sábado, diciembre 13, 2014

No estamos a la altura de las niñas y los niños

Artículo sobre el  VI Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y Adolescencia de Puebla, México, y lo que pasó el jueves 13, alrededor de las 13:30 horas, cuando se presentó en el Congreso  la Sra. Elia Tamayo, madre del niño de 13 años José Luis Tehuatlie Tamayo asesinado por la policía estatal de un disparo de gas lacrimógeno el 9 de julio durante una protesta por haber retirado de su comunidad una oficina del Registro Civil....


Jesús González Ramírez



Vivimos una crisis civilizatoria, en ella están en cuestionamiento valores que todos hoy hemos o habíamos aceptado como válidos: La cultura Eurocéntrica, la Democracia Representativa, la cultura patriarcal o el enfoque adultocéntrico entre los más importantes. Quienes detentan el poder económico y político en el llamado mundo Occidental hoy son: Los blancos, los elegidos electoralmente, los hombres por encima de las mujeres y los adultos por encima de niños, niñas y adolescentes. Pero este sistema está siendo cuestionado fuertemente hoy y hay quienes pensamos que vamos en medio de un proceso donde terminara cayendo y que comenzó hace 50 años al menos.

En el año 2006 más de 600 mil adolescentes de 14 a 17 años de edad, en Chile, desataron la llamada Revolución de los Pingüinos, llamada así por el parecido del uniforme escolar con estos simpáticos animales. En esta revuelta las niñas, niños y adolescentes se organizaron libremente y pararon las clases en sus colegios, exigían una mejor educación para todas y todos sin importar si eran ricos o pobres. Las imágenes de la policía chilena deteniendo por la fuerza a las y los menores dieron la vuelta al mundo. Triunfaron ya que lograron que se iniciara un proceso que en 2014 se consolidaría con la aprobación de la Ley de Calidad y Equidad en la Educación donde votaron a favor varios de sus miembros que lograron ganar elecciones y son hoy Senadores de la República de Chile.
Entre el 12 y el 14 de Noviembre se realizó en la ciudad de Puebla el VI Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y Adolescencia. Un evento de tal trascendencia histórica en los rudos tiempos actuales fue posible gracias al esfuerzo de la Red por los Derechos de la Infancia en México que logró la sede del evento para México y aterrizarlo en la realidad con la ayuda del Comité para los Derechos de la Infancia de la ONU, organizaciones internacionales como ADDIA, y la participación entusiasta de organizaciones nacionales como Arthemisas por la Equidad AC de Nuevo León. Una parte importante del financiamiento, hay que decirlo, fue aportado por el DIF Nacional y por el DIF estatal poblano. En el Congreso sesionaron adultos pero también adolescentes, niñas y niños en otra parte del Centro Expositor.
El Congreso fue una cubetada de agua fría de realidad para quienes lo tomaron en serio de los más de mil asistentes. Por supuesto, entre los congresistas de 26 países había muchos que iban solo por compromiso, principalmente miembros de los DIF mexicanos. Todo parecía ir en orden y en camino a convertirse en un triunfo para el Gobernador Rafael Moreno Valle pero el jueves 13, alrededor de las 13:30 horas, se presentó la Sra. Elia Tamayo, madre del niño de 13 años José Luis Tehuatlie Tamayo asesinado por la policía estatal de un disparo de gas lacrimógeno el 9 de julio durante una protesta por haber retirado de su comunidad una oficina del Registro Civil; Elia había sido invitada por organizaciones de Europa y Sudamérica para saber sobre el caso y la negación de justicia que el Gobierno de Puebla insiste en mantener pero, irónicamente, no pudo hacerlo dentro del Congreso. La noticia se convirtió en nota nacional casi de inmediato con apoyo de las redes sociales: el Gobierno de Puebla había ordenado que no participara Elia Tamayo en el Congreso y la había expulsado del recinto. Los deseos de Rafael Moreno Valle y su esposa por ofrecer la imagen de protectores de la niñez caía por los suelos y las y los activistas del Congreso ajustábamos la estrategia a seguir para protestar por el hecho, pero no iba a ser necesario pues los organizadores reaccionarían.
Alejandra de 13 años originaria de Hidalgo, de manera valiente mencionaría la manera en que fue tratada Elia Tamayo y recordó la muerte de José Luis, en ese momento una persona intentó callarla diciéndole “ese no es tu tema” a lo que respondió “Yo sé que puedo decir lo que quiera mientras no lastime los Derechos de otros porque tengo libertad de expresión”
