Hablando de Infancia y Adolescencia: HDIA, Revista GSIA, mes de Octubre 2022.

 Hablando de Infancia y Adolescencia. 
La Asociación GSIA edita esta Revista de Prensa, mensual y digital,
que analiza la actualidad recogida por los medios 
en relación a la infancia y la adolescencia, 
aportando nuestro propio enfoque 
con distintos secciones, artículos y columnas de opinión.


Presentación.

“Somos los potentes ciudadanos del ahora”

La teoría de la comunicación humana (Watzlawick y Bateson) plantea que la comunicación se basa en un intercambio de información que se produce a través de una relación. Es por tanto, un proceso interaccional entre un emisor y un receptor, a través de un canal, y con un contenido o mensaje. En este proceso se pueden producir interferencias o ruidos que afecten a la comunicación. Entre los componentes de la comunicación, se encuentra la semántica, que se basa en la construcción de significados, ya sean imaginarios o reales. La metacomunicación hace referencia a los elementos relacionales que van más allá del contenido comunicativo en una interacción.
Tomando como referencia este modelo, surge el interaccionismo simbólico (Goffman), que plantea que la identidad de una persona se construye, desde esta perspectiva, a través de la interacción entre miembros de un sistema de relaciones (familia, escuela, medios de comunicación, etc.). Podríamos afirmar pues, que “el lenguaje construye realidad”, asumiendo que este lenguaje se pueda basar en significados imaginarios.
Esta reflexión surge de lo que percibimos en los discursos adultos, que en muchos casos son imaginarios, al partir de ideas preconcebidas que han construido un imaginario colectivo adulto respecto a los niños. Las noticias y su análisis conectan con esta idea: se construye un discurso dominante adulto, que como se refleja en la sección ‘Se ha dicho’, muestra una realidad de niños y niñas que destaca su vulnerabilidad y carencias, sin hacer la autocrítica de la ausencia de espacios, así como de profesionales, que la sociedad adulta debe poner a su disposición, para su participación en sociedad. Dicho imaginario, lleva a asumir que los jóvenes a partir de 16 años no tienen la madurez suficiente para ejercer su derecho como ciudadanos al voto. ¿Cómo pretendemos fomentar su participación social ante esta concepción que de ellos tenemos?
En este número se ejemplariza cómo niños, niñas y adolescentes se pueden apropiar de esos espacios que los adultos niegan por considerarlos incapaces (por falta de madurez, conocimientos, y capacidades…) de hacer en igualdad de condiciones, aquello que se cree propio de la esfera adulta. Es un placer para este equipo contar con la colaboración de Francisco Vera a través del artículo “Somos los potentes ciudadanos del ahora”.
También nos hacemos eco del compromiso de GSIA por ser una punta de lanza en la promoción de los derechos de niñas y niños, al participar en espacios en medios de comunicación que están asumiendo iniciativas educativas, a través de acciones de alfabetización digital y reconocimiento de buenas prácticas que fomenten el pensamiento crítico, impulse la creatividad responsable y promuevan los valores y la convivencia, tanto en la población infantil, como en la adulta.
Siguiendo con la reflexión inicial, la participación social de niñas y niños es un espacio de interacción que el mundo adulto limita, al no querer compartir ciertos ámbitos que consideran exclusivos de los adultos. Esto conlleva a interpretar que existe una enorme incongruencia entre la comunicación adulta: ‘Facilitamos espacios para la participación infantil’, con una metacomunicación que se transmite en las interacciones: ‘Los espacios sociales adultos están vetados a la incorporación de niños y niñas’. Vamos a tener que luchar por colonizar esos espacios que los adultos consideran propios y exclusivos…
 
En "Gsia Opina" abordamos la escucha proactiva de los adultos como base de los derechos de la infancia.
Nos cuesta visualizar en las informaciones el convencimiento que tenemos de que los derechos de las niñas, niños y adolescentes son nuestros deberes. Tal vez porque hemos de incrementar nuestra responsabilidad en su cumplimiento, más allá de la delegación y del señalamiento e implicación pedida a las instituciones y al Gobierno. Como ya sabemos, al proceso de la delegación le acompaña a menudo el desentendimiento. Tal vez porque atender, tanto a nivel personal como profesional, debería estar cercano y fundamentado en la afirmación reiterada por Jack P. Shonkoff “Los niños no son ayudados por programas, sino por personas.”

En "Escaparate GSIA" tenemos un exclusivo artículo de Francisco Javier Vera Manzanares, "Somos los potentes ciudadanos Del AHORA". 
No te lo puedes perder porque es la demostración exacta de lo que venimos diciendo: los niños no son ciudadanos del mañana, lo son de hoy, de ahora... Por eso desde  la Asociación GSIA reivindicamos el compromiso de instituciones públicas, medios de comunicación, entidades sociales, de los padres y de toda la ciudadanía para apoyar que las voces de niñas y niños lleguen libres de adulteraciones…; porque escucha es la base de los derechos de la infancia: sus derechos son nuestros deberes.



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GSIA es una asociación sin ánimo de lucro, de carácter independiente, que fue creada hace 10 años por un pequeño pero apasionado grupo de profesionales de diferentes especialidades.

Su finalidad principal es la de contribuir al reconocimiento de los derechos humanos en la infancia y la adolescencia, a través del estudio, la formación, la sensibilización y la difusión de los mismos.

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Repetir curso no es bueno para casi nadie.

La repetición de curso está legislada en la mayoría de los países, con ligeras variaciones legislativas entre ellos. 
En esencia, se trata de que el alumnado de bajo rendimiento escolar 
permanezca un año más en el curso que no ha superado. 
La medida parece razonable y aséptica: si el estudiante no alcanza el nivel exigible, 
tendrá que repetirlo. Pura lógica.

Sin embargo, si se analiza con cierto detalle, aparecen muchos matices a esa lógica. 
El primero de todos: ¿es eficaz la medida? ¿Repetir curso mejora el rendimiento escolar de los repetidores? 
Y en el plano personal, ¿ayuda al crecimiento y maduración del alumnado? 
Veamos qué dicen los datos disponibles.

Rubén Fernández-Alonso
Profesor de CC. de la Educación, Univ. de Oviedo
Álvaro Postigo Gutiérrez
Investigador predoctoral, Universidad de Oviedo
Francisco Javier García Crespo
Profesor, Universidad Complutense de Madrid
José Muñiz
Catedrático de Psicometría, Universidad Nebrija

Shutterstock / Lucky Business
La repetición escolar por el mundo
La repetición escolar afecta a aproximadamente uno de cada diez estudiantes de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, las tasas de repetición varían mucho entre los países.

