasó inadvertida: el FBI desbarató en Estados Unidos el sitio web Playpen, dedicado a la pornografía infantil, con 215 mil miembros registrados. Una vez detectada la página, los investigadores lograron rastrear la dirección IP (número de conexión a una red) de 1.300 ordenadores y detener a 137 personas. Esta semana los coletazos de este operativo llegaron a Uruguay: ocho personas fueron detenidas el miércoles, luego de que Estados Unidos informara a la Dirección General de Lucha Contra el Crimen Organizado e Interpol sobre ciudadanos uruguayos que utilizaban esta página, informó a El País la jueza Julia Staricco, a cargo de la investigación. Son hombres, la mayoría residentes en Montevideo y algunos del interior, que quedaron en libertad hasta que la Policía determine mediante el análisis de sus computadoras si solo consumían este material o si también lo difundían. En Uruguay el almacenamiento y la visualización de pornografía infantil no son penados, algo que difiere de la normativa de otros países y que genera controversia.

El operativo del FBI tiene dos particularidades. La primera es que el sitio Playpen se encontraba alojado en el TOR, uno de los principales portales de la "internet profunda", donde navegan miles de personas que no quieren que los buscadores como Google rastreen sus movimientos. Allí convive un universo oscuro, que va desde la venta de armas y el sicariato al espionaje. La segunda particularidad es que para atrapar a los usuarios de Playpen el FBI hackeó la página y la administró durante dos semanas. En Uruguay se trata de la primera vez que se producen detenidos por pornografía infantil a partir de la red TOR.

Los ochos uruguayos detenidos engrosan una lista que ha crecido en los últimos años en el país al ritmo de la difusión de internet. Sin embargo, este delito no implica solo estos casos, sino también los generados por una práctica conocida como grooming ("embaucamiento de personas menores de edad con fines sexuales por medios tecnológicos") o las situaciones presenciales en las que un adulto produce imágenes de un menor con fines eróticos o sexuales, como sucedió en febrero con el director de una agencia de modelos de Montevideo que hacía desnudar a los menores, los manoseaba y filmaba videos.

El fenómeno, al que muchos califican de pandemia, es tema de preocupación en todo el mundo. La semana pasada la Justicia de Estados Unidos procesó por este delito al actor de la serie Glee, Mark Salling y en Argentina se halló el cuerpo de una niña de 12 años que fue asesinada por un hombre que hacía grooming en Facebook, que contactó a más de 1.500 niñas.

En Uruguay, la ley 17.815 de 2004 entiende la pornografía infantil como la producción, distribución y divulgación de material que contiene la imagen o cualquier otra forma de representación de menores de edad, o mayores de edad "incapaces", en "actividades sexuales explícitas, reales o simuladas", o "la representación de sus partes genitales con fines primordialmente sexuales o eróticos". La ley castiga la fabricación o producción de material pornográfico con dos a seis de prisión, el comercio y la difusión con uno a cuatro años, y el facilitamiento de la comercialización y difusión con seis meses a dos años.
En 2015 se registraron en Uruguay unas 500 denuncias por pornografía infantil, un 20% más que en 2014, y hubo 22 personas procesadas, informó Winston Rodríguez, encargado de Delitos Informáticos de la Dirección General de Lucha contra el Crimen Organizado e Interpol. Estas cifras se refieren a los casos que llegan a esta división, que por lo general son a través de la información que suministran otros países, de las denuncias que arriban a través de los juzgados o de personas que llaman a la Interpol. No hay estadísticas globales que establezcan todos los casos de pornografía infantil que se denuncian en el país.

Este año (el año policial comienza en diciembre) se han acumulado unas 100 denuncias en Delitos Informáticos, pero ha habido más procesamientos, alrededor de 23 o 24, algo que Rodríguez atribuye a una mayor celeridad de respuesta de las redes sociales para los casos de grooming y a la experiencia acumulada del equipo. "Si bien la víctima está dentro del territorio, la red social está en Estados Unidos. El proceso que causa eso es muy largo, es el mayor problema que tenemos".
Alrededor de un 98% de los casos que trabaja Delitos Informáticos, implican a personas que bajan pornografía infantil de de redes P2P (Peer-to-peer, de intercambio de archivos entre usuarios), como eMule y Ares, y la comparten. Esto sucedió en dos casos recientes: una es la "Operación Sirte", por el que se procesaron a cuatro hombres, luego de que Alemania alertara de usuarios que intercambiaban material pornográfico infantil desde Uruguay. La otra fue la "Operación sin Fronteras", realizada el 10 y 11 de diciembre del año pasado, la mayor operación contra pornografía infantil en América. En Uruguay fueron detenidas cuatro personas.

