Abuso Sexual Infantil: Un problema social, Manifiesto.


La Fundación Vicki Bernadet es una entidad que trabaja desde 1997 en la atención, prevención y sensibilización del abuso sexual infantil intrafamiliar y del entorno de confianza del niño/a. Durante estos años hemos topado a menudo con la incredulidad, el rechazo y la falta de apoyo tanto a nivel social como de algunas instituciones, minimizando así la incidencia del abuso y discriminándolo en relación a otras problemáticas. www.fbernadet.org
Queremos constatar que el abuso sexual infantil es un problema social:
> Porque afecta a las personas más frágiles, la infancia, y la sociedad debe velar por la integridad de todos los niños y niñas, así como protegerlos de sufrir cualquier tipo de abuso.
> Porque el abuso sexual infantil es un tipo de maltrato infantil grave, que se produce en todas las culturas y sociedades y en cualquier estrato social.
> Porque las cifras de prevalencia e incidencia del Abuso Sexual Infantil son alarmantes. Los estudios realizados en España y en otros países de la Unión Europea, EEUU y Canadá, estiman que un 23-25% de las niñas y un 10-15% de los niños sufren abusos sexuales antes de los 17 años. Se trata generalmente de abusos cometidos por un familiar o alguien del entorno de confianza del niño. (Dr. Félix López, 1994. Ministerio de Asuntos Sociales.).
> Porque se trata de una forma activa de maltrato, afectando a la víctima no sólo en el momento del abuso sexual, sino que los efectos pueden continuar teniendo un profundo impacto en la edad adulta.
Constatamos también que, siendo un problema social, no se está considerando como tal:
> Porque la sociedad todavía cree que esto pasa poco y que cuando pasa es en ámbitos alejados de su realidad. Por otro lado, el tabú del sexo relacionado con la infancia, implica un escándalo social que impide su reconocimiento.
> Porque no se están aplicando suficientes políticas específicas y valientes, sobre todo con respecto a la prevención, en ámbitos tan fundamentales como son Enseñanza y Salud, y no se destinan los recursos necesarios.
> Porque hay una falta de interés evidente por el abuso sexual infantil también con respecto a los estudios realizados. El conocimiento y la sensibilización social, en lo referente a esta problemática, son aspectos casi inexistentes en España (Arruabarrena y De Paúl, 1999).
> Porque no siempre se tiene en cuenta el interés superior del niño/a en los circuitos sociales, sanitarios y sobre todo judiciales, donde aspectos como la respuesta y la atención que el sistema da a la víctima, todavía continúan afectando negativamente a los menores.
> Porque cuando el sector privado desarrolla la responsabilidad social corporativa, concretamente en relación al abuso sexual infantil, a menudo muestra escaso compromiso social, un marcado tabú y la percepción de que la temática puede perjudicar su imagen.
> Porque desde algunos medios de comunicación no hay el suficiente rigor cuando se trata el tema, provocando una mayor estigmatización de las víctimas y más rechazo social.
Los abajo firmantes pedimos compromisos reales para que el abuso sexual infantil sea considerado un problema social, sea tratado como tal y se trabaje para encontrar soluciones efectivas.
Pensamos que estos compromisos nos implican a todos/as y por eso pedimos:
> Que los partidos políticos tomen conciencia de la existencia del abuso sexual infantil, le otorguen la importancia y la gravedad que le corresponde e incluyan en su ideario actuaciones valientes y medidas concretas.
> Que las instituciones y administraciones públicas creen y apliquen políticas específicas y las doten de recursos suficientes para incidir en la protección de los niños, la investigación, la formación de los profesionales y la prevención del abuso sexual infantil.
> Que todos los agentes sociales se impliquen activamente en la protección, el bienestar y las necesidades de los niños, así como en la prevención y sensibilización del abuso sexual infantil.
> Que las leyes, los protocolos y los circuitos de actuación, velen siempre por el interés superior del niño/a.
> Que los medios de comunicación cumplan la función de informar adecuadamente, pero sobre todo, que sean un agente de cambio que genere opinión, que sensibilice y que cuando sea necesario, denuncie públicamente cualquier vulneración.
> Que el sector privado participe y colabore con recursos personales y económicos sin temor a mostrar públicamente su apoyo a esta problemática.
> Que la ciudadanía abra los ojos a la problemática que representa el abuso sexual para toda la sociedad, para vencer el miedo y el tabú que lo rodea.
> Y que nadie se olvide de los adultos que sufrieron abuso sexual en su infancia, porque durante muchos años han sido las víctimas invisibles y necesitan sentir que todos y todas les acompañamos en el camino de su recuperación.
La Fundación Vicki Bernadet necesita vuestro apoyo para hacerlo posible.
La suma de la solidaridad, el esfuerzo y el compromiso de toda la sociedad es
lo que nos dará fuerza para conseguir cambios.

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