En la mayoría la repetición está por debajo del 10 %, incluso en muchos la medida es extraordinaria, afectando a menos del 5 % del alumnado. Por contra, en otros países la tasa de repetición sobrepasa ampliamente el promedio internacional. España se encuentra dentro de este último grupo.

Basándose en los datos del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA–2018) se estima que casi el 30 % de alumnado español de 15 años ha repetido. Las mismas estimaciones señalan que los tres socios latinoamericanos de la OCDE también superan la media internacional: México: 15,0 %; Chile: 23,2 %; y Colombia: 40,2 %.

La ‘cultura de la repetición’
¿Se trata de decisiones basadas en criterios objetivos y rigurosos o es más bien una práctica de carácter sociocultural?

La Comisión Europea comparó las leyes sobre repetición escolar en la Unión Europea, encontrando que la normativa jurídica es muy similar. Por tanto, las diferencias en las tasas de repetición entre países no pueden explicarse por la variabilidad legislativa.

Concluye que estas diferencias se debían a lo que denominó la cultura de la repetición. En los países con mayores tasas de repetición impera la creencia de que repetir es justo y beneficioso para el alumnado. La repetición está mucho más extendida en los países mediterráneos y centroeuropeos que en los nórdicos y anglosajones.

La influencia del sistema educativo
Cabría argumentar que los países con menos repetidores tienen un sistema educativo mejor y sus estudiantes son más competentes, por eso repiten menos.

Sin embargo, los datos indican que si un país tiene muchos repetidores ello no significa necesariamente que el nivel de competencia de su población escolar sea más bajo.

Así, el reciente informe de Save the Children Repetir no es aprender. Mitos desmentidos y alternativas posibles a una práctica ineficiente e inequitativa (PDF) señaló que, si bien España muestra un nivel de competencia escolar similar al de los países de su entorno, el alumnado español tiene más probabilidades de repetir que el de la mayoría de los países europeos.

Buenas intenciones
Por tanto, si a pesar de tener unas competencias escolares similares, en algunos países las tasas de repetición se disparan, como es el caso de España, algo hay que lo está favoreciendo más allá de criterios académicos objetivos.

Y ese algo más sería el predominio de una cultura de la repetición, que estaría bien vista socialmente. Las culturas más proclives a la repetición no son malvadas, ni pretenden hacer sufrir o vengarse de los estudiantes que no alcanzan un determinado nivel escolar. Lo hacen con toda la buena intención, para así mejorar el rendimiento de los estudiantes y enviarles el mensaje de que no esforzarse tiene consecuencias. Pero ¿consigue la repetición estos nobles objetivos?

¿Qué impacto tiene la repetición escolar?
Las sociedades en las que la repetición escolar está más extendida comparten la creencia de que repetir mejora el rendimiento y la motivación escolar. Hay bastante investigación sobre esas dos cuestiones, centrada en los efectos cognitivos y en los no cognitivos de la repetición.

Los efectos cognitivos se refieren a las mejoras que la repetición produciría en los resultados académicos. Aunque con matices, las conclusiones de esta línea de investigación indican que la repetición es menos eficaz de lo que habitualmente creen el profesorado y la sociedad en general.

Incluso algunos trabajos señalan que repetir tiene efectos negativos sobre el rendimiento escolar. Los resultados más recientes no son tan drásticos, hallando que repetir no muestra ningún efecto educativo significativo, ni positivo, ni negativo.

Propósito de enmienda
Muchos docentes y familias ven en la repetición una llamada de atención para que los estudiantes se enmienden y asuman las consecuencias de su falta de implicación escolar.

Consideran que la medida incentiva al alumnado, mejora su autoconfianza y motivación académica, ayuda a establecer nuevas relaciones personales y, en definitiva, incrementa el bienestar del alumno en la escuela.

Serían estos los llamados efectos no cognitivos de la repetición.

Autoestima y nivel socioeconómico
¿Avalan los datos estas nobles intenciones? La investigación educativa no encuentra pruebas claras que confirmen las anteriores suposiciones. Nuestro estudio reciente en España comparó dos grupos, uno de repetidores con otro de no repetidores, encontrando que los estudiantes que habían repetido no mejoraban en variables no cognitivas como autoconcepto y motivación.

Una variable transversal clave, que condiciona el funcionamiento educativo en general, y la repetición no es una excepción, es el nivel socioeconómico de los estudiantes. Diversos estudios muestran que los estudiantes con bajo nivel socioeconómico tienen tres veces más probabilidades de repetir que los de un entorno acomodado.

¿Hay alternativas realistas?
A la vista de los datos y razonamientos expuestos, todo parece indicar que repetir curso no es una medida muy eficaz, ni para mejorar los aspectos educativos ni los relativos a la maduración y el desarrollo personal de los estudiantes.

Además, desde un punto de vista pragmático, es una medida muy costosa para las arcas públicas, y tiene, por si fuera poco, un claro sesgo equitativo, al afectar mucho más a los estudiantes de bajo nivel socioeconómico.

Sin tratar de demonizar la repetición de curso, pues quienes proponen su uso masivo lo hacen con las mejores intenciones, ¿se puede hacer algo mejor para ayudar a los estudiantes?

La mayoría de países están tratando de encontrar alternativas razonables a la repetición centrándose en:

-Planes específicos de formación docente.
-Prácticas eficaces de gestión de la diversidad en el aula.
-Potenciar los recursos de los centros.
-Detección temprana de las dificultades educativas de los estudiantes.
-Intervención en los momentos de transición, especialmente en el cambio de educación primaria a secundaria obligatoria.
-Evaluación objetiva de competencias y conocimientos.
-Apoyos académicos y psicopedagógicos individualizados.
-Promociones condicionadas.
-Reducción de la segregación escolar.
-Apoyo a las familias.

Todas estas medidas, y otras que se pueden añadir, ayudarán a rebajar la tasa de repetición a casos excepcionales, con los consecuentes beneficios para los alumnos, en primer lugar, pero también para los centros escolares, el sistema educativo y, por extensión, para la sociedad en general.

“La implicación de los padres marca la diferencia" en el fracaso escolar


Centro de Política Económica  Esade.

A pesar de las mejoras experimentadas en la última década, España tiene la segunda tasa de abandono escolar temprano más alta de la Unión Europea. Este fenómeno afecta en mayor proporción a los chicos, y a los jóvenes con familias de menor renta, siendo España uno de los países donde estos grupos sufren mayores brechas.

En este análisis utilizamos dos buenos predictores del abandono escolar temprano, como son el rendimiento académico del estudiante (en lengua, inglés y matemáticas) y la repetición de curso. En España no existen datos de evaluaciones de tipo diagnóstico a nivel nacional que permitan relacionar resultados de aprendizaje con características de los alumnos y los hogares

Por tanto, usamos datos de las pruebas de evaluación diagnóstica desarrolladas en la Comunidad de Madrid en 3º y 6º de primaria, y 4º de la ESO para el curso 2016/17.