De acuerdo a un informe de 2011-2012 de la Universidad Católica en torno a la descarga de material pornográfico infantil desde Ares en 10 países de América Latina, los uruguayos fueron los que más bajaron este tipo de archivos de internet en esos años. La investigación, que se hizo utilizando un programa informático llamado Florencio, indicó que en el año 2011 de cada 20 mil habitantes en el país con acceso a internet 2,35 bajaron material pornográfico y en 2012 lo hicieron 2,8 habitantes. El promedio de los otros países era mucho menor: 0,93% en 2011 y 0,57% en 2012.
De acuerdo a Rodríguez, en este tipo de redes, cuanta más información tenga o intercambie el usuario de pornografía, mayor es el prestigio. "Lo que se ve es que son personas muy retraídas, que viven encerradas en su mundo virtual, y según lo que ellos dicen, aman o ven de forma diferente a los menores. En su mayoría son hombres de entre 30 y 50 años".

Delitos Informáticos cuenta con un equipo de ocho personas. En 2015 se realizaron unas 2 mil denuncias a esta división y este año van 350. Los delitos incluyen el hackeo, la sextorsión (chantaje a partir del envío de imágenes de contenido erótico) y el phishing (ardid para robar datos personales simulando ser una página conocida por el usuario). En el caso de la pornografía infantil, Rodríguez no especificó el tipo de procedimientos que utilizan para atrapar a los sospechosos, aunque señaló que usan "todas las herramientas que estén en el marco legal".

Kepa Paul Larrañaga, experto español en internet y derechos de la infancia, explicó a El País que en España existe un paquete de medidas en contra del cibercrimen, entre las que se encuentra el "agente encubierto en Internet" y la "monitorización remota de dispositivos electrónicos", que "consiste en utilizar técnicas validadas de hackeo para monitorizar y perseguir ciber-delincuentes". Ambas modalidades requieren de autorización judicial. Larrañaga explicó que una dificultad a la hora de investigar es que muchas veces el material pornográfico se comparte en foros cerrados y para entrar en estos "se debe de tener credibilidad y hay que entrar aportando material delictivo". 
En España, como en muchos otros países, se castiga la visualización de material pornográfico.
Para July Zabaleta, directora de la división Políticas de Género del Ministerio del Interior, también se debería penar en Uruguay. "Hay gente que tiene almacenada un montón de pornografía, pero como no le pudiste comprobar que la haya compartido no se la puede procesar. Si no existiera demanda no existiría quien quisiera realizar pornografía infantil".

El fantasma del grooming.

Él la agregó a su red social y ella aceptó. Él ganó su confianza y ella se enamoró. Él le pidió que le enviara fotos sugestivas y ella lo hizo. En determinado momento él empezó a presionarla con cosas que a ella no le gustaron y ella quiso cortar el vínculo. Ese fue el principio de una pesadilla para esta menor de edad uruguaya. El hombre la amenazó y le dijo que si no seguía con él iba a crear un blog para subir todas sus fotos. No sólo hizo eso sino que le hackeó el mail y mandó las imágenes a todos los contactos de la joven. La chica le contó lo sucedido a los padres y se hizo la denuncia, pero el hombre vivía en España y nunca fue atrapado. Delitos Informáticos logró desactivar el blog, pero el daño ya estaba hecho. La joven entró en depresión y dejó el liceo. La familia tuvo que mudarse de barrio y el sentimiento de culpa invadió a los padres "¿Qué pasó? ¿Qué no vimos?".
La historia fue narrada por Andrea Tuana, directora de la ONG El Paso, que trabaja con situaciones de explotación sexual comercial o no comercial de niñas, niños y adolescentes. Se trata de uno de los casos de grooming que se dieron en el país. Frente a esta irrupción de delitos de explotación infantil en el que media la tecnología, el proyecto de Ley de Violencia de Género, aprobado el 11 de abril por el Consejo de Ministros y que se encuentra en la actualidad a estudio del Parlamento, tipificó este delito, así como el de "difusión de grabaciones de contenido íntimo".
Roberto Balaguer, psicólogo y experto en redes sociales, dijo a El País que estos casos son más frecuentes de lo que se cree, más en tiempos en los que para un adolescente no tener celular es como estar fuera de la vida social. Los adultos que realizan grooming utilizan fotos de perfil falsas de otros jóvenes, manipulan a los menores y se aprovechan de su necesidad de afecto o autoestima. "Más o menos entre el 20% o 25% de los jóvenes te dicen que aceptan a alguien (en Facebook) aunque no lo conozcan. Los criterios para aceptar a una persona en esas edades muchas veces tienen que ver con el aspecto físico". Un problema es que cuando los jóvenes quedan atrapados en esta situación en ocasiones no recurren a los adultos porque sienten que hacerlo es pasar por una segunda vergüenza. "Se recomienda apoyarse en su grupo de amigos para que acudan al adulto que sea más confiable, que hagan las denuncias, que tomen las medidas para tener pruebas".
Si bien para Delitos Informáticos lo fundamental es el control paterno de lo que hace el menor en las redes sociales, Balaguer considera que hay que apostar a la educación y desestimó el uso de sistemas de control parental en internet, ya que esto es mucho más difícil en la era de los celulares. "Hoy hay cuentas como Instagram o Snapchat que están manejadas por los jóvenes y los padres no tienen acceso. Lo que se hace en las redes sociales tiene que ser tema de conversación, que no queden los jóvenes solos tomando decisiones". Para Andrea Tuana el mejor control parental es el vínculo y el evitar todo sistema de disciplina a través de la dominación. "Eso hace que nuestros hijos aprendan a ser sometidos".

