El Congreso rechaza bajar a los 16 años la edad legal para votar.


Tanto el PSOE como el PP, Vox, Ciudadanos, PNV y algunos diputados del grupo mixto han avanzado en el debate plenario que no apoyarán la proposición de ley, que sí contará con el voto a favor de Unidas Podemos, Bildu, Junts, CUP, BNG y Compromís.

Ha defendido el cambio legal la diputada de ERC Marta Rosique, quien ha reclamado huir de la "visión adultocentrista" para ampliar el derecho de sufragio en aras de fomentar la participación política de la juventud, algo que, ha vaticinado, en el futuro se preguntarán "por qué no se hizo antes". Rosique ha recordado al PSOE, de quien está en la mano "decantar la mayoría", que sí apoyó la propuesta hace seis años, cuando estaba en la oposición, y que las Juventudes Socialistas siguen estando a favor de que los jóvenes de 16 y 17 años puedan votar.

El socialista José Zaragoza ha argüido que la reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) está en estudio en una subcomisión parlamentaria, por lo que este asunto "se ha de discutir donde toca" y no mediante una proposición de ley aparte. Zaragoza ha recordado que en esa misma subcomisión ya se ha logrado un amplio consenso para derogar el voto rogado de los españoles residentes en el exterior, cuyo cambio legal ha sido aprobado definitivamente por el Senado este mes, por lo que sí dan fruto sus debates y "ahí se va a tener" el que respecta al cambio en la edad para votar.

Por el PP, José Antonio Bermúdez de Castro ha apuntado a fundamentos jurídicos para el rechazo, en especial la necesidad constitucional de que para votar se tenga plena capacidad de obrar, la cual no tienen los menores de edad. El diputado del PP ha fabulado qué ocurriría si es elegido alcalde un menor y tuviera que pedir permiso paterno para algunas decisiones políticas. Bermúdez de Castro ha indicado también que la ONU recomienda los 18 años como edad a la que se alcanza la plenitud volitiva, mientras que el diputado de Vox José María Figaredo he hecho hincapié en que la propuesta de Esquerra Republicana no es más que "un señuelo" para atraer a los jóvenes.

"Los jóvenes tienen todo el derecho", ha resumido, justo en sentido contrario, la diputada de Unidas Podemos Lucía Muñoz, quien ha considerado que al excluir a las personas de 16 y 17 años del sufragio se está privando del derecho a "casi un millón de ciudadanos".

Otros diputados han subrayado como argumento a favor que a los 16 años los jóvenes ya pueden firmar contratos laborales, votar en las elecciones sindicales, dar consentimientos médicos, contraer matrimonio, ser responsables penalmente o tener licencias de caza, según han expuesto Mariona Illamola (Junts), Jon Iñarritu (EH Bildu), Albert Botran (CUP), Néstor Rego (BNG) y Joan Baldoví (Compromís).

Para ridiculizar ese razonamiento, el diputado navarro (antes de UPN) Carlos García Adanero ha dicho que a los 6 años los menores han de ser escolarizados, mientras Isidro Martínez Oblanca (Foro Asturias) ha subrayado que conllevaría un "colosal efecto dominó en el ordenamiento jurídico".

Edmundo Bal (Cs) ha enfatizado el supuesto interés electoralista de ERC con su propuesta, que ya ha hecho varias veces en las últimas legislaturas, mientras que Mikel Legarda (PNV) ha avanzado el voto en contra sin oponerse del todo a "la medida en sí misma", sino porque su grupo echa en falta un estudio más profundo del "impacto en el ordenamiento jurídico" que tendría. Legarda ha puesto como ejemplo el debate previo que hubo en Austria antes del cambio legal para poder votar a los 16 años.

La adopción de la medida en otros tantos países europeos y americanos ha sido expuesta por otros diputados, en cambio, como argumento a favor; entre ellos Iñarritu, quien ha pedido al PSOE que no espere un consenso que supondría dar "capacidad de veto a la derecha" y ha indicado que los motivos en contra son similares a los de "los partidos reaccionarios hace un siglo para negar el voto femenino".

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