Los estudiantes de mayor nivel socioeconómico rinden significativamente mejor para todas las asignaturas y niveles educativos. Por ejemplo, la diferencia entre un estudiante de nivel socioeconómico bajo y alto en 3º de Primaria es de 58 por cien de la desviación estándar (DE) en matemáticas, y 55 por cien de la DE en lengua. Estas diferencias son el equivalente a casi dos años de escolarización.

Si atendemos a las diferencias de género en rendimiento, las diferencias de rendimiento iniciales en primaria a favor de las chicas en lengua e inglés disminuyen en secundaria: en todo caso, los chicos repiten curso más que las chicas en todos los niveles educativos y grupos de origen socioeconómico.

Para los estudiantes de bajo nivel socioeconómico, a pesar de la mejora significativa del rendimiento académico de los chicos en todas las asignaturas a lo largo de los cursos, las diferencias de género en la tasa de repetición se mantienen constantes entre primaria y secundaria.

Para los estudiantes de medio y alto nivel socioeconómico, a pesar de la modesta mejora de rendimiento académico de los chicos en todas las asignaturas a lo largo de los cursos, y el estancamiento de las chicas, las diferencias de género en la tasa de repetición (mucho más alta entre los chicos) se disparan entre primaria y secundaria.

Varios factores podrían estar detrás de estos resultados. Por ejemplo, los chicos registran un nivel de satisfacción con la escuela significativamente menor, e invierten menos horas de deberes que las chicas. Un análisis econométrico de los resultados sugiere que se podrían reducir hasta un 30% de las diferencias de género en repetición a favor de los chicos mejorando el apoyo parental y la satisfacción de estos en la escuela. Es más complicado modificar las diferencias en rendimiento académico, tanto en matemáticas como en lengua, aunque el apoyo parental parece influir positivamente en el rendimiento de los chicos. Los datos también sugieren que en 4o de la ESO el margen de mejora es más incierto y reducido, quizás porque ya es demasiado tarde.

Más allá de estos dos mecanismos, que podrían extrapolarse al resto de Comunidades Autónomas dado la incidencia generalizada del fenómeno del fracaso escolar en chicos y alumnado de rentas bajas, un repaso de la literatura internacional relacionada con el fracaso escolar ofrece varias políticas públicas que podrían ayudar a reducir el nivel de abandono escolar temprano entre los grupos más afectados: (i) el efecto de los programas de tutorías individualizadas y apoyo académico; (ii) el incremento del grado de apoyo parental con la colaboración de las escuelas; (iii) la disponibilidad de una mejor orientación académica; (iv) el incremento de la satisfacción con la escuela podría darse mediante una mayor diversidad de los perfiles socio-demográficos del profesorado en la escuela así como una toma de consciencia en los sesgos de evaluación docente. 
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Para contrastar con este informe, recomendamos leer este otro enfoque. Este informe solo se tiene en cuenta una formación/adoctrinamiento (que no  educación) meramente competitiva planteada desde el régimen económico y desde los intereses del mismo, con vista a su reproducción. 
#NoalosDeberes


Revista HAURDANIK dedica su nº 46 a la Ley O. de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la violencia.


La lucha para erradicar la violencia contra los niños, niñas y adolescentes es un mandato de derechos humanos. Esta Ley Orgánica pretende alcanzar una protección integral frente a la violencia.

Revista HAURDANIK 46 de AVAIM (Asoc. Vasca para la Ayuda a la Infancia Maltratada) presenta unos análisis de mucho interés.

¿Falta de electricidad... ....o falta de derechos humanos?


Desde la Asociación GSIA no encontramos mejor artículo que esta viñeta de Eneko, ante esta bárbara situación que vive la infancia en la Cañada Real Galiana,

La posición de la Asociación GSIA ante esta situación es clara, y la venimos denunciando reiteradamente, como lo han hecho la sociedad en general.


 La Asociación GSIA exige públicamente 
una solución urgente a la situación de la Cañada Real.

 
URGENTE: EL APAGÓN DE LA CAÑADA REAL DE MADRID DEBE TERMINAR YA

Desde hace ya demasiados meses estamos asistiendo con incredulidad al goteo de noticias que nos informan de las deplorables condiciones de vida impuestas a las niñas y niños de la Cañada Real Galiana de Madrid, motivadas por el corte radical de energía eléctrica en este marginado poblado madrileño.

Aunque, desde GSIA, hemos estado atentos a saber de cualquier respuesta de las administraciones públicas ante esta gravísima situación, no hemos encontrado ninguna clase de explicación convincente, ni hemos percibido ningún movimiento de esas administraciones para poner fin, siquiera de forma provisional y urgente, a dicha situación.

La violación de los derechos humanos fundamentales que se está perpetrando diaria e ininterrumpidamente con las personas que viven en ese poblado, tiene una repercusión particular en los 1.800 niños y niñas que viven en él. 

Como han recogido en su informe de 22 de diciembre los Relatores Especiales del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas: La falta de electricidad no sólo viola el derecho de la infancia a una vivienda adecuada, sino que tiene un efecto muy grave en sus derechos a la salud, a la alimentación, al agua, al saneamiento y a la educación".

Los propios niños y niñas que tienen su humildísimo hogar en este asentamiento han elevado su voz frente a esta injusticia, dirigiéndose por escrito tanto al Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, como a las autoridades locales y regionales de Madrid, manifestándose con sus carteles, hechos a mano, frente a las sedes de las autoridades responsables en la superlativamente iluminada capital del país.

Nuestra Asociación GSIA, desde su compromiso en la defensa de los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes, se suma a las observaciones y recomendaciones de los expertos de la ONU y así mismo apoya las reclamaciones de los niños, EXIGIENDO públicamente una solución urgente a una situación que nos avergüenza que estén sufriendo nuestros convecinos de la Cañada Real. Ninguna falsa disculpa o disputa de competencias cabe por encima del cumplimiento de sus obligaciones por parte de las autoridades públicas cuando se trata de los Derechos Humanos.

Madrid, 4 de enero de 2021, 02 de octubre 2022....

Niños sin electricidad, más de 1.000 niños sin electricidad a menos de 15 km de la Puerta de Sol, y ya van 2 años.

 Dos años sin luz en la Cañada Real Galiana
Unicef Comité de Madrid y Save the Children reclaman a las Administraciones
"una solución inmediata" para las cerca de 4.000 personas, entre ellas, 
más de un millar de niños, que llevan dos años "en unas condiciones intolerables" 
por falta de suministro eléctrico en la Cañada Real Galiana, 
el mayor asentamiento ilegal de Europa.