Para Luis Purtscher, presidente del Comité Nacional para la Erradicación de la Explotación Sexual Comercial y No Comercial de la Niñez y la Adolescencia (Conapees), influye en este problema la consideración que tiene el mundo adulto sobre los menores. "Hay una construcción social de carácter publicitario que muestra a los niños y adolescentes como objetos de consumo, sobre todo respecto al cuerpo de las mujeres. Los adolescentes no generan una imagen de sí mismos que los adultos no estén generando".

Culpabilización de la víctima.

Karina Núñez es una trabajadora sexual de Young. Un día un camionero al que conocía le mostró, como algo gracioso, el video de dos menores con poses sugestivas que le había llegado al grupo de WhatsApp que tenía con sus colegas. Se trataba de dos adolescentes que estaban haciendo dedo en Paysandú para ir a su pueblo y un camionero le dijo que las llevaba si le dejaban filmar algo "calentito". "La falta de información de los camioneros es tremenda, pero nunca he visto que les hicieran una capacitación y sensibilización", afirmó Núñez.
Si bien la pornografía infantil afecta a menores de todas las clases sociales, siempre son más vulnerables los niños y adolescentes que tienen mayor desprotección a nivel familiar, indicó Tuana. Entre las modalidades de delito que la experta ha visto a lo largo de los años se encuentra la captación de jóvenes en situaciones de vulnerabilidad, a los que se les ofrece dinero para sacarse fotos sin ropa, que deriva en ocasiones al pago por otro tipo de actos sexuales; el ofrecimiento para que actúen en supuestas películas, que implicarían trasladarse a otro punto del país o el exterior; la filmación de videos pornográficos con adolescentes que son distribuidos por una red barrial; adultos que se hacen pasar por fotógrafos y se acercan a liceos ofreciéndoles a los adolescentes hacerse un book de publicidad y terminan realizando material pornográfico. De acuerdo a Tuana, debe haber muchísimos más casos de los que no se tiene conocimiento. "Sabemos que en Uruguay operan redes de trata y de explotación sexual de niñas, niños y adolescentes que muchas veces coinciden con el narcotráfico", añadió.

Para Tuana, un aspecto crucial a tener en cuenta es que una vez que se hace la denuncia, la respuesta judicial y policial suele ser muy revictimizadora. "De alguna manera se culpa a esas adolescentes, con frases tipo pero en la filmación se las veía muy contentas y se minimiza el accionar de los abusadores. Se mira a los jóvenes desde una mirada conservadora y como personas que engañan, que incitan. También juega el prejuicio de clase". Para la abogada Alicia Deus, presidenta del colectivo Infancia Adolescencia Ciudadana (Iaci), en general hay una gran impunidad en todos los delitos sexuales porque se investigan mal y poco. "La pornografía infantil no tanto, porque se le da trascendencia sobre todo cuando son redes internacionales, entonces viene la exigencia de investigación desde el exterior", explicó. "Los delitos sexuales se consideran delitos de segunda categoría. Y además son solo investigados a instancias de parte, no de oficio, como la mayor parte de los delitos".
July Zabaleta, del Ministerio del Interior, informó que se está trabajando en un protocolo específico de investigación de situaciones de explotación sexual de niñas, niños y adolescentes, como el que se tiene en la actualidad para violencia doméstica. "Queremos una investigación criminal basada en que la víctima no sea tomada como un objeto de prueba sino como sujeto de derechos, que hagas toda la investigación tratando de molestar menos y evitar revictimizar a las víctimas. Por ejemplo, en este protocolo establecemos que en el momento que la víctima declara se disponga de mecanismos tecnológicos para que esa entrevista sea vista por el juez y el abogado sin que el menor tenga que estar repitiendo una y otra vez el relato".

