Sociología de la Infancia: las niñas y los niños como actores sociales

Sociología de la Infancia: 
las niñas y los niños como actores sociales

Iskra Pavez Soto
Socia de Asociación GSIA
Artículo publicado en la 
Revista de Sociología Nº 27 (2012) pp. 81-102

En este artículo Iskra reflexiona sobre el concepto de infancia en la sociología en general  –mediante el análisis de las ideas de socialización en sociólogos clásicos y contemporáneos–, y las principales premisas teóricas de un campo de estudios emergente denominado “Sociología de la Infancia”.
Esta perspectiva comprende a la niñez como una categoría permanente en nuestras sociedades –aunque sus miembros se renueven constantemente– y como un fenómeno socialmente construido y variable en términos históricos. 
Además, se ve a las niñas y los niños como actores sociales que participan de  diversas maneras en la vida social, aunque de forma diferente a las personas adultas, tal vez por eso no siempre su acción social es visible para toda la sociedad.

Introducción
Durante el siglo XX se aprecia un aumento en la preocupación por las condiciones de vida  de la niñez, sensibilidad que se plasma en la promulgación por parte de la ONU en 1989 de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (en adelante CDN o Convención). 

Si bien es evidente la creciente protección que la sociedad despliega sobre las niñas y los niños, en la práctica se observan ciertas contradicciones en el trato que éstos reciben ya que no se permite su plena participación en la sociedad donde viven ni se consideran sus opiniones en los asuntos que les afectan. 
En este mismo período histórico, de modo particular  en la sociología, son escasos los trabajos publicados que expresan un genuino interés por la infancia en tanto categoría social.
Los conceptos de infancia y niñez presentan una gran complejidad no sólo a nivel social, sino desde la propia etimología de estas palabras. 
Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), “Infancia” proviene del latín infantia, cuyo significado primario alude a la incapacidad de hablar y define a los înfâns o înfantis como aquellos que no tienen voz. Para la RAE actualmente la infancia es delimitada como: a) el período de la vida humana desde que se nace hasta la pubertad; b) el conjunto de los niños de tal edad; y c) el primer estado de una cosa después de su nacimiento o fundación. Por otro lado, la RAE define al infante como: 1) el niño que aún no ha llegado a la edad de siete años; 2) el pariente del rey que por gracia real obtiene el título de infante o infanta; y 3) cada uno de los hijos varones y legítimos del rey, nacidos después del príncipe o de la princesa.

Wasserman (2001: 61) resalta que la etimología de la palabra infancia proviene del latín in-fandus, que significa no habla o que no es legítimo para tener la palabra. Ella menciona
que se le llame “infante” al hijo del rey que está en la línea sucesoria al trono y que no puede ser heredero mientras el primogénito –heredero de hecho– esté vivo. Por lo tanto, su etimología expresa claramente que la palabra infancia refiere más bien a quienes no tienen permitido hablar, y no tanto sobre quienes carecen de este atributo por los años de edad (Wasserman, 2001: 61).
Según la RAE, la palabra niño o niña proviene de la voz infantil o la expresión onomatopéyica  niño que refiere al que está en la niñez, que tiene pocos años, que tiene poca experiencia o que obra con poca reflexión y advertencia, entre otras características. Por otra parte, la niñez es definida por la RAE como: i) el período de la vida humana que se extiende desde el nacimiento a la pubertad –mismo significado de la palabra infancia–; b) el principio o primer tiempo de cualquier cosa; y c) la niñería, acción propia de niños. Tanto la palabra infancia como niñez sugieren el período vital que transcurre durante los primeros años de la vida humana. Para Wasserman (2001: 61) la palabra niño o niña presenta una polisemia muy amplia, aunque en general alude a la condición de las personas con pocos años de edad o que se encuentran en posición de subordinación social (servidumbre). La palabra niña también se utiliza para designar a la pupila del ojo, ya que “pupila” proviene del latín pupilla  que significa huérfana menor de edad y que está bajo la autoridad de una persona tutora.(Durante la época del Imperio Romano se establecía que la infantia duraba desde el nacimiento hasta los siete años; luego desde los siete hasta los doce años en el caso de las niñas y hasta los catorce para los niños correspondía la pueritia. Posteriormente venía la adulescentia de los doce o catorce hasta los 21 años de edad; a partir de ese momento se entra en la etapa de la plenitud denominada iuventus, la cual dura hasta los cincuenta años. Desde los cincuenta años y hasta los 72 se denomina gravitas, y a partir de los 72 años hasta la muerte, senectus (Wasserman, 2001)

Desde el punto de vista de la sociología, Gaitán (2006b) define que la infancia sería una condición social delimitada por una construcción cultural e histórica diferenciada y caracterizada por relaciones de poder, mientras que las niñas y los niños serían el grupo de personas o sujetos sociales que se desenvuelven en dicho espacio social. 
Para efectos del presente artículo se entenderá que la infancia es un espacio socialmente construido –tal como se revisará este concepto en detalle más adelante–, mientras que la niñez se entiende como el grupo social que conforman las niñas y los niños.
En primer lugar presentamos una breve revisión sobre cómo ha sido comprendida la infancia en la sociología, analizando críticamente el concepto de infancia en sociólogos clásicos como Durkheim y Parsons, y algunos contemporáneos como Berger y Luckmann.
También se muestran las principales premisas teóricas de la denominada “Sociología de la Infancia” a través de la revisión del enfoque estructural, constructivista y relacional, según la clasificación hecha por Gaitán (2006b). 
Por último, el artículo concluye rescatando los principales aportes y desafíos de esta perspectiva en el estudio de la niñez moderna.


Iskra Pávez Soto
Doctora en Sociología, Universidad Autónoma de Barcelona. Trabajadora Social, Universidad Tecnológica Metropolitana. Integrante fundadora del “Grupo de Sociología de la Infancia y la Adolescencia de España” (Asociación GSIA). Actualmente es Directora de la Carrera de Trabajo Social de la Universidad Alberto Hurtado.

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