Esas dos organizaciones hacen un llamamiento a las Administraciones públicas -la Comunidad de Madrid y los tres ayuntamientos implicados (Madrid, Rivas-Vaciamadrid y Coslada)- a reactivar el Pacto Regional de la Cañada Real Galiana para garantizar los derechos de las familias que allí viven a corto, medio y largo plazo.

"Estos niños y niñas han vivido sin luz parte de la pandemia, fenómenos meteorológicos como Filomena o las continuadas olas de calor de este verano y se enfrentan, ahora, a un nuevo y duro invierno a oscuras. No lo podemos permitir", indica a Efe el coordinador de Unicef Comité de Madrid, Ignacio Martínez Latorre.

Esta situación afecta a otros aspectos claves de su vida que ahora mismo son un desafío para todas las familias, especialmente las más vulnerables, como son el importante encarecimiento de los bienes de primera necesidad o el acceso a una educación de calidad, y que esta situación coyuntural no lastre de por vida su desarrollo, o la garantía de su salud física y mental, según Martínez Latorre.

"España ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño y es responsabilidad de todas las instituciones públicas y de los gobernantes garantizar el pleno cumplimiento de los derechos de todos los niños y niñas que viven en nuestro país", señalan desde la agencia de la ONU para la infancia.

También Save the Children recuerda que este domingo se cumplen dos años desde que la Cañada Real se quedara sin suministro eléctrico, una situación "injustificable" que "sigue haciendo más dura la vida o perjudicando gravemente a más de mil niños y niñas".

La organización ha entregado esta semana más de 47.000 firmas recogidas a la Delegación del Gobierno de Madrid, encargada de coordinar la Comisión interministerial sobre la Cañada Real y de dialogar con la Comunidad de Madrid y los tres ayuntamientos para que se restablezca la distribución de energía en condiciones justas para todas las familias, priorizando a aquellas con hijos con mayores necesidades.

"Dos años después, tras vivir situaciones extremas como la tormenta Filomena en enero de 2021 sin electricidad con la que calentar sus hogares o las olas de calor de este verano sin tener medios para refrigerar alimentos, estos niños, niñas y adolescentes comienzan un nuevo curso en una situación extrema", lo que supone "una vulneración de los derechos de la infancia", como el derecho a la educación y a la salud, denunciadas también por el Comité de Derechos del Niño y el Defensor del Pueblo, subraya Catalina Perazzo, directora de Incidencia Social de Save the Children.

Save the Children insta a las Administraciones públicas a buscar soluciones para evitar que en los próximos meses, ante la llegada del invierno, "vuelvan a producirse situaciones graves", como la de Lina, la niña de tres años conectada a un respirador eléctrico que tuvo que ser evacuada de urgencia el invierno pasado cuando se congeló el aparato que la mantenía con vida.


Cifrado y acceso de los niños a la información

En ocasiones, el acceso de los niños a la información se ha restringido de manera desproporcionada para supuestamente proteger a los niños. 
Esto lo convierte en el centro del debate sobre el cifrado, la privacidad y la protección. Para conmemorar el Día Internacional del Derecho a Saber, exploramos algunas de las preguntas y tensiones en este debate a través de la lente del acceso de los niños a la información.

Todos los niños tienen el derecho fundamental de acceso a la información. Es una base sobre cómo los niños aprenden sobre el mundo que los rodea y cómo ejercen sus otros derechos. También les permite tomar decisiones informadas en sus vidas. A pesar de esto, el acceso a la información ha estado sujeto en ocasiones a restricciones desproporcionadas bajo el disfraz a veces cuestionable de la protección infantil , ya sea para restringir el acceso de los niños a información sobre salud, política, religión o su acceso a relaciones y educación sexual. Es en este contexto que el impacto del cifrado en el acceso de los niños a la información desafía la división percibida de 'privacidad versus protección' en la forma en que los niños usan la tecnología.

¿Qué derecho tienen los niños a acceder a la información?
La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño establece el derecho fundamental de los niños a la libertad de información en el artículo 13, que protege la "libertad de los niños para buscar, recibir y difundir información e ideas de todo tipo". Además, el artículo 17 requiere que los Estados reconozcan la función de los medios de comunicación y 'garanticen que el niño tenga acceso a la información […] de una diversidad de fuentes nacionales e internacionales, especialmente aquellas destinadas a la promoción de su desarrollo social, espiritual y el bienestar moral y la salud física y mental.'

Sin embargo, la Convención también prevé restricciones al acceso de los niños a la información, cuando estén 'dispuestas por ley y sean necesarias para el respeto de los derechos o la reputación de los demás; o para la protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas.' La Convención también requiere que los Estados alienten el 'desarrollo de lineamientos para proteger a los niños de información y material perjudicial para [su] bienestar'.


algunos escenarios
Uno de los patrones de restricciones al acceso de los niños a la información propuestos para protegerlos de la 'información lesiva' es la criminalización de la 'promoción de la homosexualidad entre los niños '. Por lo tanto, los niños LGBT+, especialmente aquellos que viven en países donde la homosexualidad está estigmatizada o criminalizada, se ven afectados de manera desproporcionada por el cifrado. Las plataformas encriptadas les permiten a estos niños acceder a información que los ayuda, por ejemplo, a comprender su sexualidad, responder preguntas que puedan tener sobre la salud física y mental y conectarse con otros miembros de su comunidad.

Para los niños que viven bajo regímenes represivos, donde se practica la cibercensura, el cifrado también juega un papel importante para facilitar su acceso a la información, por ejemplo, dándoles la oportunidad de buscar y recibir información de los críticos del régimen. 

Los niños de minorías religiosas también pueden verse afectados de manera desproporcionada por el cifrado al ejercer su derecho de acceso a la información. Por ejemplo, en Inglaterra las escuelas están obligadas por orientación a tener filtros y sistemas de seguimiento para detectar signos de 'radicalización'. Cuando se señalen registros de niños, podrían derivarse al programa antiterrorista Prevent del Reino Unido , que potencialmente discrimina a los niños musulmanes. Por otro lado, los canales encriptados pueden usarse para propagar discursos de odio contra minorías religiosas particulares, lo que podría llevar a los niños a autocensurarse cuando buscan información sobre su religión, por ejemplo, sobre formas de unirse a su comunidad y practicarla.