Otro aspecto al que se apunta es a detectar prácticas de abuso que están naturalizadas. "Hay lugares donde es muy común que una chiquilina viva con un señor muchísimos años más grande porque el señor la ayuda", señaló. Por otro lado, se apunta a que pueda haber un registro correcto de los casos de explotación sexual porque esta falta de estadísticas ayudan a invisibilizar el problema. Lo que se pretende es que las causas que, por ejemplo, son caratuladas con denominaciones como "atentado violento al pudor" u "omisión inherente a la patria postestad" puedan ser registradas como "explotación sexual" si los hechos ocurren en ese contexto.

Procesado por delito de proxenetismo.

Dos hombres fueron procesados con prisión el martes, involucrados en delitos de proxenetismo y tenencia y porte de armas. Uno de ellos, de 40 años, era el ideólogo y contaba con dos antecedentes penales: por proxenetismo (por el que se lo volvió a procesar) y por un delito de "Contribución a la explotación sexual de menores". Salió de la cárcel hace siete meses, según el auto de procesamiento de la jueza Julia Staricco. Reclutaba jóvenes a partir de avisos clasificados pidiendo modelos para acompañar empresarios o para la TV, pero luego les decía que era para tener relaciones sexuales. El otro hombre, de 56 años, conocido personal trainer de la televisión, fue procesado por porte y tenencia ilegal de armas. Este habría tenido relaciones sexuales con las mujeres captadas a cambio de hacerlas famosas.

"Se me cortó el trabajo: la gente dice que le da cosa".

Javier de los Santos tiene 51 años y pasó 35 años de su vida recorriendo el país junto a su hermano gemelo René en el Dúo Cantaclaro. Hasta agosto del año pasado las cosas iban más que bien: se encontraban en el "mejor momento" de sus carreras, e incluso tenían varios contratos de publicidad. Todo cambió la noche del viernes 14 de agosto de 2015, cuando René fue detenido en Salto y procesado por "retribución o promesa de retribución a personas menores de edad para que ejecuten actos sexuales o eróticos de cualquier tipo".
El músico envió a una menor de 14 años videos de él manteniendo relaciones sexuales con otra joven y le ofreció dinero para que la adolescente le mandara fotos eróticas. La madre de la menor, expareja del folclorista, lo denunció. "Yo soy el otro", repite una y otra vez Javier de los Santos, al punto que estas cuatro palabras parecen haberse convertido en el leitmotiv de su vida. "A partir de agosto del año pasado se cortó todo", dijo a El País. De acuerdo al cantante nacido en Tacuarembó, desde el procesamiento de su hermano casi no ha vuelto a cantar en público, a excepción de unas pocas ocasiones en que sus amigos lo contrataron.

"Al ser gemelo tengo que trabajar con la cara del otro. He intentado trabajar en otras cosas y me dijeron que no, pese a que necesitan gente, por la situación de mi hermano. En este momento dependo de la ayuda de mis otros hermanos y mi señora trabaja. Una de mis hijas empezó la facultad este año y quiere trabajar para ayudar a la familia. A veces no tiene para el boleto". Javier comentó que su principal vía de ingresos, las fiestas privadas, se cortó porque a las personas "le da cosa" la situación."Salgo a la calle y muchas veces tengo que explicarle a la gente mire que soy el otro. El hecho de ser gemelo es una mochila bastante pesada".
René está preso en Tacuarembó y Javier vive en la Costa de Oro, por lo que no ve mucho a su hermano, quien recibió una sentencia de tres años y medio. "Yo sé que cometió un error, él se da cuenta que lo que hizo perjudicó a mucha gente. Hubo dos tipos de justicia, la oficial y la pública, de las redes sociales, y los medios. "Fueron pocos los que dijeron Javier no tiene nada que ver".