Durante el Congreso se escucharon fuerte las voces de los miembros y ex miembros del Comité ONU de Derechos del Niño; el Dr. Norberto Liwski de Argentina hablo claro en la sesión inaugural “Decisión valiente de organizadores que el marco principal sea el Derecho de niños a vivir sin violencia“ dijo también “No podemos bajar los brazos hasta que no garanticemos a niños y jóvenes que no desaparezcan “. La Sra. Sara Oviedo, de Ecuador, expresaba “Los niños en los Teletón son usados como objetos de decoración” “. Gehad Madi, egipcio, hablo sobre los niños en situación de conflicto armado “Es necesario crear leyes extraterritoriales para detener el reclutamiento de niños“. También habría ponencias deplorables como la intervención de un representante de la Universidad de Tamaulipas que entre otros argumentos injustificables mencionó “La violencia en el Norte es natural porque allá somos más alebrestados y en el centro – sur son más dóciles” y en el mismo tenor diría “Los niños en mi estado se quedan huérfanos porque sus padres mueren y ni sus familiares quieren ir al velorio, mucho menos hacerse cargo de los niños por temor a represalias”.
Fue un diluvio de información, de conocimientos jurídicos, sociológicos, históricos y también de testimonios(incluyendo el de niños migrantes); entre los testimonios del día Viernes, Alejandra de 13 años originaria de Hidalgo, de manera valiente y al tocar el tema de las redes sociales mencionaría que gracias a ellas nos enteramos de la manera en que fue tratada Elia Tamayo y recordó la muerte de José Luis, en ese momento una persona que no pudimos identificar intentó callarla diciéndole “ese no es tu tema” a lo que ella respondió “Yo sé que puedo decir lo que quiera mientras no lastime los Derechos de otros porque tengo libertad de expresión” y de inmediato la audiencia le apoyamos. Una lección pues Alejandra fue la única de los ponentes que se atrevió a tocar el tema. Por otro lado, ante las insistentes preguntas sobre la situación de violencia en México, los miembros del Comité ONU se limitarían a contestar que ya estaban revisando una solicitud de intervención y que al estar en trámite no podían opinar.
Ayotzinapa estuvo presente durante todo el Congreso y fue impresionante lo bien informados y sumamente indignados que estaban los asistentes extranjeros que, junto con nacionales, llegaron al grado de intervenir, desde el público, en la sesión de balance sobre los 25 años de la Convención sobre los Derechos del Niño con el grito ¡Vivos los llevaron! ¡Vivos los queremos! En la sesión final se presentaron las conclusiones de los trabajos: las de niñas y niños, las de adolescentes y las de adultos; ahí fue leída una carta por dos jóvenes, uno de Guanajuato y una del DF, donde reclamaban el trato dado a Elia Tamayo el día anterior y exigían justicia para José Luis; los jóvenes arrancarían el compromiso público de los organizadores de realizar otra visita de seguimiento y un foro de Derechos Infantiles a más tardar en enero de 2015, la carta sería entregada a un representante de bajo nivel del Gobierno Estatal en ese momento. Se tenía programada una ceremonia de clausura de una hora pero esta sería reemplazada por dos mensajes de unos minutos, sin la presencia de altas autoridades. Había temor a protestas, tanto que la seguridad alrededor del Centro Expositor fue reforzada y selladas las entradas, dejando solo una.
El Congreso dejo en claro que hay enormes avances en la protección de los Derechos de niñas, niños y adolescentes en muchos países: España, Cuba, Bolivia, Gran Bretaña, Brasil, Perú, Costa Rica; pero también que en México estamos rezagados para poder garantizarlos. Estamos rezagados en garantizar que no sean usados en conflictos armados como sucede con los niños sicarios o halcones; estamos rezagados en garantizar su Derecho a organizarse y participar de manera independiente en los asuntos que los afectan, también en su derecho a ser escuchados y no solo oídos, estamos rezagados en garantizar que no sean usados para el comercio sexual y debemos redoblar esfuerzos para que alcancen plena satisfacción en sus Derechos a la vivienda, a la alimentación, al esparcimiento, a la educación. Son necesarias acciones en México con las que podamos visibilizar los problemas de las y los adolescentes que son más complejos a veces que los de niñas y niños. En México seguimos pensando que las niñas, niños y adolescentes son el futuro del país y no los consideramos como parte del presente, se nos olvida que ellos aprenden lo que ven, si seguimos viéndolos de esta manera el futuro será igual o peor que el presente. La realidad nos alcanzó y el enfoque de Derechos Humanos es la puerta a la nueva sociedad que se abre paso en la crisis civilizatoria. Las niñas, niños y adolescentes no son objetos de cuidado para los adultos u objetos de decoración como pasa en el Teletón. 