Por último, un aspecto del discurso sobre los riesgos del cifrado para el acceso a la información que ha recibido menos atención hasta ahora se relaciona con el movimiento de acceso abierto. Los niños que forman parte de este movimiento creen en democratizar el acceso al conocimiento académico, poniéndolo a disposición del público en línea, de forma gratuita. Cuando el acceso a artículos académicos se basa en tarifas de suscripción y está protegido por encriptación, algunos de estos niños pueden emprender lo que ven como un acto de desobediencia civil.. Podrían decidir entrar en sistemas encriptados, en violación de la ley, para hacer que el conocimiento académico esté disponible para el beneficio del público en general, sin obtener ninguna ganancia financiera por sí mismos. Esto plantea preguntas difíciles sobre la inequidad en el acceso a la información en todo el mundo y hasta qué punto la sociedad está preparada para aceptar el activismo radical en torno al acceso abierto al conocimiento.

Ir más allá de 'privacidad versus protección'
Examinar las implicaciones del cifrado para el derecho de acceso a la información de los niños revela un panorama complicado. El derecho de acceso a la información comprende tanto la privacidad como la protección cuando se trata de niños. En el debate sobre el uso de la encriptación por parte de los niños, un enfoque basado en los derechos debe reflejar los desafíos y los beneficios que la encriptación plantea para los derechos, y también cómo la gama completa de derechos de los niños interactúa y se apoya entre sí.
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Este artículo es parte de una serie producida para un proyecto conjunto entre CRIN y defenddigitalme que explora un enfoque de encriptación basado en los derechos de los niños . Podría perfeccionarse y actualizarse aún más a medida que se desarrolla nuestra propia comprensión del tema.







"Ha llegado nuestro momento: nuestros derechos, nuestro futuro", Día internacional de la Niña.

Este año 2022, conmemoramos el décimo aniversario del Día Internacional de la Niña. 
En estos últimos diez años, los gobiernos, los responsables políticos y el público en general han trabajado para mejorar cuestiones relativas a las niñas, y se han creado más oportunidades para que puedan ser escuchadas en la escena mundial. 
Sin embargo, las inversiones en tema de los derechos de las niñas siguen siendo limitadas y estas siguen enfrentándose a un sinfín de dificultades para desarrollar todo su potencial; todo ello agravado por las crisis concurrentes del cambio climático, el COVID-19 y los conflictos humanitarios.


Las niñas de todo el mundo siguen enfrentándose a retos sin precedentes en lo que respecta a su educación, bienestar físico y mental, y la protección necesaria para una vida libre de violencia. El COVID-19 ha empeorado las cargas existentes para estas y erosionado los importantes logros alcanzados en el último decenio.
Sin embargo, la adversidad trae a menudo consigo el ingenio, la creatividad, la tenacidad y la resiliencia. Los 600 millones de niñas adolescentes del mundo han demostrado una y otra vez que, si se les facilitan las habilidades y las oportunidades, ellas mismas pueden ser las que impulsen el progreso en sus comunidades, reconstruyendo un futuro más sólido para todos que incluya a las mujeres, las niñas y los niños y los hombres.
Las niñas están sobradamente preparadas para avanzar en el próximo decenio. Ha llegado el momento de que rindamos cuentas con y ante ellas e invirtamos en un futuro que crea en su capacidad de organización, su liderazgo y su potencial.

Una nueva era para las niñas (UNICEF)

Las más de 1 100 millones de niñas de hoy están preparadas para afrontar el futuro. Todos los días, las niñas están rompiendo fronteras y barreras, abordando problemas como el matrimonio infantil, la desigualdad en la educación, la violencia, la justicia climática y el acceso desigual a la atención médica. Las niñas están demostrando que son imparables. Aprende más.

Maneras de colaborar
  • Comparte historias de interés humano, blogs y vídeos de niñas que estén cambiando las cosas, y de las redes y organizaciones inspiradoras que están dotando de recursos a las niñas —promoviendo así que las niñas lideren— y afianzando los servicios para las niñas. Amplifiquemos colectivamente su poder de liderazgo, las acciones que están emprendiendo y su impacto para inspirar a otros.
  • Impliquemos a los funcionarios gubernamentales, a los responsables políticos y a las partes interesadas para que realicen inversiones más específicas que aborden las desigualdades que sufren las niñas, especialmente en el acceso a los servicios de salud mental y apoyo psicosocial para poder afrontar los conflictos, la migración forzada, los desastres naturales y los efectos del cambio climático.
  • Involucremos a mujeres influyentes en todos los sectores para que se conviertan en la cara del cambio que queremos que las niñas vean como posible. Los modelos de conducta dicen más que mil palabras. Cambiemos la conversación global y la percepción pública de las niñas líderes.
  • Amplifica tu compromiso para sensibilizar, y abordar, sobre los factores que hacen que las niñas de tu país y región no puedan seguir avanzando.
 

I Jornada de cuidados de calidad en el acogimiento: La garantía del bienestar infantil



Aldeas Infantiles SOS
Miércoles, día 26 de octubre,
De 9:00 a 14:30h.
Facultad de Psicología de la UNED, 
C/Juan del Rosal 10, Madrid.

Entre sus contenidos está la presentación de resultados del Informe sobre "La situación del acogimiento residencial en España", realizado por un equipo de investigación coordinado por la Asociación GSIA.

 
El acogimiento de niños, niñas y adolescentes que por diversas circunstancias están tutelados por la Administración, ya sea con carácter temporal o permanente y en cualquiera de sus modalidades, es una medida de protección mediante la cual se les ofrece un entorno sociofamiliar adecuado a sus necesidades.
 
A día de hoy sabemos cuáles son los factores de protección que más contribuyen al éxito del acogimiento y que influyen en el grado y la calidad del bienestar de los niños, niñas y adolescentes: la creación de vínculos de apego estables, los entornos predecibles que tengan calidez humana y los grupos sociofamiliares cohesionados. Los sistemas de gestión de calidad y la formación son recursos importantes y necesarios para alcanzar estos objetivos.
 
En esta I Jornada sobre cuidados de calidad en el acogimiento, que versa sobre La garantía del bienestar infantil, abriremos un debate sobre acogimiento, identificaremos buenas prácticas familiares y educativas, y reflexionaremos sobre el camino recorrido a lo largo de los últimos años y los retos que nos plantean el presente y el futuro para lograr un acogimiento de calidad. Contaremos para ello con la presencia de la directora general de Derechos de la Infancia y la Adolescencia, Lucía Losoviz, y con profesionales expertos y comprometidos con el apoyo a la infancia y la adolescencia vulnerable.
 