OPERATIVOS MUNDIALES RECIENTES.

Operación Sirte.

El dato de que varias direcciones IP uruguayas bajaban pornografía infantil de las redes P2P Ares y eMule llegó desde Alemania en noviembre de 2015 a la Dirección General de Crimen Organizado e Interpol. El 13 de mayo fueron procesados cuatro hombres de 49, 47, 45 y 34 años. Uno de ellos reconoció que descargaba pornografía infantil desde 1996 y que se consideraba un "coleccionista" de este material, según consta en el auto de procesamiento. "Me excito y me masturbo, yo estoy en tratamiento psiquiátrico... Entiendo que no está bien descargarlo porque alguien le hizo algo a algún niño para bajarlo", declaró. Otro de los detenidos, que tenía unos 20 videos y mil fotos, sostuvo que la primera vez que consumió este material fue cuando le saltó en la red de la que bajaba música un video con niñas rusas. "Garantizo que nunca más voy a bajar, reconozco que estuve mal. Enseguida les dije a los muchachos: No me digan que es por el eMule´". Un tercer detenido aseveró: "Yo no quiero ser un monstruo". Luego de las pericias informáticas, la jueza José María Gómez concluyó que "la difusión se encuentra ínsita en la modalidad informática utilizada pues esos programas implican no solo la descarga sino que están destinados para compartir y divulgar archivos". Por ese motivo pudieron ser procesados con prisión.

"Sin fronteras".

La mayor operación contra la pornografía infantil en América se produjo en 15 países en simultáneo e implicó 60 detenciones, más de 700 equipos incautados y cuatro menores rescatados en México y Chile, según informó BBC. En Uruguay fueron detenidos cuatro hombres (dos residían en Montevideo, otro en Minas y un cuarto en Rosario) que contaban con 320 mil fotos y 45 mil videos con pornografía infantil que era descargada de la red Ares. En la computadora de uno de ellos se encontraron más de 130 Gb de pornografía infantil, de niños de entre 1 a 12 años siendo abusados sexualmente por adultos, según aparece en el auto de procesamiento. Otro de los detenidos expresó que él no compartía archivos pero que al estar conectado cualquier otro usuario podía acceder a estos. 
Añadió que cuanto más compartía, más rápido podía bajar archivos. Un tercer detenido dijo que por el chat de Ares otras personas le pasaban material, así como direcciones de donde obtener pornografía infantil. La jueza Julia Staricco procesó a los detenidos con prisión porque "aun cuando su finalidad última no era la difusión, sus archivos eran compartidos por otros usuarios para poder bajar ellos nuevos archivos de manera más rápida".

MENORES INVISIBLES PARA LOS ADULTS

Un debe respecto a las víctimas de explotación sexual infantil es la falta de un servicio de atención especializado, señaló Andrea Tuana, directora de la ONG El Paso. “Son casos muy difíciles de intervenir, necesitás una gran cantidad de recursos humanos para que esos menores tengan contención. Trabajar con la comunidad, con las instituciones. Es uno de los puntos más débiles de nuestro país. Al sistema político no le importa. Los niños, niñas y adolescentes son invisibles, no molestan, no son los que te van a robar a la estación de servicio. Y, además, están cumpliendo una función social, que es la de la mercantilización del cuerpo y de la sexualidad. Esta sociedad es la que produce varones que compran sexo”, dijo.
“El Estado no dispone de servicios de atención, los que tiene son más que nada para trabajar violencia doméstica. En Montevideo hay un pequeño grupo que se llama Travesías, que trabajan espectacularmente bien, pero son muy poquitos”, agregó.
Luis Purtscher, presidente del Comité Nacional para la Erradicación de la Explotación Sexual Comercial y No Comercial de la Niñez y la Adolescencia (Conapees) del INAU reconoció que hacen falta “recursos humanos, generar nuevos dispositivos de atención, más campañas de sensibilización, un contacto más cercano con los territorios”.
Purtscher explicó que a Travesías se agregan equipos itinerantes en el interior, y que el INAU planea tener referentes en violencia en cada departamento.

Tuana señaló que la violencia doméstica o el abuso sexual intrafamiliar se encuentra muchas veces en las historias de los menores víctimas de explotación sexual de cualquier tipo. “Muchos te dicen ‘algo se quebró en mí, si sufrí todo esto, salir a la calle y dejarme sacar una foto me genera un beneficio y yo lo controlo’”. Ese beneficio puede ser una recarga de celular, un vaquero, una cena en un restaurante.

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