sábado, agosto 15, 2015

Una Condena Compartida.














Elizabeth García. 
Infancia y Educación
Agosto 2015.

Todo lo que conocía del mundo eran aquellas cuatro paredes y una pequeña ventana… ¿cómo es el viento?, ¿cómo pincha una barba? 
¿A qué suena el silencio? ¿Y un perro? 
 Mamá, ¿qué es afuera? Afuera, hijo, afuera es un lugar.   
Imagen de la obra de teatro “Afuera es un lugar”

Según UNICEF: “La infancia es la época en la que los niños y niñas tienen que estar en la escuela y en los lugares de recreo, crecer fuertes y seguros de sí mismos y recibir el amor y el estímulo de sus familias y de una comunidad amplia de adultos. Es una época valiosa en la que los niños y las niñas deben vivir sin miedo, seguros frente a la violencia, protegidos contra los malos tratos y la explotación. Como tal, la infancia significa mucho más que el tiempo que transcurre entre el nacimiento y la edad adulta. Se refiere al estado y la condición de la vida de un niño, a la calidad de esos años”.
Hoy abordamos una realidad compleja y delicada. Hoy queremos hacer visibles a los bebés, niños y niñas que viven con sus madres en un centro penitenciario en España.

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“La legislación española contempla el derecho de las madres a mantener a sus hijos con ellas hasta que cumplan los tres años” Art. 38 de la Ley Orgánica General Penitenciaria.
En España existen en la actualidad 79 centros penitenciarios, de los cuales 4 cuentan con unidades de madres dentro del centro y  uno de ellos cuenta con una unidad familiar destinada a la convivencia de la madre y el padre encarcelados con su hijo/os menores de tres años.

Según el Informe de 2014 publicado por la Secretaría General de Instituciones Penitencias, hay más de 200 niños viviendo en los centros penitenciarios junto a sus madres.

Tras constatar que este segmento de la población encarcelada es el más vulnerable y con el fin de mejorar la situación en la que viven estos niños y niñas con sus madres, en 2005 se aprobó el “Plan de amortización y creación de centros Penitenciarios” en el que se contemplaba la creación de cinco Unidades externas de Madres. Una experiencia pionera en Europa.


Estas unidades son centros específicos, independientes de los centros penitenciarios y con un régimen de convivencia específico. Su objetivo es “crear un ambiente adecuado para que los niños puedan desarrollarse emocional y educativamente durante el tiempo que tengan que permanecer en el centro, a la vez que se favorece la reinserción social las madres”. Actualmente hay en funcionamiento 3 de los 5 centros contemplados.



Mª José Gea Fernández

Para entender mejor esta realidad hoy entrevistamos a Maria José Gea Fernández

María José es Licenciada en Sociología y Experta en Políticas Sociales de Infancia por la UCM. 

Pertenece a la Asociación GSIA, Grupo de Sociología de la Infancia y la Adolescencia

a la Red Temática Internacional GEISPE sobre Género y Sistema Penal. 

Su última publicación, de 2014, es Una condena compartida. Un estudio de caso sobre el control penal. Niñ@s y mujeres en régimen carcelario. (Tierradenadie Ediciones (May 2014))


Infancia y Educación.BulletMaría José ¿Cómo valoras la situación de los niños y niñas que viven con sus madres en las cárceles españolas? 
M.J.: Valorar la calidad de vida de las personas que viven en prisión es un tema complejo, pero la de los niños y niñas que acompañan a sus madres lo es aún más. El debate sobre si debe o no permitirse que éstos residan en las prisiones siempre ha girado en torno a la importancia de mantener o no el vínculo materno-filial pero sólo desde dos opciones: que puedan estar en prisión o que sean separados/as de sus madres. Esta dicotomía resalta la escasa entidad que representan aún en el Estado español las medidas alternativas a la privación de libertad: ¿mantener el vínculo? Sí, pero no desde el ingreso en prisión del niño/a sino desde evitar el ingreso de la propia madre. La etapa de la primera infancia se caracteriza por una necesidad de estímulos alta y por el mantenimiento de unos lazos afectivos seguros y permanentes. En este caso, la pobreza estimular, especialmente en las unidades de madres ubicadas en los centros penitenciarios, rodea la permanencia en el centro (desde limitaciones visuales, de contacto con otras personas, animales, acciones cotidianas como encender o apagar una luz, abrir o cerrar una puerta…). Todas estas cuestiones y muchas otras ponen en tela de juicio el cumplimiento de los derechos del colectivo de la infancia en prisiones de adultos, siendo el principal ejemplo la inexistencia de un protocolo de actuación para con estos niños y niñas y la no preparación específica de los funcionarios/as de seguridad que mantienen algún tipo de relación con ellos. 
Infancia y Educación.BulletDesde que comenzaron a crearse los módulos externos de madres se han reducido las unidades de madres dentro de los centros penitenciarios. Parece que esta medida es positiva porque supone una mayor adecuación a las necesidades de estos niños y niñas ¿Cómo valoras la creación de estos nuevos centros específicos? 