En la jornada participarán los siguientes ponentes:
 
  • Pedro Puig Pérez, presidente de Aldeas Infantiles SOS
  • Ricardo Mairal Usón, rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
  • Lucía Losoviz Adani, directora general de Derechos de la Infancia y la Adolescencia, Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.
  • Ernesto López Méndez, psicólogo y médico.
  • Jorge Fernández del Valle, catedrático de Intervención Social de la Universidad de Oviedo. Director del Grupo de Investigación en Familia e Infancia (GIFI).
  • María de la Fe Rodríguez, profesora titular de la Facultad de Psicología de la UNED.
  • María Paz García Vera, catedrática de Psicología Clínica de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de número de la Academia de Psicología de España.
  • Kepa Paul Larrañaga, vicepresidente del Grupo de Sociología de la Infancia y la Adolescencia (GSIA).
  • Liliana Marcos Barba, Secretaría de Estado de Derechos Sociales.


El indulto de deudas universitarias en EE.UU.

Los estudiantes norteamericanos y familias deben 1,73 billones de dólares, 
un 8% del PIB, por ejercer su derecho a la educación.
¿Por qué son castigados los estudiantes, que solo hicieron lo que se les dijo que hicieran?. 
Un triunfo de los de abajo: el indulto de deudas universitarias en EE.UU.
La mayor cancelación de deuda educativa en la historia de Estados Unidos. 

.- Veinte mil dólares: esa es la cantidad que, de un día para otro, dejarán de pagar cada uno de los 27 millones de estadounidenses que había contraido una deuda universitaria con el Estado federal. 
.-Unos 16 millones de personas más recibirán indultos de menor cuantía, siempre y cuando ganen menos de 125.000 dólares brutos al año (solo un 5% de la pirámide ingresa más). 
.-Se estima que la medida anunciada a finales de agosto por el Gobierno del presidente Biden beneficiará a 43 millones de personas: un 13% de la población del país. 

Es la mayor cancelación de deuda educativa en la historia de Estados Unidos. 

La medida es muy llamativa porque la carrera política de Biden no se ha caracterizado, precisamente, por una simpatía hacia los deudores. Todo lo contrario: al viejo Joe se le ha conocido siempre como amigo de banqueros. Que el presidente, a sus casi 80 años, se dejara convencer para perdonar miles de millones de deuda se debe, en gran parte, a una campaña de presión política desde abajo que empezó hace una década en el parque Zuccotti de Nueva York, donde, durante dos meses, acamparon las y los indignados de Occupy Wall Street, lo más cercano al 15M que Estados Unidos haya conocido. Y si hay una protagonista en esta historia, es Astra Taylor, cineasta, escritora, música y activista. Taylor es cofundadora del Colectivo de la Deuda (The Debt Collective), un sindicato de deudores que lleva diez años trabajando para aligerar el sufrimiento causado por las deudas excesivas e injustas, cambiar la percepción social de lo que significa estar endeudado, y forjar una solución colectivista y política a un problema que suele plantearse en términos exclusivamente individuales y morales. 

Inspirado por el trabajo del antropólogo anarquista David Graeber (1961-2020), otra figura central en Occupy, en 2012 el Colectivo publicó un Debt Resisters’ Operations Manual (Manual de operaciones para la resistencia contra la deuda) y desde entonces ha recaudado dinero para comprar deudas en los mercados secundarios –donde un dólar de deuda morosa puede costar céntimos– con el único fin de perdonarlas. De esta forma, el Colectivo ha hecho desaparecer más de 32 millones de deuda (no solo universitaria sino también, por ejemplo, médica). Fue la presión del Colectivo la que convenció a Bernie Sanders y a Elizabeth Warren de incluir la cancelación de deudas universitarias en la agenda de las primarias presidenciales del Partido Demócrata, de forma que Biden no tuviera otro remedio que incluir el tema en su programa electoral. Desde entonces, las y los activistas del movimiento han mantenido una presión constante, que ahora ha dado sus primeros resultados concretos.

El problema de la deuda universitaria no es baladí. Colectivamente, los norteamericanos deben 1,73 billones de dólares, un 8% del PIB, de los que casi un 93% representa préstamos del Estado federal. Hay dos causas principales que explican el fenómeno. Primero, la subida de las matrículas, que entre 1963 y 2020 se multiplicaron por siete y medio (en centros públicos –es decir, sin contar universidades privadas como Yale, Harvard o Stanford– y ajustando con la inflación); segundo, el estancamiento relativo de las becas estatales disponibles para familias incapaces de pagar las matrículas. El resultado es que un número cada vez mayor de estudiantes universitarios se ha visto obligado a pedir préstamos cada vez más cuantiosos para costear una educación, considerada cada vez más indispensable en el mercado laboral –un mercado donde, por otra parte, los salarios también se han ido estancando–. En otras palabras, en lugar de concebir la educación superior como un bien y un servicio público, el gobierno norteamericano lleva medio siglo privatizando su financiación. Es una política similar a la sanitaria (unos 100 millones de norteamericanos deben unos 195.0000 millones de dólares en deuda médica) y la de infraestructuras (el total de la deuda automovilística asciende a unos 1,5 billones de dólares), lo que sin embargo no ha impedido que el propio gobierno federal haya acumulado una deuda pública astronómica que ronda el 135% del PIB. 

En una tribuna en el New York Times, el 6 de septiembre, Astra Taylor celebró la medida de Biden como una primera victoria importante en una lucha que solo acaba de empezar, y cuyos efectos prometen ser catalizadores. “La cancelación masiva de deuda educativa federal no solo les quitará un aplastante peso económico a decenas de millones de personas”, escribió, “sino que también les quitará un peso significativo de carácter emocional”. Este impacto psicológico, presagiaba, “puede tener implicaciones políticas en la medida en que animará a todas y todos los que se sientan abrumados por sus obligaciones financieras a movilizarse colectivamente”. Hablo con Taylor (Winnipeg, Canadá, 1979) una semana después.

La activista y cineasta Astra Taylor. 

Entrevista a la activista y cineasta Astra Taylor
La activista y cineasta Astra Taylor reflexiona sobre la medida anunciada a finales de agosto por Biden, que beneficiará a 43 millones de personas, un 13% de la población del país.

Explica usted en el New York Times que Biden nunca antes se esforzó por aliviar el sufrimiento de los deudores, más bien al contrario. ¿Cómo interpreta este viraje? ¿De verdad ha “evolucionado” en su visión del tema, o simplemente ha cedido a la presión política en un momento donde veía erosionar sus apoyos a dos meses de unas elecciones cruciales?
Desde luego, yo no soy quién para saber qué ocurre en la mente del presidente. Pero soy escéptica. Digamos que no creo que haya tomado esta medida por su comprensión profunda de la crisis de la deuda. Los indicios en este sentido son bastante obvios. A las y los activistas que hemos estado en contacto constante con la administración, nos consta que esta estuvo dudando hasta el último minuto. Esto también explica la implementación francamente chapucera de la medida. Por ejemplo, nos dicen que los formularios oficiales para pedir el indulto no estarán disponibles hasta octubre, cuando se trata de algo sencillo que, con la pericia que tienen, podrían haber preparado ya. 