No son objetos: 
SON SUJETOS ACTIVOS DE DERECHOS Y 
ACTORES SOCIALES LEGITIMOS IGUAL QUE TU Y QUE YO.

*Defensor de Derechos Humanos en Nuevo León y miembro de @ContingenteMX

1 comentario:

Lourdes Gaitán dijo...

Es de agradecer que alguien realice una reseña, y asimismo que el blog del GSIA, la recoja, acerca de un congreso mundial de infancia en el que habíamos depositado nuestra confianza en que éste, al fin, llegara a ser un verdadero CONGRESO MUNDIAL DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES, tal como fue su razón fundacional. Pero al parecer, una vez más, se ha tratado de un acto fallido. Aunque la redacción del artículo que precede a este comentario pueda sugerir otra cosa, las noticias que tenemos por otras vías (consultar "On the foreseeable failure of a World Congress on the Rights of Children and Adolescents" en http://www.enmcr.net/news-events/crnews/)dan cuenta de que el congreso fue un congreso de adultos, que los niños y niñas estuvieron segregados en otros espacios (como en los pasados congresos de San Juan y de Barcelona) que se trataba de niños del propio país (como en San Juan, en Barcelona, al menos se hizo el esfuerzo de facilitar la asistencia a niños y niñas de diferentes lugares del mundo) que solo alguno o alguna tuvo presencia física en alguna mesa compuesta por adultos, aunque sin ser presentados siquiera por su nombre, y por fin que, solamente en la sesión final niños, niñas y adolescentes pudieron entrar en el terreno de los adultos y expresarse como ellos y ellas saben.
Francamente, ante este panorama,que se repite y se repite, merece la pena plantearse la pertinencia de dar continuidad a este evento.
La temática de este VI Congreso hacía esperar que resultara mucho más próximo a los verdaderos intereses de niños y niñas y, también, que podría haber iniciado la puesta en práctica de la comunicación entre ellos por encima de fronteras, utilizando para ello las nuevas tecnologías, salvando así las dificultades que siempre reviste, lo sabemos, la movilización de niños y niñas para participar en eventos presenciales.
Al parecer no ha sido así en lo que se refiere a la utilización de las herramientas tecnológicas en beneficio de los niños, pero tampoco en las facilidades ofrecidas para que se expresaran y nos enseñaran cómo se manifiesta en ellos y cómo podría atajarse, desde su punto de vista, un fenómeno tan dramático, y de alcance mundial como es la violencia ejercida contra niños y niñas de cuyas formas, la violencia estructural, que no les concede ni siquiera el poder de la palabra, no es la más pequeña