M.J.: Efectivamente los módulos externos de madres están mucho más adaptados a las necesidades de los niños y niñas, funcionan con un régimen más abierto y se encuentran fuera de los centros penitenciarios por tanto se ha producido un avance importante. Aún así, dicha reducción no está acorde con el número de plazas existentes en las unidades externas por lo que se puede prever una cierta masificación y lentitud en el acceso a este derecho. Además debo puntualizar que la existencia de las unidades externas no supone la desaparición de los módulos dentro de prisión, ya que hay perfiles delictivos que no tienen cabida en dichos centros por lo que es importante seguir luchando por mejorar las condiciones de vida de estos niños y niñas dentro del centro penitenciario.

Infancia y Educación.Bullet¿Qué otras medidas consideras necesarias para reducir el impacto negativo que tiene esta experiencia en el desarrollo de estos niños y niñas? 
M.J.: Las medidas específicas, especialmente si hablamos de las unidades de madres que se encuentran dentro de la prisión, girarían en torno a preservar los derechos de estos niños y niñas por encima de cuestiones de seguridad, eliminando cualquier acto de violencia a su alrededor (recuentos, registros…), suprimiendo barreras arquitectónicas y adaptando el espacio verdaderamente a la realidad que alberga, implantando un protocolo de actuación para el funcionariado y una preparación específica para trabajar con infancia, facilitando visitas personales y salidas, eliminando el locutorio además de muchas otras cuestiones que se denuncian desde los estudios existentes (ver Dossier módulo de madres de la prisión de Aranjuez). Aún así serían reformas necesarias pero no supondrían la adecuación del medio para que se diera una verdadera crianza. No se puede criar de una forma saludable entre cuatro muros de hormigón.

Infancia y Educación.Bullet¿Qué publicaciones existen de referencia en este ámbito?

M.J.: Existe escasez de estudios y publicaciones sobre este tema en nuestro país pero entre las principales obras de referencia se encuentran:

Otras publicaciones y artículos:
  • Marín, C. (1999). Niños en la cárcel con su madre: Pros y contras. España.
  • Naredo, María (2007). Reclusas con hijos/as en la cárcel en Almeda, Elisabet y Bodelón, Encarna (ed.) Mujeres y Castigo: un enfoque socio-jurídico y de género. Madrid: Editorial Dykinson.
  • Galera García, Laura (2008) Niños con sus madres en prisión: retos educativos, Universidad Complutense de Madrid, España.
  • Gea Fernández, Mª José (2014). Una condena compartida. La primera infancia tras los muros de una prisión.

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” Afuera es un lugar”
Teatro para bebés y niños hasta 4 años.
Autora: Elisa Vargas León
Directora: Rosa Díaz
Compañía: Arena en los bolsillos

Nos encanta la idea de que las compañías de teatro piensen en los niños y niñas ¡y en los bebés!
Enhorabuena por vuestro trabajo y os deseamos muchos éxitos en la nueva temporada.
Estaremos pendientes de vuestro calendario de funciones para la primera infancia.





Mi sincero agradecimiento a Mª José Gea (entrevista) y 
a Elisa Vargas (autora de la obra “Afuera es un lugar”) por su generosidad, su tiempo y su implicación en la elaboración de este artículo ¡GRACIAS!

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