Además, se nota en Biden cierta falta de entusiasmo. Como sabemos, durante las primarias y la campaña, gracias a la presión de Sanders y Warren, se vio más o menos obligado a hacer promesas –prometió más, por cierto, de lo que acaba de anunciar– pero tan pronto como entró a la Casa Blanca se notó un cambio en su discurso. Por eso ha sido crucial la presión pública que le hemos seguido aplicando desde fuera, incluida la huelga de deudores que lanzamos desde el primer día. Poco a poco, nuestra coalición se fue ensanchando. También hubo presión interna: tenemos aliados en el Departamento de Educación. 

Al final, Biden comprendió que no tenía otra; perdía al electorado joven y sabía que tenía que hacer algún gesto para aplacar al ala progresista de su partido. Pero ¿sabes qué? Voy a ser optimista. No excluyo la posibilidad de que el presidente acabe aprendiendo algo, aunque sea a posteriori. Al ver cómo esta medida está impulsando su popularidad, sobre todo entre los jóvenes, puede que al final sí se produzca esa evolución ideológica que mencionabas.

No sería la primera vez. A veces es necesario que primero modifiquemos nuestra conducta para que después cambien nuestras ideas. 
Exacto. Como diría Slavoj Žižek, la ideología reside en lo que hacemos más que en lo que creemos. 

Que la gente esté endeudada no es ninguna señal de su fracaso personal ni mucho menos es una responsabilidad individual. Al contrario, representa un fracaso político.

Hablando de ideología, desde el Colectivo, ustedes han intentado cambiar cómo se percibe el problema de la deuda, trabajando para que se deje de ver como un tema primordialmente individual y moral y, por tanto, como un motivo de vergüenza. 
De hecho, uno de nuestros mantras es “los deudores no tienen por qué disculparse”. La gente no está endeudada porque haya vivido por encima de sus posibilidades. Lo está porque se le ha negado lo necesario para vivir. Subrayamos la dimensión estructural del problema. La mayoría de las familias en este país están endeudadas. La mayoría de los norteamericanos mueren endeudados. Son deudas que se adquieren para financiar necesidades básicas: sanidad, educación, vivienda, transporte. Estas deudas, además, representan un rasgo estructural de nuestra economía. Que la gente esté endeudada no es ninguna señal de su fracaso personal ni mucho menos es una responsabilidad individual. Al contrario, representa un fracaso político que sigue sin resolverse porque se trata de un fracaso muy lucrativo para algunos. No es ningún fallo del sistema económico actual sino una parte integral de su diseño. Al mismo tiempo, sin embargo, la ideología de la deuda sigue siendo una ideología de la vergüenza. Y funciona: la gente asume sus deudas como una responsabilidad individual o, peor, como consecuencia de errores personales que pudo no haber cometido. Como si hubieran podido evitar endeudarse si hubieran sido más sensatos o responsables. Esto es una gran estafa basada en una moralidad falsa. Sin embargo, es una ideología omnipresente. No es casual que en muchos idiomas se use la misma palabra para denotar deuda y culpa. 

¿Cómo se puede convertir esta vergüenza en energía política?
Creo que el mismo peso de esa vergüenza hace que la gente esté deseando librarse de ella. Lo hemos visto muchas veces durante los últimos diez años: es enorme el alivio que siente la gente cuando le comunicamos desde el Colectivo que hemos sido capaces de cancelar sus deudas. Les ayudamos a comprender que la culpa no es suya. No cometieron ningún error al elegir una carrera sobre otra. No fueron una mala madre o un mal padre porque tuvieran que pedir prestado un adelanto de sueldo para dar de comer a sus hijos. Les ayudamos a comprender que el problema radica en una economía profundamente injusta: todavía hoy, una mujer afroamericana gana la mitad de lo que gana un hombre blanco. En un sistema así, ¿cómo diablos se espera que la gente llegue a fin de mes sin endeudarse? 

En otras palabras, ustedes invierten el relato moral.
Exacto. ¿Por qué son rescatados los bancos y no las familias hipotecadas? ¿Por qué son castigados los estudiantes, que solo hicieron lo que se les dijo que hicieran? 

Y van ganando terreno.
Ya lo creo. Para mí, una de las victorias más sonadas de esta última semana no solo ha sido el volumen de deuda cancelado, sino el número de personas que viene diciendo que con esto no basta. Que perdonar diez o veinte mil dólares no va a ser suficiente. 

Un cambio de perspectiva crucial.
Mucha gente creía que una medida como esta era simplemente imposible que se produjera. Que no la merecían. Ahora que se ha producido, han empezado a creer que merecen más. 

Los políticos del Partido Republicano, mientras tanto, están incrédulos, indignados.
Dicen: “Bueno, si las deudas universitarias se pueden cancelar sin más, ¿dónde vamos a parar? ¿También vamos a cancelar las deudas médicas? ¿No sería una medida más justa que esta, que privilegia a los estudiantes universitarios?” .
A lo que nosotros respondimos: “Tienen razón. ¡Normalicemos esa idea! ¿Por qué dejamos que la gente pierda sus casas por una deuda médica?” Poco a poco, estamos logrando agujerear la pared de la moralidad postiza que rodea el discurso sobre la deuda. Pero aún tenemos un largo camino por delante. En última instancia, buscamos un cambio aún más profundo: que la gente, en lugar de sentirse culpable por estar endeudada, comprenda que tiene derecho a una vida digna.

Choca ver hasta qué punto el Partido Republicano demoniza toda la educación superior, cuando la carrera universitaria se veía como una parte importante del sueño americano

En sus reacciones a la medida, la derecha va revelando sus cartas. A los pocos días de anunciarse, el diputado republicano Jim Banks advertía de que “mina una de las herramientas más efectivas para el reclutamiento militar, justo cuando los niveles de alistamiento están peligrosamente bajos”, refiriéndose al hecho de que, hasta ahora, una de las pocas formas de hacer que el gobierno te financie la carrera es servir en las Fuerzas Armadas. Otros han denunciado la medida como un regalo para estudiantes universitarios privilegiados, perezosos y egoístas que prefieren perder el tiempo en una carrera inútil a buscar un trabajo decente. Choca ver hasta qué punto el Partido Republicano está dispuesto a demonizar toda la educación superior, cuando la carrera universitaria se veía hasta hace poco como una parte importante del sueño americano. 

Están profundizando la polarización y su enemistad hacia el mundo educativo. Supongo que pretenden apuntalar una base electoral de votantes sin diploma universitario, o quizá convencer a los diplomados más ricos, los que no son elegibles para el perdón. Pero tienes razón: no deja de ser raro. 

Durante mucho tiempo, la derecha presentó la carrera universitaria como fundamento del sueño americano, precisamente para justificar la falta de igualdad económica en el país. Les permitía argumentar que los que ganaban menos deberían haberse esforzado más por educarse y mejorar su posición en el mercado laboral. Que la derecha haya abandonado esta argumentación y haya empezado a cuestionar el valor económico de una educación universitaria solo demuestra hasta qué punto está roto el sistema. Al mismo tiempo, están profundizando la guerra cultural antiintelectual y anti-woke. 

Para la izquierda, es un momento muy interesante para redefinir el debate y plantear cuál es el valor de una educación. ¿Es justo que las personas sin diploma universitario ganen menos que los que sí lo tienen? Nuestra posición es que todos tienen derecho a un salario digno –un living wage– y que todos deberían tener la oportunidad de recibir una educación. De ahí que la fase siguiente de esta parte de la lucha sea por una educación superior universal y gratuita. 

La crisis de la deuda universitaria afecta de forma particular a las poblaciones de color y de clase obrera

El argumento de que esta medida solo beneficia a un segmento determinado de la población, y no necesariamente al más desamparado, también podría ser una objeción desde la izquierda. ¿Ha habido críticas en ese sentido?
Mínimas, y ante todo de personas no activistas. Es que los datos son claros. El grupo más endeudado es el de las mujeres afroamericanas. En general, la crisis de la deuda universitaria afecta de forma particular a las poblaciones de color y de clase obrera. Y tiene sentido: muchos mecánicos también tienen una educación más allá de la secundaria. La gran mayoría de las personas afectadas cursaron carreras profesionales en centros públicos. Es esta gente la que ha formado el núcleo de nuestro Colectivo de Deudores. 

Los primeros sondeos indican no solo que la medida tiene mucho apoyo entre los votantes jóvenes y demócratas, sino que también se ve con simpatía entre votantes mayores y del Partido Republicano. 
También se entiende. Es una cuestión de memoria histórica. Muchos padres y abuelos recuerdan una época en la que una carrera universitaria era mucho más barata. Desde ese recuerdo, entienden que la situación actual no es de recibo. Digan lo que digan los líderes del Partido Republicano, la ciudadanía de a pie lo parece ver de forma diferente.

El debate en los años después de 2011 en España era si el 15M debía o no institucionalizarse y entrar a jugar dentro del sistema de partidos. En ese sentido, el 15-M y Occupy han tenido trayectorias diferentes.
Debo decir que fenómenos españoles como la PAH han sido una inspiración para nosotros desde el comienzo. Por otra parte, hay que recordar que el duopolio norteamericano dificulta fundar un tercer partido. Mi propia posición es que, si la izquierda está lo bastante organizada como para fundar un tercer partido, también lo estamos para capturar al Partido Demócrata que, como el Republicano, es una estructura muy hueca. Quiero decir que uno se puede presentar como candidato demócrata con la agenda que sea. Esto también significa que cualquier victoria de un candidato demócrata va a necesitar una presión constante de base, desde fuera de las instituciones.

¿Estamos presenciando la mayor victoria política del movimiento que nació con Occupy Wall Street en septiembre de 2011?
Me parece que sí. Nuestro objetivo entonces era cambiar la conversación. Durante todos estos años, hemos sido un catalizador que ha logrado revitalizar al Partido Demócrata. Las personas que fundaron Sunrise o los Justice Democrats eran adolescentes cuando Occupy, y aprendieron del movimiento. Todo ese activismo ha sido muy importante. Pero el hecho de que el presidente Biden haya acordado cancelar las deudas universitarias de millones de miembros de la clase trabajadora no tiene precedente.


"La Protección a la Infancia a través de las Fronteras", Jornada 20 años del Servicio Internacional Cruz Roja España.

 20 años protegiendo a la Infancia y Familias a través de las Fronteras

19 de octubre de 2022 
Horario: 9:30-17h
Cruz Roja Española.
Servicio Social Internacional. 
Sala de Exposiciones.
Avd. Reina Victoria 26. Madrid
Modalidad presencial y “on line”.


Programa

9:45-10h BIENVENIDA Y PRESENTACIÓN DE LA JORNADA
D.a Estrella Rodriguez Pardo. Directora Área de Estudios e Innovación Social. CRE

10h-10:40 ACTO INSTITUCIONAL CONMEMORATIVO
D. Antoni Bruel i Carreras. Coordinador General CRE
D.a Lucia Losoviz -Directora General de Derechos de la Infancia y de la Adolescencia. Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030
Da Jeannette Woellenstein -Directora del Centro Internacional de Referencia. Secretaria General del Servicio Social Internacional.
Modera: Estrella Rodríguez Pardo, Directora Área de Estudios e Innovación Social

10:45-11:45 RETOS EN LA COOPERACIÓN JURÍDICA INTERNACIONAL EN MATERIA DE
INFANCIA Y FAMILIA
D.a Salomé Adroher Biosca. Universidad Pontificia de Comillas.
Presenta, Carlos Chana, Responsable Infancia, RCF, SSI

PAUSA CAFÉ

11:50-13:30 INSTRUMENTOS PARA LA PROTECCIÓN A LA INFANCIA, EL PAPEL DE LA
AUTORIDAD CENTRAL ESPAÑOLA Y LOS SERVICIOS DE ASISTENCIA CONSULAR
D.a Carmen García Revuelta. Subdirección General de Cooperación Jurídica Internacional.
Ministerio de Justicia.
D. Daniel Gómez Díaz. Subdirección General de Protección y Asistencia Consular. Dirección General de Españoles en el Exterior y Asuntos Consulares
D.a Anamaria Almășan. Gerente interino. Ministra Consejera, Consulado General de Rumania en Madrid.
Modera, Gema Sánchez Aragón. Técnica del Programa RCF-SSI

13:30- 15h ALMUERZO

15h-16:30 INFANCIA Y ADOLESCENCIA REFUGIADA Y NO ACOMPAÑADA.
D.a Ana Cristina Gómez Aparicio. Subdirectora General de Protección a la Infancia, Familias
Y Natalidad de la Comunidad de Madrid.
D.a Sonia Hernández Prada. Miembro del Centro de estudios en Derecho internacional Humanitario de CRE.
D.a Ana María Belda Quintana. Trabajadora social. Unidad Orgánica de Infancia y Familia del Instituto de Atención Social Y sociosanitaria de Santa Cruz de Tenerife
D.a María Jesús Picón. CRE Refugiados.
Modera, Elena Girón Girón. Coordinadora de Casos RCF-SSI

CLAUSURA DE LA JORNADA A CARGO DE ESTRELLA RODRIGUEZ PARDO